Aragón reclama el retorno de las pinturas de Sijena en el 90 aniversario de su arranque

Pedro Olloqui reclama la vuelta de los conjuntos murales que siguen fuera de Aragón desde 1936. El acto reúne en Villanueva de Sijena a la Plataforma Sijena Sí y a cargos del Gobierno autonómico.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Aragón ha reclamado este sábado, 24 de octubre, el regreso de las pinturas murales del Monasterio de Sijena coincidiendo con el 90 aniversario de su arranque, en 1936.
  • ¿Quién está detrás? El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Pedro Olloqui, en un acto de la Plataforma Sijena Sí celebrado en la Casa de Miguel Servet, en Villanueva de Sijena.
  • ¿Qué impacto tiene? La reivindicación reactiva un conflicto patrimonial sin orden judicial de restitución para los murales, que siguen fuera de la comunidad.

Noventa años después de su arranque, Aragón vuelve a reclamar el regreso de las pinturas de Sijena.

El director general de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, lo dijo este sábado en Villanueva de Sijena: «Vamos a recuperar las pinturas murales del Monasterio de Sijena». No era una frase nueva. El escenario, en cambio, sí pesaba: la jornada 90 años del arranque de las pinturas de Sijena: Memoria, Verdad y Justicia, organizada por la Plataforma Sijena Sí en la Casa de Miguel Servet, reunió a vecinos, historiadores y cargos públicos alrededor de la misma herida.

Noventa años de una reclamación que no se ha apagado

Todo empieza en 1936. Trabajadores de las instituciones catalanas arrancaron de los muros del Monasterio de Sijena los conjuntos murales —de temática religiosa y profana— y los trasladaron fuera de la comunidad. «Con ánimo apropiatorio», en palabras de Olloqui, que situó aquel episodio como el origen de una reclamación que ya atraviesa nueve décadas.

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La sociedad aragonesa se ha mantenido unida y activa durante prácticamente un siglo, subrayó el director general. Los vecinos de la comarca de los Monegros han sostenido en en esta reivindicación con actos anuales, conferencias y una plataforma ciudadana que este sábado volvió a llenar una sala en el pueblo donde nació Miguel Servet.

El discurso oficial tiene un eje claro: reparación. «No hay otro camino que la reparación de nuestros derechos culturales», defendió Olloqui, que reclamó continuar la lucha frente a los sectores que, a su juicio, dificultan la vuelta. La cifra que acompaña esta historia es redonda y pesa: 90 años.

Lo que se arrancó de un muro en 1936 no se resuelve solo con un expediente: se resuelve con voluntad política y con sentencias que se ejecuten.

Y hay simbolismo, mucho, más allá de la piedra pintada. Aragón es la cuna de España y Sijena es el símbolo del esplendor de la Corona de Aragón, sostuvo el director general, para quien los murales representan un proyecto histórico «más grande que nosotros mismos». La frase coloca el debate patrimonial en el terreno de la identidad, y ahí las posiciones se endurecen.

Lo que ya volvió y lo que sigue pendiente

La reclamación no parte de cero. Entre 2017 y 2018, Aragón recuperó 95 piezas del monasterio —documentos, objetos litúrgicos y obras de arte— después de que los tribunales declararan nula su salida. Ese precedente marca el camino jurídico, pero también sus límites. Los conjuntos murales son otro asunto: sobre ellos no consta una orden de restitución, y permanecen en el MNAC (el Museu Nacional d’Art de Catalunya, con sede en Barcelona).

Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, ya había puesto el foco en la colaboración institucional: a su juicio, tendría que haber «mayor colaboración y lealtad por parte del MNAC». La pelota sigue, por tanto, en el tejado de la negociación y de los tribunales. Mientras tanto, el Monasterio de Sijena sigue esperando en los Monegros.

Aquí no hay atajos.

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El Pulso Territorial

El mapa político aragonés añade una capa de lectura. Gobierna Jorge Azcón con el PP en minoría —28 escaños de 67 en las Cortes de Aragón (el parlamento unicameral de la comunidad)—, después de que Vox abandonara el ejecutivo de coalición en julio de 2024. Sin socio fijo, cada gesto cultural se mide también en clave de aritmética parlamentaria, y el PSOE aragonés observa el pulso desde la oposición sin querer quedarse fuera del consenso patrimonial. Las próximas elecciones autonómicas están previstas para mayo de 2027: cualquier promesa sobre Sijena caduca, como mínimo, en esa fecha.

La dimensión regional no es menor. El precedente de las 95 piezas devueltas entre 2017 y 2018 demuestra que la vía judicial funciona cuando hay sentencia firme; también que los tiempos de la justicia no coinciden con los del calendario político. Ahí está el riesgo: sin un pronunciamiento ejecutable sobre los murales, la reivindicación depende de la voluntad de las instituciones implicadas y del impulso que cada gobierno quiera darle.

Lo que viene después tiene dos frentes. El primero, la ejecución de las resoluciones pendientes. El segundo, una nueva ofensiva política e institucional que mantenga el asunto en la agenda autonómica y estatal. Nadie en Villanueva de Sijena habla de renunciar.

Ficha Autonómica

  • El caso: Aragón reclama los conjuntos murales arrancados del Monasterio de Sijena en 1936, en el 90 aniversario de una salida que la comunidad considera apropiación.
  • Datos importantes: 90 años de reivindicación; 95 piezas recuperadas entre 2017 y 2018 por vía judicial; 67 escaños en las Cortes de Aragón, con el PP en minoría con 28.
  • Resumen: El director general de Cultura, Pedro Olloqui, exige el retorno y descarta otros caminos que no sean la reparación. Sin orden judicial sobre los murales, el conflicto se dirimirá entre tribunales, negociación institucional y calendario electoral de 2027.