El PSOE acepta que Mediaset y Atresmedia organicen conjuntamente un debate electoral el 16 de noviembre, mientras el grupo de Alessandro Salem, que se avergonzaba de ‘Sálvame’ y se enorgullece de ‘Horizonte’, apuesta por celebrar el encuentro en solitario. Los socialistas descartan excluir a las cadenas privadas pese a las polémicas protagonizadas por algunos de sus principales rostros televisivos.
La decisión llega en plena negociación sobre la organización de los debates electorales. El PSOE quiere que Mediaset y Atresmedia celebren conjuntamente un encuentro el próximo 16 de noviembre, mientras que la editora de Telecinco y Cuatro pretende organizarlo en solitario.
La voluntad de no excluir a Mediaset contrasta con las polémicas que han salpicado a varios de sus espacios. En los últimos meses, programas de Telecinco y Cuatro han protagonizado episodios que han generado críticas por el tono de sus intervenciones, el tratamiento de personas vulnerables y la difusión de afirmaciones controvertidas sobre cuestiones políticas y de actualidad.
Uno de los casos más llamativos tuvo lugar el 29 de septiembre de 2026 en ‘El tiempo justo’, el programa de Telecinco presentado por Joaquín Prat. Durante una conexión en directo con Paca Blanco, activista de 77 años que afrontaba un desahucio previsto para el 30 de noviembre, el colaborador Aldo Comas realizó varios comentarios sobre su situación que provocaron una fuerte reacción de la entrevistada.
«Váyase un tiempo con las monjas. Justicia poética», le dijo Comas. El colaborador insistió: «¿Las monjas la van a salvar? Si usted no quiere, no pasa nada, pero pase un tiempo con ellas». El momento más controvertido llegó cuando mostró una gorra y bromeó: «A la gente desahuciada les dan por culo y una gorra.
La respuesta de Blanco fue inmediata. «Si voy a servir de chascarrillo, os dan por culo», replicó antes de abandonar la conexión en directo. El episodio provocó una oleada de críticas en las redes sociales y obligó a Joaquín Prat a disculparse públicamente al día siguiente. «Quiero pedirle disculpas a Paca», afirmó el presentador.
La controversia puso el foco en el tratamiento televisivo de una mujer que se encontraba en una situación de vulnerabilidad. Más allá de la discusión sobre el tono del programa, el episodio abrió un debate sobre los límites del entretenimiento cuando se aborda el drama de quienes afrontan la pérdida de su vivienda.
‘Horizonte’, en el centro de las polémicas
Las controversias también han afectado a ‘Horizonte’, el polémico espacio de Cuatro presentado por Iker Jiménez y Carmen Porter. Uno de los episodios más señalados se produjo durante la cobertura de la DANA que golpeó la Comunidad Valenciana a finales de octubre y principios de noviembre de 2024. En aquellos días, el programa puso el foco en el aparcamiento subterráneo del centro comercial Bonaire, sobre el que circularon informaciones que apuntaban a la posible existencia de numerosas víctimas.

Carmen Porter llegó a describir el aparcamiento como «un infierno» y «un cementerio». También aseguró que «algunos submarinistas de la Guardia Civil han dicho que no vuelven a entrar, por si quieren maquillar algo más». Las afirmaciones alimentaron la incertidumbre en plena emergencia, cuando todavía se desarrollaban las labores de búsqueda y las familias trataban de averiguar qué había ocurrido con sus allegados.
Sin embargo, una vez completadas las inspecciones del aparcamiento, las autoridades confirmaron que no había víctimas mortales en su interior. El balance fue de cero fallecidos. El episodio se convirtió en uno de los momentos más controvertidos de la cobertura mediática de la catástrofe, por el impacto que pueden tener las informaciones no confirmadas durante una emergencia. Lejos de pedir perdón, Iker Jiménez se presentó como una víctima de una campaña política y mediática.
Otro de los frentes abiertos por ‘Horizonte’ ha sido el tratamiento de las propuestas del Ministerio de Trabajo. En julio de 2025, durante un debate sobre la reducción de la jornada laboral máxima a 37,5 horas semanales impulsada por Yolanda Díaz, Carmen Porter ironizó de forma antisocial sobre la aplicación de la medida en determinados sectores. «El albañil que está 12 horas currando en la obra, bueno, ahora serán 8 o 7 horas con Yolandita…», comentó.
El programa también ha generado polémica por intervenciones sobre la situación política y por comentarios dirigidos contra el presidente del Gobierno. En una de las emisiones, el psiquiatra forense José Cabrera analizó un gesto de afecto de Pedro Sánchez hacia su mujer, Begoña Gómez, y lo interpretó como una señal de «desesperación». En ese contexto, deslizó insinuaciones sobre la relación de la pareja y llegó a mencionar la «enajenación mental», además de sugerir que el presidente podía consumir sustancias.
.El debate sobre el tono de ‘Horizonte’ se ha extendido también a sus coberturas de asuntos relacionados con Ceuta y el decreto Maricarmen.
Los editoriales de Ana Rosa y el llamamiento de Jiménez Losantos
La línea editorial de ‘El programa de Ana Rosa’, en Telecinco, constituye otro de los focos de confrontación con el Ejecutivo. La dureza de los comentarios también se ha trasladado a las intervenciones de Federico Jiménez Losantos en el espacio. El pasado 20 de octubre, el locutor lanzó un llamamiento explícito ante las elecciones del 29 de noviembre: «El día 29N no solo hay que derrotarlos, hay que aplastarlos y después perseguirlos legalmente».
La frase eleva el tono de la confrontación más allá de la crítica habitual a un Gobierno. La exigencia de derrotar electoralmente a los adversarios forma parte de la disputa democrática; hablar de «aplastarlos» y perseguirlos después introduce una retórica de hostilidad que resulta especialmente significativa en vísperas de unas elecciones generales.
La campaña y el papel de los medios privados
Pese a estas controversias, el PSOE no plantea excluir a Mediaset de los debates electorales. Su propuesta de organizar un encuentro conjunto con Atresmedia el 16 de noviembre apunta a una fórmula en la que participen los dos principales grupos audiovisuales privados, mientras Mediaset defiende celebrar el debate por su cuenta.
La negociación sobre el debate del 16 de noviembre tendrá que resolver, por tanto, una discrepancia concreta: si Mediaset y Atresmedia comparten la organización o si el grupo propiedad de la familia Berlusconi consigue celebrar un encuentro en solitario. Por ahora, la posición del PSOE es clara en un punto: no excluirá a Mediaset ni a otros grupos privados, pese a la manifiesta hostilidad de los mismos contra un Gobierno que les ha favorecido a la hora de ampliar la posibilidad de emitir más publicidad o permitirles que sus filiales sean consideradas productoras independientes.
