Cena lista en 30 minutos: acelgas con patatas a la croata que triunfa en casa

Hay una cena de acelgas con patatas que se resuelve en 30 minutos, y casi todo el mundo la estropea en el primer intento. A mí me salieron aguadas durante meses: hervía todo junto, a lo bruto, y aliñaba con un chorro de aceite frío que no sabía a nada. El fallo no estaba en la verdura.

La receta que me sacó del atolladero viene de Croacia. Allí se llama blitva y es una de esas preparaciones que no aparecen en la carta de los restaurantes de postal, pero sí en las mesas de casa de la costa dálmata. Acelgas y patatas hervidas, escurridas y aliñadas con ajo y aceite de oliva. Nada más. Y nada menos.

Tradicionalmente acompaña a pescados a la parrilla, aunque su base es cien por cien vegetal y aguanta perfectamente como plato único. La clave no está en los ingredientes —son cuatro— sino en el orden: cómo se cuecen las dos verduras y qué se hace con el ajo después.

El secreto del éxito

  • Dos cocciones, no una: las patatas y las pencas necesitan más tiempo que las hojas. Si lo metes todo a la vez, o las hojas se deshacen o la patata queda dura.
  • El ajo, en frío: no lo sofrías hasta dorarlo. Machacado en crudo y mezclado con el aceite mantiene ese picante dulce que define a la blitva.
  • Escurrir sin secar: reserva un par de cucharadas del agua de cocción. Es lo que liga el aliño y hace que la acelga brille en lugar de quedar pajiza.

Ingredientes

  • 600 g de acelgas frescas con penca (unas 8-10 hojas grandes)
  • 400 g de patatas de cocer (Kennebec, Monalisa o similar)
  • 3 dientes de ajo
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa y unas hojas de perejil (opcional)

Lava las acelgas y separa las hojas de las pencas. Corta las pencas en tiras de dos centímetros y deja las hojas enteras, o partidas por la mitad si son muy grandes. Pela las patatas y córtalas en trozos irregulares, chascándolas ligeramente con el cuchillo: esa superficie rugosa suelta almidón y ayuda a que el conjunto ligue. La acelga, por cierto, es una variedad de remolacha de hoja con más agua que raíz y mucha fibra.

Pon una olla grande al fuego con agua abundante y sal generosa, unos 10 g por litro. Cuando rompa a hervir, echa las patatas y las pencas. Cuécelas 12-14 minutos sin tapar, hasta que la patata esté tierna pero entera. Las hojas entran los últimos 4-5 minutos: si las añades antes, terminan en papilla verde.

La blitva no se cuece: se sincroniza. Quien entiende eso deja de pelearse con la acelga y empieza a cocinarla bien.

Mientras hierve todo, prepara el aliño. Pela tres dientes de ajo y máchalos en un mortero con una pizca de sal gruesa y unas hojas de perejil si te apetece. Añade el aceite de oliva virgen extra y remueve: la salsa debe quedar espesa, verde, y con el ajo repartido, no en trozos sueltos.

Escurre la verdura, pero guarda dos o tres cucharadas del agua de cocción. Devuélvela a la olla, riega con el majado y mueve con cuidado. Ahí entra ese caldo reservado: lo echas poco a poco hasta que el aliño envuelve la patata sin encharcarla.

Yo prefiero aliñarlo con aceite Arbequina y servir la blitva templada, no ardiendo. El ajo crudo se suaviza con el calor residual de la verdura y gana en dulzor.

Variaciones y maridaje

El plato es vegano tal cual, pero se queda corto de proteína para una cena de diario. Añade una lata de garbanzos escurridos y salteados un minuto con pimentón, o integra alubias blancas en el propio majado de la patata. También funciona con lentejas cocidas al vapor.

Aguanta dos días en la nevera en un recipiente cerrado y, cosa rara en una verdura hervida, mejora al día siguiente. Recálcala en sartén a fuego medio con un dedo de agua; en el microondas la patata se queda gomosa.

Para beber, un blanco seco y fresco: Malvazija istriana si lo encuentras, o un albariño de los de siempre. La acelga deja un amargor vegetal que el vino cítrico limpia bien. Sin alcohol, agua con limón y unas hojas de menta.

Versión exprés para los días imposibles: patata en rodajas finas, cinco minutos de cocción, y las acelgas directamente encima en la misma olla con menos agua. No queda igual, pero salva una cena en veinte minutos.

Adiós a los revueltos sosos: el truco con setas de cardo jugosas listo en 15 minutos

Las setas de cardo en revuelto se estropean cuando el agua del hongo se queda en la sartén y el huevo empieza a hervir.

Pasa más de lo que parece, sobre todo en otoño, cuando volvemos del mercado con medio kilo de setas y muchas ganas. Yo tardé varias temporadas en entender que el problema no estaba en el huevo, ni en la sal, ni en la sartén: estaba en el orden.

La seta de cardo es un hongo humilde. No tiene el prestigio del boletus ni el precio del níscalo, pero aguanta el fuego, mantiene una textura carnosa y cuesta una fracción de lo que cuestan sus primos con más fama. Si quieres el nombre científico y su temporada, puedes consultar la ficha de la seta de cardo en Wikipedia. Con ella salen en un cuarto de hora lo mismo este revuelto que unas setas al ajillo, en salsa o a la plancha.

Y el truco no consiste en batir más fuerte ni en añadir más nata. Consiste en quitarle el agua a la seta antes de que el huevo entre en la sartén. La receta que publicó Directo al Paladar, firmada por Mesa Cero Chefs, apuesta por mantequilla y nata, y ese es el camino correcto.

El secreto del éxito

  • Mantequilla en lugar de aceite: la grasa láctea emulsiona con el huevo y se integra en la mezcla, mientras que el aceite tiende a separarse y deja un brillo grasiento en el plato.
  • Cinco minutos de evaporación: la seta suelta agua en cuanto toca el calor. Hay que dejar que se vaya antes de incorporar el huevo; si no, el revuelto acaba nadando en su propio caldo.
  • Fuego suave y retirada temprana: el huevo termina de cuajar con el calor residual de la sartén. Apagar cuando todavía se ve algo líquido es lo que separa una crema de una tortilla rota.

Ingredientes

  • 200 g de setas de cardo, cortadas en láminas de medio centímetro
  • 4 huevos
  • 25 g de mantequilla
  • 1 diente de ajo picado en brunoise
  • 40 ml de nata líquida (también vale leche evaporada)
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Perejil fresco picado fino
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional, para la sartén)

Empieza pochando el ajo picado en la mantequilla, a fuego medio-bajo, durante un minuto. No busques color: solo que la mantequilla se perfume y el ajo pierda el golpe crudo. Ahí ya se nota la diferencia frente al aceite, porque la cocina huele a mantequilla tostada y no a fritura.

Suma las láminas de seta y cocínalas cinco minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Al principio parecerán muchas; en dos minutos reducen a la mitad. Sabrás que van bien cuando la sartén deje de sonar a líquido y los bordes de las láminas empiecen a dorarse.

El agua de la seta es el enemigo silencioso del revuelto: se libera tarde, cuando ya has añadido el huevo, y entonces no hay vuelta atrás.

Mientras se hacen, bate los huevos con la nata, una pizca de sal y otra de pimienta. La nata no es un adorno: aporta grasa y líquido, y eso frena el cuajado para que la mezcla quede cremosa en lugar de seca.

Baja el fuego al mínimo y vierte el batido sobre las setas. Mueve sin parar con una espátula de silicona, dibujando círculos lentos y arrastrando lo que se pegue al fondo, durante uno o dos minutos según lo cuajado que te guste. Nada más.

Aparta la sartén del fuego cuando la superficie todavía tenga un brillo húmedo. Ese es el punto bueno: el calor residual acaba el trabajo mientras emplatas. Espolvorea perejil picado fino y sirve de inmediato, porque un revuelto esperando en la sartén es un revuelto perdido.

Variaciones y maridaje

Para beber, un blanco joven y con acidez —un albariño, un verdejo, o incluso un fino seco— limpia la grasa del huevo y de la mantequilla sin tapar el sabor de la seta. Un tinto con crianza se pelea con el plato y no gana nadie.

Si te apetece una versión vegetal, cambia los huevos por 200 g de tofu firme desmigado y cuájalo con una pizca de cúrcuma para darle color. La mantequilla se sustituye por margarina vegetal o por aceite de oliva, y el resultado aguanta el tipo. Ojo: sin huevo necesitarás un minuto extra de sartén para que el tofu pierda su agua.

Las setas de cardo también funcionan con tomate o con patatas, y al estilo castellano, con un sofrito lento y un chorrito de vino blanco. Son las tres formas clásicas de alargar el plato cuando la bandeja de setas viene generosa.

Sobre la conservación conviene ser sincero: el revuelto se come recién hecho. En la nevera aguanta hasta 24 horas en un recipiente cerrado, pero recalentarlo en el microondas lo endurece; mejor una sartén a fuego muy bajo y unas gotas de agua. Si te sobra, guarda las setas ya salteadas —sin huevo— y congélalas por raciones: es una idea mucho mejor que congelar el plato terminado.

Adiós a los coulants que no funden: el truco del coulant de pistachos en 15 minutos

Todos hemos abierto un coulant de pistachos con la esperanza de ver fluir el relleno y nos hemos encontrado un bizcocho compacto y decepcionante. La culpa casi nunca es de la receta. Es del horno: dos minutos de más y el corazón fundente se despide. Con la masa correcta y un horneado en dos fases, el postre se resuelve en unos 15 minutos de trabajo activo y con pinta de restaurante.

La clave está en la materia prima. La crema de pistacho tiene que ser 100% pistacho, sin azúcar añadido y sin aceites que abaraten el bote. Si lleva azúcar, la masa empalaga y el centro deja de fundir. Lo he probado con las dos versiones. El pistacho, la semilla de Pistacia vera, ya aporta grasa suficiente por sí solo.

Mucha gente pregunta por el verde intenso de las fotos. La mayoría de las cremas comerciales tiran a beige y el resultado no luce igual en el plato. El truco es sencillo: unas gotas de colorante alimentario verde y el pistacho recupera el tono esperado. Ojo con pasarse.

El chocolate blanco aporta la grasa y el dulzor justos, pero es el ingrediente más traicionero: se quema con facilidad y se agarra al fondo del bol. Yo lo derrito en tandas de 20-30 segundos en el microondas. El baño maría funciona igual de bien y perdona más.

El secreto del éxito

  • Crema 100% pistacho: sin azúcar ni chocolate blanco en su composición. Si lleva azúcares añadidos, la masa empalaga y el centro pierde fluidez.
  • Horneado en dos fases: 5 minutos a 230 ºC y otros 5 a 200 ºC. Se sacan del horno en el momento exacto, sin dejarlos reposar dentro.
  • Moldes bien engrasados: mantequilla en toda la pared y una capa fina de harina con azúcar glas. Es lo que permite desmoldar en caliente sin romper el pastel.

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 1 yema de huevo
  • 75 g de azúcar
  • 100 g de chocolate blanco
  • 80 g de mantequilla
  • 100 g de crema de pistachos 100% pistacho
  • 50 g de harina de trigo blanca
  • 1 cucharadita de extracto puro de vainilla (o 1 cucharada de azúcar avainillado)
  • Un pellizco de sal
  • 2 cucharadas de harina y 1 cucharada de azúcar glas, para preparar los moldes
coulant de chocolate blanco

Paso a paso

Empezamos por los moldes, el paso donde casi todo el mundo corre y luego se arrepiente. Mezcla las dos cucharadas de harina con el azúcar glas y reserva. Unta cuatro ramekins de unos 180 ml con mantequilla, sin dejar ninguna zona descubierta, y espolvorea el interior con la mezcla. Gira cada molde boca abajo para eliminar el exceso.

En un bol mediano, mezcla la harina con la sal. En otro, pon el chocolate troceado y la mantequilla y caliéntalos en el microondas en tandas cortas hasta que se fundan. Remueve hasta que la mezcla quede brillante y homogénea, sin grumos. Añade entonces la crema de pistacho y la vainilla y remueve de nuevo: debe oler a pistacho puro, con un fondo ligeramente tostado.

No hay nada más triste que un coulant sin corazón: el punto exacto está en sacarlo del horno cuando el centro todavía tiembla.

En un bol grande, bate los huevos con el azúcar durante 3 o 4 minutos, hasta que la mezcla aclare, y gane volumen. El color pajizo claro es la señal: si sigue amarilla y espesa, sigue batiendo. Vierte la mezcla de chocolate sobre la de huevos y remueve hasta integrar. Después incorpora la harina con ayuda de un colador y mezcla con movimientos envolventes, solo hasta que no queden restos secos.

Reparte la masa en los moldes preparados, llenándolos hasta unas tres cuartas partes, y colócalos sobre una bandeja de horno. Aquí llega el momento crítico. Hornea 5 minutos a 230 ºC y después baja a 200 ºC durante otros 5 minutos. Saca los moldes inmediatamente, sin asomarte a ver si han subido.

Con un paño de cocina o unos guantes, desmolda cada pastel sobre un plato pequeño, espolvorea con azúcar glas y remata con pistachos picados. El pastel tiene que quedar firme por fuera y tembloroso en el centro.

Variaciones y maridaje

Para beber, un moscatel fresco o un cava semiseco funcionan de maravilla: la acidez corta el dulzor del chocolate blanco sin tapar el pistacho. Si prefieres algo sin alcohol, un té verde con jazmín muy suave cumple la misma función.

La masa se puede congelar sin hornear, tanto en manga pastelera como ya repartida en los ramekins. Aguanta hasta un mes en el congelador. Se hornea directamente desde congelado, sumando 2 o 3 minutos al tiempo total.

En airfryer quedan bien a 190 ºC durante 6 o 7 minutos, aunque cada aparato es un mundo y conviene vigilar el primero antes de hacer el resto.

Si necesitas una versión sin gluten, sustituye la harina de trigo por una mezcla sin gluten 1:1. La textura pierde algo de miga, pero el corazón fundente se mantiene intacto.

Adiós a las guarniciones aburridas: la guarnición de patata y zanahoria al vapor en Thermomix

Todos hemos servido una guarnición de patata y zanahoria de esas que nadie recuerda. Cocida de más, sin sal, sin gracia. Esta receta arregla exactamente eso con tres gestos: vapor en Thermomix, un chafado rústico y un aceite de perejil y ajo que cambia el plato entero.

El problema nunca fue la verdura. Fue el agua. Cuando hierves patata y zanahoria en una olla, parte del sabor se queda en el caldo y la textura acaba blanda de más. El vapor no arrastra nada: la verdura se cocina en su propio jugo y llega a la mesa con cuerpo.

La ventaja del Thermomix aquí es que cocina sola. Pones 800 g de agua en el vaso, la patata en el recipiente Varoma y la zanahoria en la bandeja superior, programas 30 minutos a temperatura Varoma y te olvidas. Sin vigilar. Sin pinchar cada cinco minutos para comprobar si ya está.

El chafado es el paso que casi todo el mundo se salta. No buscamos un puré: buscamos textura rústica, con trozos reconocibles. 20 segundos a velocidad 2, ni uno más. Si te pasas, tienes papilla y ya no hay vuelta atrás.

Y luego está el aceite. Ese es el truco que separa una guarnición correcta de una que se recuerda. Perejil fresco, aceite de oliva y los dos dientes de ajo que han cocido al vapor junto a las verduras. Veinte segundos a velocidad 8 y tienes un aliño verde y aromático, sin el picor agresivo del ajo crudo.

La cocción al vapor no es una moda: es la forma más antigua y honesta de cocinar una verdura sin quitarle nada de lo que ya tenía.

Sale en 40 minutos totales, de los cuales solo 10 son de manos en la cocina. La receta original es de Ascen Jiménez, publicada en ThermoRecetas, y aquí la he ordenado con los tiempos y las señales visuales que a mí me funcionan.

El secreto del éxito

  • Ajo cocido, no crudo: al cocerlo al vapor junto a la verdura pierde el picor y deja un fondo dulce. En crudo el aliño gana intensidad, pero puede tapar el sabor de la patata.
  • El orden del Varoma importa: la patata va en el recipiente y la zanahoria en la bandeja. La patata aguanta mejor el vapor directo y la zanahoria se hace antes.
  • Chafado corto: 20 segundos a velocidad 2 bastan. La idea es romper la verdura, no triturarla. Ahí está el punto.

Ingredientes

  • 800 g de agua
  • 870 g de patata pelada y en rodajas
  • 120 g de zanahoria pelada y en rodajas
  • 7 g de perejil fresco
  • 40 g de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • Sal y pimienta negra recién molida
patatas al vapor en Thermomix

Paso a paso

Empieza por el vaso: 800 g de agua, ni más ni menos. Si te quedas corto, el vapor se agota antes de que la patata esté hecha y acabarás con verdura dura por el centro.

Pela la patata y córtala en rodajas de medio centímetro. Van al recipiente Varoma. La zanahoria, en rodajas algo más finas, a la bandeja superior, junto con los dos dientes de ajo pelados. Coloca el conjunto en su posición y programa 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2.

Sabrás que está lista cuando un cuchillo de punta fina entre en la patata sin resistencia pero sin que se deshaga. Ese equilibrio es todo.

Vacía el vaso, enjuágalo y sécalo. Dentro van el perejil, el aceite, y esos dos dientes de ajo que acaban de cocerse. Programa 20 segundos a velocidad 8 y pasa el aceite a un bol pequeño. Huele a perejil fresco y a ajo suave.

Sin lavar el vaso, añade la patata y la zanahoria, salpimenta y programa 20 segundos a velocidad 2. Sirve con el aceite de perejil por encima, removiendo un poco para que se reparta por toda la guarnición.

Variaciones y maridaje

Para beber, un blanco joven y sin barrica, tipo verdejo o albariño, funciona mejor que un tinto. La razón es sencilla: el aceite de perejil pide frescura, no tanino.

En Airfryer sale un resultado distinto pero igual de aprovechable: 200 ºC durante 18-20 minutos con la patata y la zanahoria en dados de dos centímetros, moviendo a mitad de cocción. Quedan con los bordes dorados y más crujientes que al vapor.

La receta, tal cual, ya es vegana. Solo hay que asegurarse de usar aceite de oliva virgen extra y no añadir mantequilla al chafar. Si te sobra, aguanta hasta tres días en la nevera en un recipiente cerrado; recalienta al vapor o en sartén con un chorrito de aceite, nunca en microondas a máxima potencia, porque la patata se endurece.

Y para los días de prisa, una versión express: cuece las rodajas de patata y zanahoria tapadas en el microondas con dos cucharadas de agua, unos 8 minutos, y prepara solo el aceite de perejil en el vaso. Pierdes algo de textura. Ganas veinte minutos.

Un último apunte de técnica: el sistema Varoma funciona con el mismo principio que la cesta de bambú de la cocina asiática, que lleva siglos cocinando con el vapor que sube sin sumergir el alimento. Hay más contexto sobre el aparato en su ficha de Wikipedia.

Adiós al guiso de pollo soso: el truco del pimentón con solo 4 ingredientes

Hay un momento en el que un guiso de pollo deja de saber a pollo y empieza a saber a agua con color. Casi siempre coincide con el sofrito eterno, con el caldo de brick y con la manía de meter siete ingredientes donde solo hacían falta cuatro.

Nada de eso hace falta. La clave no está en la cantidad de cosas que caen a la cazuela, sino en la intensidad de la que manda. Aquí manda el pimentón de La Vera o de Murcia, en cualquiera de sus versiones: ahumada, dulce, agridulce o picante. De ahí sale todo el sabor del plato, y sale además en menos tiempo del que tarda un reparto a domicilio.

La receta bebe de la cocina húngara. El csirkepaprikás, primo hermano del goulash, reduce su despensa a la cebolla, la paprika y la carne, y la versión que circula desde hace años a partir de una idea de Kenji J. López la deja todavía más corta: cuatro ingredientes reales y nada más.

El secreto del éxito

  • Pimentón vivo: huele el bote antes de usarlo. Si no te golpea el aroma al abrirlo, no sirve. Cuatro cucharaditas de especia rancia arruinan el guiso entero.
  • Un minuto, no dos: el pimentón se remueve con la cebolla a fuego medio-bajo y solo hasta que suelta color. Pasado ese punto se amarga y no hay marcha atrás.
  • Pollo con hueso y piel: la pechuga troceada vale para un apaño, pero el hueso y la piel son los que dan cuerpo a la salsa. Con pechuga, cuenta algo menos de cocción.

Ingredientes

  • 1 kg de pollo en piezas, a ser preferible con hueso y piel
  • 1 cebolla grande, en juliana fina o picada menuda
  • 4 a 6 cucharaditas de pimentón de La Vera o de Murcia (unas 25-30 g, 1/4 de taza)
  • 120 ml de yogur natural, crema agria, crème fraîche o nata líquida
  • Agua o caldo, hasta completar unos 350 ml de salsa
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

Cuatro ingredientes de verdad y tres de despensa. El orden importa más de lo que parece: primero la cebolla, después el pimentón y el pollo solo cuando la especia ya ha soltado su color.

guiso de pollo con pimentón

Empieza pochando la cebolla con un chorro generoso de aceite de oliva, a fuego medio-bajo y removiendo de vez en cuando. No busques dorado, busca transparencia. Cuando pierda el mordiente y empiece a brillar, está en su punto.

Ahí entra el pimentón: las cuatro a seis cucharaditas, de golpe, con el fuego bajo y la cuchara en movimiento. Un minuto y retira. Sabrás que vas bien cuando el aceite se tiña de rojo y suba ese aroma dulzón y ahumado a la vez. Quemarlo es lo único que puede estropear este guiso.

El pimentón no es un colorante de adorno: es lo que decide si el plato sabe a pollo guisado o a pollo con agua coloreada.

Ahora el pollo, salpimentado y removido para que se impregne bien de la mezcla. Tapa la cazuela, baja el fuego al mínimo y déjalo entre 30 y 44 minutos, según el tamaño de las piezas. Sin prisas.

Cuando esté hecho, saca la carne a un plato y vierte la salsa en un vaso medidor. Deja que repose un minuto y retira con una cuchara la grasa que queda flotando en la superficie. Si te has quedado corto de líquido, completa con agua o caldo hasta los 350 ml.

Devuelve la salsa a la cazuela, añade los 120 ml de yogur o de nata y mezcla con el fuego muy bajo, porque si hierve se corta. Reincorpora el pollo, remueve para que quede bien cubierto y aparta. Así de simple.

Para acompañar, arroz blanco, una pasta larga, o un puré de patatas espeso. Yo tiro casi siempre de arroz, que es lo que tengo a mano y lo que mejor recoge la salsa. Con buen pan y una cuchara tampoco le hago ascos.

Variaciones y maridaje

Para beber, un tinto joven y frutal. Una garnacha o un tempranillo sin crianza limpian la grasa láctea sin pelearse con el pimentón. Una cerveza tostada cumple igual si no quieres abrir botella.

Con Thermomix, la cebolla sale pochada en unos 8 minutos a 120 ºC y velocidad 1, el pimentón entra un minuto a 100 ºC y el pollo, 25 minutos a 100 ºC con giro a la izquierda. El lácteo se añade al final, con la máquina parada.

En versión vegetariana, cambia el pollo por 400 g de garbanzos ya cocidos y un puñado de champiñones, y ajusta el líquido hasta cubrir. Si andas con prisa, la pechuga troceada baja la cocción a unos 20 minutos.

Aguanta tres días en la nevera y se congela bien hasta dos meses, eso sí, sin el yogur: añádelo al recalentar, con el fuego bajo y removiendo.

La comunidad musulmana de Melilla se moviliza ante la visita de los Reyes y pide acortar las clases

La visita de los Reyes a Melilla del miércoles 14 de octubre ha activado a dos colectivos de la ciudad por vías muy distintas. La Comunidad Musulmana ha remitido una carta a la Casa de S.M. el Rey para dar la bienvenida a Felipe VI y a Letizia, mientras la Junta de Personal Docente No Universitario reclama acortar la jornada lectiva ese mismo día para que el profesorado pueda sumarse a los actos.

La misiva, firmada por el representante legal de la entidad, Mohamed Ahmed Moh, expresa la ‘más cordial y afectuosa bienvenida’ a los Reyes y subraya que su presencia en la ciudad se recibe desde ‘el respeto, la lealtad y el profundo sentimiento de pertenencia a España’. La entidad considera la cita ‘un acontecimiento de especial relevancia para los musulmanes melillenses y una oportunidad para reforzar los vínculos entre la Corona y el conjunto de la sociedad local’.

No es la primera vez que la Corona mira hacia Melilla. La Comunidad Musulmana recuerda en su carta la visita que el entonces Rey Juan Carlos I realizó a la ciudad en 2007 y, en particular, el encuentro que mantuvo con representantes de este colectivo. Aquel gesto, señala, dejó un recuerdo que continúa vivo casi dos décadas después. La visita que ahora afrontan Felipe VI y Letizia llega con ese precedente como espejo.

La entidad pone el acento en ‘el carácter plural de Melilla’, una ciudad en la que, según destaca, ‘musulmanes, cristianos, judíos, e hindúes hemos construido durante generaciones una sociedad basada en la convivencia y en el respeto mutuo’. De ahí su deseo de que la visita sirva para poner en valor esa convivencia como uno de los elementos que definen la identidad local.

La carta concluye con un mensaje directo a los monarcas: ‘Queremos trasladar a Sus Majestades nuestro deseo de que esta visita sea una nueva oportunidad para fortalecer los vínculos entre la Corona y todos los melillenses’. Y cierra con un ‘Majestades, sean bienvenidos a Melilla’ en representación de toda la comunidad.

La Corona vuelve a Melilla casi dos décadas después, con la convivencia entre culturas como telón de fondo.

La comunidad educativa reclama una instrucción común para el 14 de octubre

Reyes Ceuta y Melilla

La Junta de Personal Docente No Universitario de Melilla, el órgano que agrupa a todos los sindicatos de enseñanza con representación en colegios e institutos, ha solicitado a la Dirección Provincial del Ministerio de Educación ‘la paralización de la jornada lectiva’ del 14 de octubre. En concreto, pide que todos los centros finalicen las clases a partir de las 11:00 horas, una medida que, a su juicio, facilitaría la organización escolar y permitiría al profesorado participar en los actos previstos.

El órgano sindical considera que la Administración educativa ‘debe asumir la responsabilidad de adoptar una decisión común para todos los centros’ en lugar de dejar la decisión en manos de los equipos directivos. Critica que, pese a que la visita institucional se conocía oficialmente desde hacía más de 15 días, la Delegación del Gobierno comunicara el sábado 10 de octubre que cada centro tendría autonomía para decidir si permitía la salida del alumnado o suspendía la actividad habitual.

La Junta advierte de las dificultades que esa falta de instrucción común puede generar en las familias, sobre todo por la diversidad de edades del alumnado y por los problemas de conciliación que una decisión comunicada con tan poco margen puede ocasionar. Recuerda, además, que en la anterior visita de los monarcas a la ciudad, en 2007, sí se contempló esa posibilidad de participación del profesorado.

El mensaje de la Corona en la frontera sur

Más allá del calendario escolar, la cita del 14 de octubre tiene una lectura institucional que conviene no perder de vista. Melilla es una de las dos ciudades autónomas españolas en el norte de África, y la Corona ha hecho de su presencia allí una seña de identidad territorial. La última visita de unos Reyes a la ciudad se remonta a la etapa de Juan Carlos I, hace casi veinte años, lo que convierte el desplazamiento de Felipe VI y Letizia en un gesto con carga simbólica añadida.

La carta de la Comunidad Musulmana, firmada por su representante legal, ilustra esa doble condición. Por un lado, la de un colectivo que reivindica su pertenencia a España desde ‘el respeto, la lealtad y el profundo sentimiento de pertenencia’. Por otro, la de una ciudad que se presenta ante la Corona como ejemplo de convivencia entre musulmanes, cristianos, judíos e hindúes. Ese es, probablemente, el mensaje que Zarzuela quiere proyectar.

No obstante, no todo son facilidades. La gestión del día lectivo ha dejado un flanco abierto: una comunicación tardía, a menos de una semana del acontecimiento, que ha obligado a los centros a improvisar y que ha generado malestar entre el profesorado. La coordinación entre la Delegación del Gobierno, la Dirección Provincial y los equipos directivos será determinante para que la jornada transcurra sin incidentes.

Queda por ver si la visita se traduce en un gesto concreto hacia la comunidad musulmana, más allá del protocolo oficial. La agenda de la Casa del Rey para el 14 de octubre no ha detallado aún las etapas del recorrido, aunque se espera que los Reyes mantengan encuentros con representantes de los distintos colectivos locales. Será ahí donde se mida el calado real del mensaje de convivencia que la ciudad ha puesto por delante.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: primera visita de Felipe VI y Letizia a Melilla, casi dos décadas después de la de Juan Carlos I en 2007, en un gesto de presencia institucional en la frontera sur.
  • El detalle de protocolo: la jornada lectiva del 14 de octubre queda a criterio de cada centro tras la comunicación tardía de la Delegación del Gobierno, sin instrucción común para colegios e institutos.
  • Próximos pasos: la Casa del Rey no ha detallado aún las etapas del recorrido ni los encuentros previstos con los colectivos locales de la ciudad.

Felipe VI capitán general: los poderes del Rey como mando supremo de las Fuerzas Armadas

Felipe VI presidirá mañana el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid. Lo hará investido con la doble condición que asumió el 19 de junio de 2014, el día en que fue proclamado Rey ante las Cortes Generales: jefe del Estado y capitán general del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire.

La cita del 12 de octubre es la puesta en escena más visible de esa segunda condición. Cada año, el monarca se sitúa al frente de la tribuna, recibe los honores de ordenanza y pasa revista a las unidades que desfilan por el recorrido previsto en la capital, según la agenda oficial de la Casa del Rey. Sin embargo, el cargo que lo sostiene sobre el asfalto madrileño tiene raíces constitucionales mucho más profundas que el ceremonial.

Entender qué puede y qué no puede hacer el Rey al frente de las Fuerzas Armadas exige separar dos planos que el uso coloquial confunde a diario: el mando supremo que le atribuye la Constitución y las competencias ejecutivas que corresponden al Gobierno. La frontera entre ambos es uno de los equilibrios más delicados del Estado.

Un capitán general desde el 19 de junio de 2014

El mismo día de su proclamación, Don Felipe se convirtió en jefe de los Ejércitos y asumió el grado de capitán general del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire. No se trata de una distinción nueva ni de un añadido del reinado actual: la tradición se remonta al reinado de los Reyes Católicos y, hunde sus raíces en la propia historia de la monarquía española.

El Diccionario Panhispánico del Español Jurídico describe al capitán general como aquel que manda como superior de todos los oficiales y cuerpos del Ejército, en la actualidad de un territorio o demarcación determinada. Aplicado al conjunto de España, el cargo concentra el mando operativo de las fuerzas asignadas en el territorio y la dependencia de los órganos logísticos y territoriales que le corresponden.

Conviene precisar que esa jefatura no se despliega en el vacío. El Rey controla formalmente el desarrollo de las actividades militares en su demarcación, pero lo hace dentro de un marco normativo y presupuestario que diseña el Ministerio de Defensa y aprueba el Gobierno. Mando y ejecución rara vez coinciden.

El Rey manda sobre todos los ejércitos, pero la decisión de emplearlos no está en su despacho, sino en el Consejo de Ministros.

El artículo 62.h: la letra que otorga el mando supremo

mando supremo Fuerzas Armadas

La pieza central del edificio es el artículo 62.h de la Constitución Española, que atribuye al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas. De esa letra se deriva una consecuencia clara: el monarca ostenta la más alta autoridad y responsabilidad sobre los ejércitos, y ningún otro miembro militar dispone de poder por encima de él en asuntos de servicio.

El mismo artículo 62 le reconoce la potestad de sancionar y promulgar las leyes y de expedir los decretos acordados en Consejo de Ministros, además de otras funciones de carácter arbitral y representativo. Puede presidir el Consejo de Defensa Nacional, si bien lo habitual es que ese órgano lo dirija el presidente del Gobierno.

Ahí está la paradoja que explica buena parte del funcionamiento real de la Corona. El Rey manda, pero no gobierna; ordena, pero no decide el despliegue. La paradoja es deliberada. El poder ejecutivo sobre las Fuerzas Armadas reside en el Gobierno, mientras que al monarca le corresponden funciones protocolares, ceremoniales y de representación, además de la sanción y promulgación de las normas.

El equilibrio no escrito entre la Corona y el Gobierno

Lo que hace singular el caso español no es la existencia de un mando supremo militar en la jefatura del Estado —algo común en las monarquías parlamentarias europeas—, sino la precisión con la que la Constitución separa la autoridad simbólica de la dirección política. El Rey encarna la unidad de las Fuerzas Armadas ante la tropa y la ciudadanía; el Gobierno las manda en la práctica y responde de ellas ante el Parlamento.

Esa división tiene un coste y también una virtud. El coste es la tentación recurrente de leer cada gesto castrense del monarca como una toma de posición política. La virtud es que el equilibrio ha funcionado durante más de cuatro décadas sin necesidad de reformas: cuando el Rey preside un acto militar, no compite con el Ejecutivo, lo arropa institucionalmente.

A mi juicio, conviene resistir la tentación de sobreinterpretar. El capitán general no es un comandante operativo con capacidad de ordenar un despliegue, ni tampoco un figurante con uniforme de gala. Es una pieza constitucional que da continuidad, visibilidad y legitimidad histórica a unas Fuerzas Armadas subordinadas al poder civil. Ese es, exactamente, el diseño.

Después del desfile de mañana, la próxima cita castrense de calado en la agenda del Rey será la Pascua Militar del 6 de enero, el acto con el que la Corona abre cada año su relación formal con los ejércitos en el Palacio Real. Hasta entonces, el debate sobre los límites de su mando seguirá siendo, como casi siempre en materia de protocolo, una discusión sobre dónde termina el símbolo y empieza el poder.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: el desfile del 12 de octubre es la principal puesta en escena anual del Rey como jefe del Estado y capitán general ante las Fuerzas Armadas.
  • El detalle de protocolo: el monarca preside la tribuna y pasa revista, pero el mando operativo y las decisiones de despliegue corresponden al Gobierno y al Ministerio de Defensa.
  • Próximos pasos: tras el desfile, la siguiente cita castrense de calado en la agenda de la Casa del Rey es la Pascua Militar, el 6 de enero.

La deuda de Francia alcanza el 119% del PIB: las claves del riesgo que amenaza con contagiar a la eurozona

La deuda pública de Francia ha alcanzado el 119% del PIB en el segundo trimestre de 2026, algo más de 3,6 billones de euros, con un déficit que superará el 5% este año. Los inversores están vendiendo bonos del Estado francés ante la desconfianza de que el Gobierno de Emmanuel Macron apruebe recortes relevantes a pocos meses de las elecciones previstas para abril de 2027.

Las tres cifras que han encendido las alarmas

El cuadro macroeconómico francés combina tres datos que el mercado interpreta como una señal de alerta. La ratio de deuda sobre el PIB se sitúa en el 119%, el déficit superará el 5% este ejercicio y las previsiones oficiales apenas contemplan un crecimiento del 0,5%. Son las tres cifras que han disparado la desconfianza de los inversores.

El indicador que mejor mide esa tensión es el diferencial entre el bono alemán y el francés, la prima de riesgo que exigen los inversores por prestar a Francia en lugar de a Alemania. Esta semana ha alcanzado los 150 puntos básicos, el nivel más alto desde la crisis de deuda de la zona euro de 2012, según los datos recogidos por elDiario.es. Financiarse ya es la mayor partida de gasto del Estado francés, por delante de la educación y la defensa.

El plan de recortes que los mercados no se creen

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha propuesto un paquete presupuestario para el próximo año, con recortes y subidas de impuestos por valor de 43.000 millones de euros. Incluye medidas de fuerte rechazo social, como frenar la revalorización de las pensiones o una congelación temporal del sueldo de los funcionarios.

El problema para el Ejecutivo es el calendario. Las elecciones de abril de 2027 dejan un margen muy corto para aprobar ajustes impopulares, y los inversores dudan de que finalmente salgan adelante. El economista de BNP Paribas Stéphane Colliac recuerda en un informe que Francia no cumplió sus objetivos presupuestarios en tres años entre 2023 y 2026.

No es solo una cifra de deuda: es la mayor economía de la eurozona la que ha entrado en el punto de mira de los mercados.

Del contagio a la periferia a la intervención del BCE

La preocupación se extiende más allá de Francia. Un informe de Goldman Sachs señala que la vulnerabilidad del euro al estrés en el mercado de deuda soberana sigue existiendo, con un contagio claro de los bonos franceses a la deuda de la periferia desde el 1 de octubre. El euro ha caído hasta los 1,12 dólares, su peor cotización desde 2024, según el análisis de Commerzbank.

El analista de Natixis Patrick Artus advierte de que la ratio de deuda francesa no está bajo control. Apunta a una posible intervención del Banco Central Europeo a través del Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI), la herramienta que permite comprar títulos públicos para rebajar la prima de riesgo a cambio de disciplina fiscal. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, recordó el jueves que la institución tiene instrumentos para actuar contra dinámicas desordenadas de los mercados.

El impacto para España y para la eurozona

Para España, el episodio llega en un momento de atención máxima al coste de la financiación. El informe de Goldman Sachs sitúa el contagio de los bonos franceses hacia la deuda de la periferia, grupo en el que se incluye a España, desde el 1 de octubre. El mismo análisis apunta a que ese punto de contagio ha acelerado la depreciación del euro, y los Estados del sur se financian en el mismo mercado.

A la vía del mercado se suma la bancaria. A finales de 2025, los bancos europeos acumulaban más de 4 billones de euros en deuda soberana, el 13% de sus activos, según cifras de la Autoridad Bancaria Europea. Su presidente, François-Louis Michaud, ha pedido reforzar la vigilancia sobre esas carteras.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? La deuda de Francia alcanza el 119% del PIB y el déficit superará el 5% este año.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El Gobierno de Emmanuel Macron y su primer ministro, Sébastien Lecornu, ante unos inversores que venden bonos franceses.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El BCE no ha activado el TPI y las elecciones de abril de 2027 condicionan la aprobación de los recortes.

Glucksmann gana las primarias del PS con el 66,17%: las claves de su candidatura a 2027

El eurodiputado Raphaël Glucksmann gana las primarias del Partido Socialista francés con el 66,17% y será el candidato a las presidenciales de 2027. La votación se celebró este fin de semana entre los más de 120.000 militantes y simpatizantes inscritos, según los resultados difundidos por la propia formación.

El 66,17% sitúa al eurodiputado muy por delante del resto de aspirantes, una ventaja de más de 50 puntos sobre el segundo clasificado. El primer secretario del PS y diputado, Olivier Faure, logró el 14,5%. La exministra y candidata socialista en 2007, Ségolène Royal, se quedó en el 7%. Los otros dos candidatos, Emmanuel Maurel y Jérôme Guedj, rondaron el 6%.

Las claves del resultado: los porcentajes de cada candidato

El proceso estaba previsto del viernes al sábado, pero tuvo que extenderse un día más por un ciberataque que afectó al inicio de la votación, tal y como informó el propio PS. El incidente no ha impedido la proclamación del ganador.

Glucksmann reaccionó nada más conocerse el resultado: ‘Este resultado dice algo potente: una izquierda fiel a sus valores puede unir, gobernar y ganar. Puede hablar de justicia, de ecología y de República sin renunciar a nada’.

  • Raphaël Glucksmann: 66,17% de los votos.
  • Olivier Faure: 14,5%.
  • Ségolène Royal: 7%.
  • Emmanuel Maurel y Jérôme Guedj: en torno al 6% cada uno.

Quién es Raphaël Glucksmann: perfil del candidato socialista

Glucksmann, de 46 años, es eurodiputado desde 2019 y fundó el partido Place Publique, la formación con la que ha concurrido a estas primarias. Hijo del filósofo francés de origen judío André Glucksmann, se formó en Sciences Po París y trabajó como periodista antes de dar el salto a la política.

Glucksmann encarna una izquierda moderada y europeísta, en las antípodas de La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, con quien rechaza cualquier alianza.

Su perfil se ha construido en Europa alrededor de dos ejes: la denuncia del genocidio uigur en China y la alerta sobre la injerencia extranjera en las democracias occidentales, señalando especialmente a Moscú. antes de entrar en política asesoró al expresidente georgiano Mikheil Saakashvili entre 2009 y 2012 y estuvo implicado en los movimientos democráticos de antiguas repúblicas soviéticas.

Su pareja es la periodista de origen libanés Léa Salamé, uno de los rostros más conocidos de la televisión francesa. Salamé anunció a finales de agosto que dejaba de presentar el telediario del canal público France 2 por una cuestión de imparcialidad, cuando trascendió la candidatura de su pareja. Tienen un hijo en común.

El próximo obstáculo: Le Pen y la posible irrupción de Hollande

Los sondeos sitúan a Glucksmann con una intención de voto en torno al 10%, lejos aún de la segunda vuelta (la ronda final del sistema electoral francés). En ese escenario se da por hecha la presencia de la ultraderechista Marine Le Pen. El candidato socialista podría encontrarse, además, con otro rival de peso en el espacio socialdemócrata.

El expresidente François Hollande decidirá previsiblemente en diciembre si se presenta a los comicios de 2027. Hollande, que gobernó entre 2012 y 2017, declinó participar en estas primarias y no ha cerrado la puerta a una candidatura propia.

El impacto para España y Europa

Francia es uno de los socios centrales de España en la Unión Europea y su resultado electoral condiciona el equilibrio de fuerzas en Bruselas. un candidato europeísta y pro-Ucrania como Glucksmann encaja con la línea que defiende el Gobierno español en materia de defensa común y apoyo a Kiev, mientras que un avance de Le Pen o un escenario fragmentado complicarían las mayorías europeas. El PS francés forma parte de la misma familia política que el PSOE en el Parlamento Europeo, por lo que su peso en las presidenciales de 2027 afecta a la correlación de fuerzas de la izquierda europea.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Glucksmann gana las primarias del PS francés con el 66,17% de los votos, según los resultados de la formación.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El eurodiputado y fundador de Place Publique; el primer secretario del PS, Olivier Faure, y Ségolène Royal, entre otros.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Glucksmann será el candidato socialista en 2027; Hollande decidirá en diciembre si compite con él.

El juez Calama interroga este viernes al presunto cerebro financiero del caso Plus Ultra: las claves

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama interrogará este viernes a Simon Verhoeven, el presunto cerebro financiero del caso Plus Ultra. La cita es a las 9:00 horas y llega después de que el instructor le dejara en libertad con medidas cautelares tras su entrega a España desde Alemania a mediados de septiembre.

De qué se acusa a Verhoeven y por qué es la pieza clave

Verhoeven está investigado por apropiación indebida, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y organización criminal, según el sumario de la causa. Calama lo sitúa como la principal persona que daba cobertura a la organización mediante la generación de facturas falsas, de acuerdo con los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional.

La orden internacional de detención que dictó el juez sostiene que Verhoeven usó su estructura empresarial para transferir fondos a Plus Ultra amparándose en supuestos contratos de inversión o de préstamo. Ese documento fue la base de su localización y entrega a España desde Alemania.

El proceso sigue en fase de instrucción, la etapa en la que el juez reúne indicios antes de decidir si abre juicio oral o archiva. El instructor trabaja con los informes de la UDEF como principal soporte documental.

La trama de blanqueo entre España, Francia y Suiza

Los investigadores sitúan el origen de la trama en una presunta organización dedicada al blanqueo de capitales con actividad en España, Francia y Suiza. Según las pesquisas recogidas en el sumario, la estructura estaba gestionada presuntamente por Verhoeven y el empresario Luis Felipe Baca, detenido en la isla caribeña de Aruba.

El relato judicial sitúa a Verhoeven como la persona que generaba las facturas falsas para dar cobertura a la organización, a través de varias sociedades internacionales. El juez apunta a que Rodolfo Reyes, exconsejero de la aerolínea y en paradero desconocido, ordenó que algunas cantidades recibidas en las cuentas de Plus Ultra fueran transferidas de inmediato a tres sociedades instrumentales del financiero.

El eje de la causa no es el rescate en sí, sino el destino del dinero: tres sociedades instrumentales y cuentas en cinco países.

Esos fondos acabaron, siempre según el sumario, en cuentas bancarias opacas abiertas en Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Isla Mauricio. La investigación cruza tres jurisdicciones europeas y varios territorios offshore.

Zapatero, Reyes y Baca: las otras piezas de la causa

El caso Plus Ultra parte del rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea durante la pandemia de coronavirus. En el sumario aparece como imputado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, al que los investigadores sitúan como presunto líder de una red de tráfico de influencias vinculada a esa operación.

Reyes figura como presunto cliente de la estructura de blanqueo, según el sumario. El exconsejero está en paradero desconocido y no ha sido localizado.

Qué pasa ahora: la comparecencia y los siguientes pasos

Verhoeven comparece en libertad con medidas cautelares (las condiciones que el juez impone a un investigado que no ingresa en prisión). El juez le retiró el pasaporte, le prohibió salir de España y le impuso comparecencias cada dos días en el juzgado tras acogerse a su derecho a no declarar en su primera puesta a disposición.

Antes de esa puesta a disposición, el financiero había ingresado en prisión provisional en la cárcel madrileña de Soto del Real. La declaración del viernes será la primera en la que tendrá que responder ante el instructor.

El interrogatorio arranca a las 9:00 horas del viernes 16 de octubre.

⚖️ Datos del caso

  • Órgano judicial: Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, a cargo del magistrado José Luis Calama.
  • Fase procesal: Instrucción.
  • Implicados: Simon Lendeert Verhoeven (investigado, en libertad con medidas cautelares); Rodolfo Reyes, exconsejero de Plus Ultra (en paradero desconocido); Luis Felipe Baca (detenido en Aruba); José Luis Rodríguez Zapatero (imputado en el sumario).
  • Delitos investigados: apropiación indebida, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
  • Próximos pasos: declaración de Verhoeven el viernes 16 de octubre a las 9:00 horas.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? El juez Calama ha citado a declarar para el viernes a Simon Verhoeven, presunto cerebro financiero del caso Plus Ultra.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? Verhoeven, investigado y en libertad con medidas cautelares; Rodolfo Reyes, en paradero desconocido; Luis Felipe Baca, detenido en Aruba; Zapatero, imputado.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Verhoeven declarará ante el instructor a las 9:00 horas del viernes 16 de octubre.

La Guardia Civil interviene casi tres toneladas de cocaína y cuatro fusiles en una casa rural de Guadalajara

La Guardia Civil ha detenido a ocho hombres e intervenido casi tres toneladas de cocaína en una casa rural de Guadalajara. Los agentes localizaron además cuatro fusiles de asalto Kalashnikov y ocho cargadores en el interior del inmueble, según el comunicado difundido por el instituto armado.

Las cifras concretas las ha facilitado la Guardia Civil: 2.775 kilos de cocaína hallados en una casa rural de la provincia de Guadalajara. El inmueble, de acuerdo con la misma fuente, se utilizaba como centro de almacenamiento de la sustancia.

Qué ha intervenido la Guardia Civil en la casa rural de Guadalajara

El balance de la intervención, según los datos aportados por el instituto armado, es el siguiente:

  • 2.775 kilos de cocaína, una cantidad que ronda las tres toneladas.
  • Cuatro fusiles de asalto Kalashnikov.
  • Ocho cargadores para esos fusiles.
  • Una casa rural de la provincia de Guadalajara empleada como almacén.

Las armas se encontraban en la misma casa rural que la droga, junto a los ocho cargadores. Los fusiles de asalto Kalashnikov están catalogados como armas de guerra: su tenencia solo se autoriza a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a las Fuerzas Armadas, según la normativa de control de armas.

Los 2.775 kilos de cocaína equivalen a algo menos de tres toneladas de sustancia. La Guardia Civil no ha ofrecido por ahora datos sobre el destino previsto de la droga ni sobre el valor que tendría en el mercado.

La Guardia Civil ha localizado 2.775 kilos de cocaína y cuatro fusiles de asalto en una casa rural de Guadalajara utilizada como almacén.

Cómo arrancó la investigación en Madrid y Guadalajara

La investigación la ha desarrollado la Policía Judicial (la unidad especializada en la investigación de delitos dentro de los cuerpos policiales) de las comandancias de Madrid y de Guadalajara. Los agentes identificaron a los integrantes de la organización a partir de las vigilancias mantenidas sobre una nave industrial y una casa rural, ambas situadas en la provincia de Guadalajara.

Sobre esos dos puntos los investigadores sospechaban que se desarrollaban actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes. Esa vigilancia permitió fijar la ubicación del almacén y preparar la intervención sobre el inmueble.

Los ocho detenidos y el estado de la investigación

Los ocho arrestados son hombres y están presuntamente vinculados a una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, según la nota difundida. Ninguno tiene por ahora la condición de condenado: un detenido es considerado presunto autor (la persona a la que se atribuyen los hechos mientras no exista sentencia firme) hasta que un tribunal se pronuncie.

La Guardia Civil no ha facilitado las identidades de los detenidos. La investigación continúa.

El comunicado del instituto armado, no concreta si los ocho hombres han pasado ya a disposición judicial. En estos procedimientos, el paso siguiente a la detención es la puesta a disposición judicial (el traslado del arrestado ante el juez que asume el caso), sin que la nota detalle el juzgado competente.

Los datos confirmados hasta el momento son ocho detenciones, 2.775 kilos de cocaína y cuatro fusiles de asalto intervenidos en la casa rural de Guadalajara.

Muere un joven de 21 años apuñalado en un local de ocio de Cúllar Vega (Granada)

Un joven de 21 años ha fallecido tras ser apuñalado de madrugada en un local de ocio de Cúllar Vega (Granada), según la Guardia Civil. El suceso se produjo en torno a las cinco de la madrugada de este domingo 11 de octubre y el fallecimiento se confirmó después de que el herido fuera hospitalizado en estado crítico en la capital granadina.

Qué ha confirmado la Guardia Civil sobre el apuñalamiento

La Guardia Civil ha confirmado que el hombre recibió heridas por arma blanca en un local de ocio de Cúllar Vega, un municipio de unos 8.000 habitantes situado a unos siete kilómetros de la capital granadina. El establecimiento se encontraba abierto durante el horario nocturno cuando se produjo la agresión.

La hora del apuñalamiento está fijada en torno a las cinco de la madrugada. Así lo ha detallado la Guardia Civil, el cuerpo que ha asumido la investigación del caso y que trabaja desde entonces en las primeras diligencias para esclarecer lo ocurrido. La investigación sigue abierta.

Por ahora, el instituto armado no ha detallado cuántas personas se encontraban en el establecimiento en ese momento ni si hubo una discusión previa a la agresión. Tampoco ha precisado cuánto tiempo transcurrió entre el apuñalamiento y el aviso a los servicios de emergencia.

El fallecimiento tras el traslado al hospital del Parque Tecnológico de la Salud

Los servicios de emergencia atendieron al joven y lo trasladaron hasta el hospital del Parque Tecnológico de la Salud, en la capital granadina. Su estado era ya crítico a su llegada. Los sanitarios no pudieron salvarle la vida y el fallecimiento se confirmó este domingo, según la Guardia Civil.

  • Lugar: un local de ocio de Cúllar Vega, a siete kilómetros de Granada.
  • Hora: en torno a las cinco de la madrugada del domingo 11 de octubre.
  • Traslado: hospital del Parque Tecnológico de la Salud, en la capital.
  • Estado: crítico desde su llegada al centro sanitario.

La Guardia Civil confirma el fallecimiento del joven tras ser hospitalizado en estado crítico y mantiene abierta la investigación sin detenciones confirmadas.

Por el momento no hay detenciones confirmadas ni personas investigadas (la figura procesal sobre la que recaen indicios en una causa judicial, antes denominada imputado). La Guardia Civil tampoco ha facilitado la identidad del fallecido, un joven de 21 años, ni ha precisado si hubo más personas heridas en el mismo incidente.

En qué fase está la investigación

En los casos de muerte violenta, el atestado (el documento policial que recoge las primeras diligencias de un suceso) pasa a manos de la autoridad judicial, que asume la instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos). La Guardia Civil no ha confirmado si ya se han practicado las diligencias judiciales habituales en este tipo de procedimientos.

Los agentes mantienen abierta la investigación y no han ofrecido por ahora, ninguna hipótesis sobre las circunstancias de la agresión. Tampoco han confirmado si existe una línea de trabajo prioritaria.

Cúllar Vega, de unos 8.000 habitantes, forma parte del área metropolitana de Granada y se encuentra a unos siete kilómetros de la capital. El local de ocio donde ocurrieron los hechos está situado en el término municipal.

La investigación continúa abierta y, por el momento, no hay detenciones confirmadas. La Guardia Civil trasladará los avances de las diligencias a la autoridad judicial conforme se produzcan.