Feijóo activa la precampaña del 29N en la Junta Directiva Nacional y exige a Sánchez explicar la ‘eliminación’ de la jueza Biedma

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Feijóo ha exigido en la Junta Directiva Nacional que Sánchez explique quién ordenó ‘deshacerse’ de la jueza Beatriz Biedma, que investigaba a su hermano David, y ha reclamado garantías en el voto por correo.
  • ¿Quién está detrás? El presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, con la cúpula de Génova y los barones autonómicos alineados.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP convierte la regeneración en eje de la precampaña del 29N y cierra su estructura de campaña a menos de dos meses de las urnas.

Alberto Núñez Feijóo ha exigido este jueves a Pedro Sánchez que explique ‘hoy mismo’ quién dio la orden de deshacerse de la jueza que investigaba a su hermano por corrupción.

La exigencia que Génova coloca en el centro de la precampaña

La reclamación llega en la Junta Directiva Nacional, la segunda reunión del máximo órgano del partido en apenas diez días tras el adelanto electoral al 29 de noviembre. El líder popular ha subido el tono ante la plana mayor de Génova y ha advertido: ‘No vamos a permitir este silencio, insistimos, ¿quién dio la orden?’.

Feijóo enmarca la exigencia en el escrito de la Fiscalía Anticorrupción en el caso Leire Díez. El Ministerio Público aprecia indicios para imputar al PSOE por la presunta financiación de sus cloacas, aunque pide practicar aún más diligencias antes de dar el paso. El presidente popular recuerda que fue el PP quien solicitó esa imputación por cinco delitos y reivindica la decisión con dureza: ‘Hicimos bien en pedir su imputación y decir que son la mafia’.

A ese argumento suma la referencia a la jueza Beatriz Biedma, a quien el PP sitúa investigando al hermano del presidente. Feijóo sostiene que la UCO tiene constancia de los contactos de la ‘cloaca’ socialista con un clan para ‘borrar del mapa’ a la magistrada, y describe esa conducta como el síntoma de un PSOE en el que ‘quien molesta es quien denuncia sus trampas’.

El líder popular ha desplegado un balance de los años de Gobierno socialista: ha acusado al Ejecutivo de haber ‘robado a dos manos desde el primer día’, de mentir ‘en casi todo’, y de haber ‘subastado la igualdad de los españoles ante la ley. También ha reprochado al PSOE querer centrar la campaña en la vivienda cuando, sostiene, se han producido 97 desahucios diarios durante el mandato de Sánchez.

La prueba que Génova traslada a la opinión pública no es un gesto de campaña: es la exigencia de responsabilidad política sobre el silencio del Gobierno ante una jueza.

Con ese material, Feijóo ha resumido la disyuntiva del 29N en dos palabras: ‘Decencia o delincuencia’. ‘No elegiremos solo quién gobierna, fijaremos el listón de lo que estamos dispuestos a tolerar’, ha afirmado, antes de pedir a los suyos no dar ‘ninguna elección por ganada’ ni ‘ningún voto por perdido’ hasta el cierre del último colegio electoral.

Estructura de campaña: Tellado, Varela, Ezcurra y Muñoz

Feijóo llegaba con la maquinaria lista. La dirección de campaña recae en el secretario general, Miguel Tellado, mientras que Marta Varela, directora de su gabinete, ejercerá como directora adjunta. El organigrama, difundido por los canales oficiales del PP, deja la elaboración del programa en manos de Alma Ezcurra, vicesecretaria de Sectorial, que lo tiene avanzado al 80% según fuentes de la dirección.

Ester Muñoz, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, asumirá también la portavocía de campaña y complementará al portavoz nacional, Borja Sémper. Génova vincula la elección de Tellado con su experiencia al frente de las dos últimas campañas gallegas de Feijóo, en las que mejoró el resultado anterior y mantuvo al líder en la Xunta con mayorías absolutas holgadas y sin dejar espacio representativo a Vox.

El Eje del Poder Popular

Los barones han cerrado filas a la salida. Juanma Moreno ha acusado a Sánchez de usar políticamente la muerte de Mari Carmen y ha reclamado ‘una política de vivienda real’, lejos de la demagogia. López Miras ha sido más duro y ha sostenido que el partido del Gobierno ‘se parece mucho más a una banda de mafiosos que a un partido político’. Fernández Mañueco ha pedido dejar trabajar a la Justicia, pero ha avisado de que ese informe es ‘a lo que queremos decir no en las urnas’ el 29N.

El aterrizaje territorial del mensaje resulta nítido: los gobiernos autonómicos y municipales del PP reclaman margen para actuar sobre vivienda y seguridad, los dos asuntos que Moncloa quiere convertir en eje del debate. Almeida ha justificado su ausencia en el minuto de silencio por Maricarmen frente a lo que considera un ‘señuelo electoral’ del PSOE y Más Madrid, y Albiol ha reclamado ‘especial sensibilidad’ para distinguir estos casos de las ocupaciones ilegales.

La lectura estratégica apunta a un patrón reconocible: cada vez que Génova coloca la corrupción en el centro, obliga al Gobierno a defenderse y traslada la campaña al terreno que más desgasta a Moncloa. El precedente está en la petición de imputación del PSOE por cinco delitos, asumida por el conjunto del partido sin fisuras visibles. El riesgo, en cambio, es que el Ejecutivo logre reencuadrar el 29N en clave económica y de vivienda antes de que el mensaje cale. El próximo Comité de Dirección y el arranque formal de la campaña marcarán si esa estrategia aguanta el tirón.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Desgaste del Gobierno por la corrupción y la regeneración como eje de la alternativa popular.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Arranque formal de la campaña del 29N con Tellado al frente de la maquinaria electoral.

Junqueras y Rufián bloquean las listas de ERC del 29N y la negociación roza la ruptura

La negociación entre Oriol Junqueras y Gabriel Rufián por las listas de ERC del 29N roza la ruptura. Lo sostienen fuentes internas de la formación, que describen un núcleo duro harto de las exigencias del portavoz y un escenario alternativo ya preparado en la calle Calàbria. El detonante tiene nombre propio: Sergi Tarrés.

El requisito que ha hecho saltar la mesa

Rufián habría exigido que su asesor, Sergi Tarrés, entrara entre los primeros puestos de la candidatura por Barcelona. La petición cayó como un jarro de agua fría en la dirección. De ahí salió una discusión tensa, con el núcleo duro plantándose y dando por agotada su paciencia. Fuentes internas lo resumen con una sola palabra: ‘hartazgo’.

El pulso viene de lejos. Durante meses ha habido tira y afloja a cuenta de la coalición periférica que Rufián propuso para ampliar el espacio y que ERC nunca compró. Aquel debate quedó aparcado sin resolverse. Ahora regresa por la puerta de atrás, convertido en un reparto de sillones.

Quién sigue en la lista y quién se baja del barco

Rufián candidato ERC

Horas antes del mensaje, dos diputados movieron ficha. Pilar Vallugera y Jordi Salvador han comunicado su voluntad de no repetir en las listas, y lo han hecho señalando su mala relación con Rufián. Dos bajas que no refuerzan precisamente la posición negociadora del portavoz.

En el otro lado de la balanza, está previsto que continúen Francesc-Marc Álvaro, con puesto garantizado como miembro de la organización adscrita Esquerra Democràtica; Teresa Jordà, esta vez representando a Girona; e Inés Granollers, por Lleida. Esta última ha ejercido de puente entre el portavoz y el resto del grupo parlamentario durante una legislatura en la que, insisten las mismas fuentes, el clima era ‘realmente irrespirable’.

Poco antes de las 19 horas de este jueves, tras muchas horas de silencio, Rufián publicó un mensaje en X que en la dirección se leyó casi como una despedida: ‘Quiero representar a ERC y lo estoy intentando hacer con unas mínimas condiciones para poder enfrentarnos con suficientes garantías y arrestos a lo que viene’. Y remataba: ‘Lo intentaré hasta el final y ojalá ERC también lo quiera’. El balón, dicen los suyos, está en el tejado de Junqueras.

En ERC no se está decidiendo quién encabeza una candidatura, sino cuánto poder conserva Junqueras dentro de su propio partido.

El nombre que emerge si la cuerda acaba rompiéndose es el de Jordi Albert, actual diputado en el Parlament. Ambas partes daban por hecho que ocuparía un puesto relevante en la candidatura. Ahora figura, según las mismas fuentes, como posible número uno por Barcelona.

Madrid también espera: Frente Amplio y Podemos miran a Rufián

En paralelo, la izquierda estatal sigue el desenlace con la calculadora en la mano. Las negociaciones que intentan Frente Amplio y Podemos para concurrir juntos se han atascado en el reparto de puestos, y el portavoz republicano se perfila como la única figura capaz de poner de acuerdo a ambas partes como cabeza de lista por Madrid. Desde ese espacio le hacen llegar su cariño por si, finalmente, la negociación con ERC se rompe.

Más Madrid propuso este miércoles a Ada Colau como candidata, pero exigió los primeros puestos de la lista por la capital. Podemos no lo acepta, y ese desacuerdo aleja a la exalcaldesa de Barcelona de una coalición que, sin Irene Montero dentro, no consideran ‘verdaderamente amplia’.

Lo que esta crisis dice del tablero catalán

Hay un detalle que ordena todo lo anterior. Las dos bajas anunciadas no son un problema de nombres, sino el síntoma de una fractura interna abierta en 2022 y que ningún congreso ha logrado coser del todo. Un partido con casi un siglo de historia y una estructura que reparte poder entre territorios, corrientes y cuadros locales no cierra un pulso así en una tarde. Si el portavoz no consigue colocar a su gente y el aparato no acepta sus condiciones, ERC afrontará el 29N con una candidatura de mínimos y con la sensación de hacer los deberes a regañadientes.

La lectura desde Madrid es distinta. ERC es una pieza clave de la mayoría que sostiene al Gobierno central, y las conversaciones sobre financiación singular y próximos presupuestos no admiten un socio distraído con su propia guerra. Un partido dividido negocia peor. Eso lo sabe cualquiera que haya seguido las reuniones bilaterales de los últimos meses, donde la debilidad interna se traduce en menos margen y en más concesiones de las previstas.

Lo que observamos es un patrón conocido. En otras formaciones, este tipo de choque se resuelve con una imposición de la dirección y una semana de ruido controlado. En ERC, cada lista se negocia a varias bandas, con el territorio sentado a la mesa y las familias internas contando sus fuerzas. Eso alarga los plazos y multiplica el desgaste justo cuando el calendario aprieta.

El reloj no concede tregua. Las candidaturas deben quedar cerradas en las próximas semanas y los órganos internos del partido tienen la última palabra. Si Junqueras y Rufián no se sientan a firmar antes de ese límite, el 29N se jugará con Jordi Albert en el cartel y con Rufián mirando a Madrid. Puede que sea lo que todos quieren. O puede que sea solo lo que nadie se atreve a decir en voz alta.

El BCE y los tipos de interés: Lagarde mantiene el sesgo restrictivo y no descarta nuevas subidas

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EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las actas de la reunión del BCE del 10 de septiembre, publicadas este jueves, confirman que los tipos se quedaron en el 2,5% y que el Consejo de Gobierno no descarta nuevas subidas.
  • ¿Quién está detrás? El Consejo de Gobierno del BCE, presidido por Christine Lagarde, que celebró esa cita en Berlín y no en Fráncfort.
  • ¿Qué impacto tiene? Hipotecas variables y crédito a empresas españolas seguirán caros; Fráncfort vigila salarios y empleo para evitar efectos de segunda ronda.

Los tipos de interés del BCE se quedan en el 2,5%, pero el banco central no descarta nuevas subidas. Las actas de la reunión del 10 de septiembre, publicadas este jueves, revelan que el Consejo de Gobierno vigilará el crecimiento y el mercado laboral para impedir que los altos costes de la energía terminen contagiando al resto de la economía.

Las actas que dejan la puerta abierta a otra subida

El documento, difundido por la institución con sede en Fráncfort, confirma que los banqueros centrales elevaron los tipos hasta el 2,5% y que, lejos de dar por cerrado el ciclo, se reservaron la opción de apretar más las tuercas. La cita no se celebró en la capital financiera alemana, sino en Berlín, un detalle que subraya el peso del eje alemán en la política monetaria del euro. Las actas completas pueden consultarse en la web oficial del BCE, que las publica semanas después de cada reunión.

El núcleo del debate está en el crecimiento. ‘Se subrayó la importancia de comprender mejor si el desempeño económico, más sólido de lo previsto, se debía principalmente a factores de oferta menos negativos o a factores de demanda positivos’, recogen las actas. La distinción no es menor: si el impulso procede de una demanda más fuerte de lo esperado, el BCE detecta riesgos inflacionarios adicionales y, con ellos, argumentos para volver a subir los tipos.

A eso se suma el shock energético derivado de la guerra de Irán, un golpe externo ante el que el banco central reconoce tener poco margen de actuación. La transmisión del aumento de los precios de la energía a los componentes no energéticos había sido hasta ahora más moderada de lo previsto’, admiten los miembros del Consejo de Gobierno, que sin embargo defienden que las subidas sostienen ‘la credibilidad del compromiso con la estabilidad de precios’ y mantienen ancladas las expectativas a medio plazo.

Los banqueros centrales insisten en que la economía de la eurozona ‘también siguió mostrando resiliencia y, por tanto, puede absorber un aumento de los tipos de interés’. Es decir, que el precio del dinero se mantiene aún dentro del rango neutral, ese territorio en el que ni lastra ni impulsa la actividad, y que por eso queda margen para endurecer sin asfixiar la recuperación.

El empleo, el termómetro que decide si hay otra subida

Lagarde

El mercado laboral se convierte así en la pieza clave. El desempleo de la eurozona se mantuvo en el 6,4% en julio, pero la demanda de trabajo se ha enfriado: la tasa de vacantes cayó una décima, hasta el 2,1%. Fráncfort quiere saber si la solidez salarial empuja a los trabajadores a reclamar subidas compensatorias y si, con ellas, la inflación energética se enquista.

El BCE no libra esta batalla contra la energía, sino contra la tentación de trasladarla a los salarios: ahí es donde una subida de tipos deja de ser opcional.

Los banqueros centrales avisan de que no habrá información salarial significativa hasta principios del próximo año, por los plazos habituales de la negociación colectiva. Mientras tanto, la institución insiste en que su comunicación debe mantenerse ‘neutral’, sin sugerir que la última decisión fuera un paso más en un ciclo predeterminado ni tampoco la última subida. Cuanto más tiempo se mantengan elevados los precios de la energía, advierten, mayor es la probabilidad de efectos indirectos sobre la inflación general.

El Eje del Poder Europeo

Lo que observamos es un BCE atrapado entre dos fuegos. El eje franco-alemán, con Berlín como anfitrión de la última reunión, empuja hacia la ortodoxia: la economía resiste y, por tanto, aguanta tipos más altos. Enfrente, los Estados del sur —España, Italia, Portugal y Grecia— son los que pagan la factura de cada décima adicional, con un coste de financiación mucho más sensible al ciclo y una estructura productiva dependiente del turismo, y de la pequeña empresa.

Para España el mensaje es incómodo. Una hipoteca variable media ha visto encarecerse su cuota desde que el BCE inició el endurecimiento, y el crédito a pymes y autónomos sigue caro. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ya advirtió de que actuaría frente a turbulencias ‘injustificadas’ de deuda, un aviso que los mercados leen como red de seguridad para los socios más endeudados, pero solo a cambio de disciplina fiscal.

No es un pulso nuevo. Recordamos la crisis del euro de 2010-2012, cuando el ‘lo que haga falta’ de Mario Draghi salvó la moneda común a cambio de años de austeridad para la periferia. Entonces había una prima de riesgo desbocada; ahora no. Pero el mecanismo es idéntico: Fráncfort marca el ritmo, y los Estados del sur lo acomodan como pueden.

La lectura a medio plazo es clara. La política monetaria ha dejado de ser un instrumento técnico para convertirse en el gran árbitro del reparto de costes en Europa. Hoy el frente es la energía; mañana lo será la transición verde y el gasto en defensa, dos partidas que tensionarán las cuentas públicas de los Veintisiete. La próxima cita del Consejo de Gobierno y los datos de inflación que publique Eurostat serán el termómetro definitivo. Hasta entonces, la única certeza es que el dinero seguirá siendo caro.

El temporal en Cataluña deja 117,5 millones en pérdidas a las pymes y Meteocat anuncia la ola de frío

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A las pymes del Vallès Oriental, el Baix Llobregat, el Barcelonès, el Vallès Occidental y el Maresme, y a los vecinos del Pirineo y el Prepirineo que afrontan las primeras heladas de la temporada.
  • ¿Cuándo ocurre? La factura se conoce este jueves 8 de octubre; el frío entra a partir del viernes 9.
  • ¿Qué cambia hoy? Pimec eleva el impacto a 117,5 millones de euros y el Govern promete asumir ‘el coste que haga falta’. Las empresas afectadas deben revisar si su póliza cubre el siniestro o si la vía es el Consorcio de Compensación de Seguros.

Pimec cifra en 117,5 millones de euros las pérdidas del temporal en las pymes catalanas. La patronal sitúa el impacto entre 65 y 208 millones y señala cinco comarcas como epicentro del golpe.

El balance llega con la borrasca todavía reciente. Casi 2.400 empresas han registrado daños directos y una de cada cinco compañías afectadas, el 18,9 %, no ha recuperado aún su ritmo normal de actividad.

En paralelo, Meteocat cierra el episodio de lluvias y abre otro distinto: la primera ola de frío de la temporada, con heladas en el Pirineo y un desplome térmico a partir del viernes.

De dónde salen los 117,5 millones

El grueso de la factura no está en los destrozos materiales, sino en el tiempo que dejó de trabajarse. El paro forzado de la actividad concentra el 71 % del impacto: 46,1 millones de euros en salarios correspondientes a 1,8 millones de horas laborables perdidas, más 37,3 millones en actividad económica que ya no se recupera.

Los daños en instalaciones, maquinaria y mercancías suman 28,9 millones y tocan a unas 2.400 empresas de las comarcas analizadas. Si se reparte la cifra, sale algo más de 12.000 euros por compañía. A eso se añaden 5,1 millones de sobrecostes: limpieza urgente, retirada de residuos y logística de emergencia.

La factura del temporal catalán no la paga el agua, sino el reloj parado de 2.400 empresas que nunca facturarán las horas perdidas.

El alcance, eso sí, fue desigual. El 76,3 % de las pymes de las cinco comarcas notó las consecuencias. El Vallès Oriental encabeza la lista con un 84,3 %, seguido del Baix Llobregat (81,8 %) y, el Barcelonès (77,8 %); el Maresme (55,6 %) y el Vallès Occidental (52,6 %) salieron mejor parados.

Entre las compañías con incidencias, el 78,4 % paralizó o redujo su actividad y el 45,3 % mantuvo la persiana bajada al menos un día completo. Los problemas logísticos marcaron al 54,7 % y un 41,9 % sufrió la ausencia de trabajadores que no pudieron llegar a su puesto.

Cosas que cuestan dinero aunque no se vean.

La primera ola de frío llega el viernes

Con las lluvias de salida, Meteocat anticipa un cambio de guion brusco. El viernes 9 de octubre las temperaturas se desploman y aparecen las primeras heladas de la temporada en el Pirineo y en puntos del Prepirineo, con ambiente invernal en el interior. Los avisos se actualizan en la web del Servei Meteorològic de Catalunya.

Para quien aún está secando bajos y almacenes, el frío añade una variable incómoda: reparar y volver a operar con las mínimas bajo cero. El informe apunta al comercio, la restauración y la venta ambulante como los sectores más castigados, precisamente los que tampoco entran en el cómputo de los 117,5 millones porque el cálculo excluye las restricciones de movilidad y las ferias y mercados suspendidos.

Nadie ha puesto cifra al frío.

Quién paga cuando el seguro no llega

Pimec lo advierte sin rodeos: la mayoría de estos costes no están cubiertos por las pólizas. Y ahí es donde entra el Govern.

El Ejecutivo catalán ha prometido asumir ‘el coste que haga falta’. Suena contundente. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

La vía natural para los daños físicos es el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre el riesgo extraordinario cuando la aseguradora no responde. El problema es el resto: salarios abonados sin producción, clientes perdidos y horas que nadie devuelve no entran en esa cobertura. Es la parte invisible de un temporal y la que ahoga a una pyme con la tesorería justa.

La lectura que hacemos desde aquí es sencilla. La Generalitat puede comprometerse a pagar todo lo que haga falta, pero sin una línea presupuestaria publicada quien adelanta la reconstrucción es el pequeño empresario. Y lo hace con recursos propios, no con un crédito blando a diez años.

El cálculo de Pimec, además, se queda corto por definición. No mide el efecto sobre proveedores situados fuera de las cinco comarcas ni el lucro cesante de las ferias canceladas, dos partidas que en el Maresme o el Vallès Oriental mueven miles de euros al día. La horquilla de 65 a 208 millones no es un detalle metodológico: es el reconocimiento de que nadie sabe todavía cuánto ha costado este episodio. El detalle completo puede consultarse en la web de Pimec.

El primer test será el próximo Consell Executiu. Si aparece la partida concreta, la promesa tendrá respaldo; si no, el temporal seguirá pasando factura en los balances del cuarto trimestre.

Nunca piques ajo a mano: la picadora eléctrica de Lidl por menos de 5 euros triunfa en Madrid

Una picadora eléctrica de Lidl por 4,99 euros es la excusa menos pensada para dejar de picar ajo a mano. Llevo años haciéndolo con el cuchillo, convencido de que el golpe seco sobre la tabla era parte del oficio. La única parte que quedaba, en realidad, era el olor en los dedos hasta la noche.

El sitio donde aparece ese precio no es una tienda Lidl al uso. Se llama Factori Discount, un outlet que revende productos de la cadena alemana a precio de saldo, y tiene tres locales en Madrid: Pinto, Vallecas y Alcalá de Henares. El dato lo publicaba Directo al Paladar, y la cuenta es sencilla: la picadora Silvercrest que en tienda Lidl cuesta 8,99 euros allí se queda en 4,99.

La máquina es sencilla: motor eléctrico, cuchillas de acero y un accesorio emulsionador que, para mí, es lo que justifica la compra. Ese disco con varillas monta mayonesa casera sin batir a brazo y liga un alioli sin que se corte. Quien haya sufrido un alioli cortado sabe de lo que hablo.

Ojo con dos cosas antes de salir corriendo. Es un outlet, así que el stock es el que es y no se repone como en una tienda normal. Y los precios de estas tiendas varían según el lote: los 4,99 euros son una referencia, no una promesa firmada.

Un aviso de alguien que ya ha roto una picadora de este tipo: no la llenes hasta arriba ni le metas líquidos calientes. Yo rellené el vaso hasta el borde con cebolla y acabé con la cuchilla bloqueada y un olor a plástico quemado que tardó en irse. Desde entonces, cargo por tandas.

Una picadora de 4,99 euros no cambia una cocina, pero sí cambia la decisión de última hora entre picar cebolla o pedir algo a domicilio.

Y no, no sirve solo para el ajo. Tritura perejil en cinco segundos, recicla el pan duro en migas, pica frutos secos para una salsa, o prepara el sofrito entero sin dejar la tabla llena de trozos desperdigados.

El secreto del éxito

  • Nunca por encima del borde: llena como máximo tres cuartas partes del vaso. Si lo aprietas, la cuchilla se bloquea y el motor sufre.
  • Aceite en hilo, jamás de golpe: el disco emulsionador perdona bastante, pero el aceite entra poco a poco. Si lo vuelcas todo de una vez, la salsa se corta.
  • Pulsos de dos segundos: mejor encender y apagar que dejar un minuto seguido. Así controlas el punto y la cebolla no acaba en puré.

Qué te llevas por 4,99 euros

  • Picadora eléctrica Silvercrest con cuchillas para triturar rápido
  • Accesorio emulsionador para salsas y mayonesa casera
  • Recipiente compacto, para dejar en la encimera sin que moleste
  • Funcionamiento enchufado a la corriente, sin baterías de por medio

Cómo usarla: paso a paso sin sustos

Corta el ingrediente en trozos de dos o tres centímetros. No hace falta que quede bonito, pero sí que no haya un trozo de cebolla del tamaño de un puño: las cuchillas giran y lo que no pillan lo empujan contra la pared del vaso.

Coloca el accesorio según lo que vayas a hacer. Cuchillas para picar, disco emulsionador para salsas. Cierra la tapa hasta que haga clic —sabrás que está bien encajada porque no cede al presionar— y enchufa.

Ahora la parte que casi todo el mundo falla: los pulsos. Dos segundos, parar, mirar. Dos segundos, parar, mirar. La cebolla pasa de trozo a puré en tres segundos de más, y una vez que se pasa no hay vuelta atrás.

Si vas a por la mayonesa tradicional, pon el huevo, la sal y unas gotas de limón en el vaso, coloca el emulsionador y vierte el aceite por encima. Al pulsar, el aceite baja despacio a través del disco y la mezcla espesa hasta quedar brillante y firme. Ese es el momento exacto de parar.

Alternativas y maridaje

Si no vives en Madrid o la picadora ya ha volado del estante, tienes dos salidas. La primera es una tienda Lidl normal, donde el mismo modelo cuesta 8,99 euros. La segunda es la versión retro —Picadora múltiple Retro 1973— que se vende online por 14,99 euros: trae recipiente de cristal con medidas, tres colores y el mismo accesorio emulsionador. Puedes verla en la web oficial de Lidl, aunque el precio online baila más que el de tienda.

Sobre el maridaje, aquí manda lo que salga del vaso. Una mayonesa recién hecha pide patatas fritas, pescado rebozado o una ensaladilla; un alioli de ajo y aceite pide pescado a la plancha o un arroz caldoso. Y un recordatorio de manual: la mayonesa casera vive en la nevera, tapada, dos o tres días como mucho.

Hay algo que no se ve en la etiqueta. Una picadora barata no te convierte en cocinero, pero elimina la fricción que hace que un martes cualquiera acabes pidiendo cena a domicilio. Por menos de cinco euros, es una de las compras de cocina más rentables que se pueden hacer hoy en Madrid.

Adiós a la anemia: los alimentos con más hierro que las lentejas para comer este otoño

Si creéis que la carne y las lentejas son los alimentos con más hierro, toca romper el mito. Ambos rondan los 3 mg por cada 100 gramos, una ayuda modesta, y el otoño pone a nuestro alcance opciones que la superan con holgura. Eso sí: hay una distancia enorme entre el hierro que entra por la boca y el que acaba en la sangre.

Existen dos tipos. El hem o hemo, presente en los alimentos de origen animal, se absorbe con facilidad. El no hem, el de los vegetales, cuesta más, y eso no lo descalifica: simplemente exige estrategia. Las recomendaciones oficiales apuntan a 8 mg diarios en hombres y 18 mg en mujeres, cantidades que muchas dietas cumplen con esfuerzo cuando llega el frío.

La buena noticia es que el aprovechamiento se puede empujar. Combinar hierro vegetal con vitamina C, proteína animal, carotenos o vitamina A eleva la tasa de absorción. No es teoría de laboratorio: es lo que pasa cuando aliñas unas lentejas con limón o cuando la quinoa comparte plato con pimiento rojo asado.

Cuando el hierro escasea, el cuerpo avisa antes de que nos demos cuenta. El déficit se asocia a anemias nutricionales, a más riesgo de infecciones y a alteraciones del crecimiento en los niños. Conviene recordar para qué sirve este mineral: oxigena cada órgano, sostiene el sistema inmunitario, participa en la formación de colágeno y en la síntesis de ADN.

Hay un detalle que casi nadie tiene en cuenta. Cuando las reservas bajan, el organismo tiende a exprimir mejor el hierro que recibe. Traducción: si te falta, cada miligramo cuenta el doble, y elegir bien el alimento importa tanto como comerlo.

El hierro vegetal no es hierro de segunda: es hierro que necesita compañía, y la vitamina C es la mejor compañera que puede tener al lado.

El secreto del éxito

  • Que no viaje solo: acompaña siempre el hierro vegetal con una fuente de vitamina C, proteína animal o carotenos. La absorción sube y el plato no cuesta más trabajo.
  • Piensa en porciones de 100 g: casi todas las cifras se miden así, de modo que una ración de berberechos no equivale a un puñado de orejones. Traducir los números a tu plato evita malentendidos.
  • Alterna origen animal y vegetal: los alimentos animales se aprovechan mejor, pero los vegetales sostienen la semana entera. La mezcla gana a la pureza.

La lista de la compra: los que ganan a las lentejas

  • Almejas y berberechos: alrededor de 14 mg por 100 g y un aprovechamiento excelente.
  • Sangre de cerdo: hasta 40 mg por 100 g, la cifra más alta de la lista. Se consume poco, pero una cucharada en una salsa o una sopa ya suma.
  • Yema de huevo: 7 mg por 100 g, con vitamina B12 y ácido fólico incluidos.
  • Mejillones: 4,2 mg por 100 g, más vitamina B12 y ácido fólico.
  • Anchoas en aceite: 4,5 mg por 100 g, con vitamina D, calcio y potasio.
  • Quinoa: unos 13 mg por 100 g, fácil de colar en cualquier bowl.
  • Algas desecadas o en polvo: hasta 20 mg por 100 g. La espirulina, el agar agar y el nori deshidratado son las que más aportan.
  • Soja texturizada: 14 mg por 100 g y proteína vegetal de calidad.
  • Orejones de melocotón: 8 mg por 100 g, buen apaño para el antojo dulce.
  • Tahini de sésamo: 9 mg por 100 g y una ración seria de calcio.

Cómo llevarlos a la mesa este otoño

El repaso de alimentos que publicó Directo al Paladar deja la lista clara; aquí toca traducirla a platos de temporada. Empecemos por lo fácil: unas almejas al vapor con limón cubren de sobra la jornada de hierro de un adulto, y el cítrico hace su parte.

Ojo con esto. La quinoa y la soja texturizada piden remojo y cocción, pero se portan como cualquier legumbre. Un puñado de soja hidratada —unos 30 g en seco, que se convierten en 90 g— da para un guiso de otoño completo si lo rematas con pimiento rojo y un chorro de zumo de naranja.

Los orejones, el tahini y un puñado de almendras hacen el resto. Untad el tahini en una tostada, picotead orejones a media tarde y dejad que las algas en polvo espolvoreen sopas cremas y guisos. Ni magia ni milagros: constancia.

Variaciones y maridaje

Para beber, tirad de cítricos: un vaso de zumo de naranja natural junto a un plato de quinoa o de soja texturizada mejora la absorción del hierro vegetal. Si preferís vino, un blanco joven y fresco funciona bien con las almejas y las anchoas, sin tapar el sabor del marisco.

La versión vegana es sencilla: soja texturizada, tahini, quinoa y algas cubren de sobra el perfil mineral, siempre con una fruta cítrica de postre. Sin gluten también tiene recorrido, porque la quinoa, la soja texturizada, los orejones y las conservas de pescado no lo contienen; solo hay que vigilar las salsas industriales que los acompañen.

Sobre la conservación, poco misterio. Las algas y el tahini aguantan meses en un armario fresco y seco, los orejones en un tarro hermético y las anchoas en aceite en la nevera una vez abiertas, con un máximo de tres o cuatro días. Recalentar las almejas, mejor en su propio jugo y a fuego suave, para que no se conviertan en goma.

Y si el día se ha complicado, tirad de lata: anchoas, un huevo cocido y un tomate con limón. Diez minutos y el hierro está servido. Nada de dramas.

La máquina de pasta Lidl que amasa y hace raviolis por 74,99 €: pasta casera en minutos

La pasta seca cumple, pero no sabe a lo mismo que una lámina recién estirada. Todos hemos intentado hacer pasta fresca en casa, hemos acabado con la encimera empapelada de harina y una masa que se rompía en el rodillo, y hemos vuelto al paquete del súper con la sensación de haber perdido la tarde. La nueva máquina de pasta Lidl intenta cerrar esa brecha: amasa sola, moldea ocho formas y añade un accesorio para raviolis rellenos.

Se vende por 74,99 euros y llega como renovación de la máquina de siempre de la cadena, la que estiraba la masa pero no la trabajaba. Según recoge Directo al Paladar, el cambio principal es ese: ahora amasa ella y el usuario solo se ocupa de las proporciones y del punto final de la lámina. La disponibilidad se consulta en la web oficial de Lidl.

Los ocho discos de moldeo permiten pasar de la lámina clásica al espagueti, el tallarín, el macarrón y la pasta en espiral, esa que casi nunca se ve en versión fresca. El accesorio de raviolis sella las dos capas alrededor del relleno para que no se abran al hervir.

La parte práctica convence a quien cocina con poco espacio: no hay que amasar a mano, así que la encimera se libra del desastre, y las piezas extraíbles —discos incluidos— son aptas para el lavavajillas. Trae además una espátula para cortar la pasta a medida y un vaso medidor para ajustar las cantidades.

Eso sí, conviene saber qué se compra. No es una amasadora de brazo ni una laminadora de obrador: es un aparato compacto para aficionados que quieren pasta fresca varios días al mes sin montar un taller. A 74,99 euros compite con máquinas de rodillos más caras y con las de gama baja, que solo estiran.

Ninguna máquina te enseña a distinguir una masa lista de una pasada de agua, pero te ahorra el paso que hace abandonar la pasta casera.

El secreto del éxito

  • Hidratación medida: la masa de pasta fresca se corrige mal después. Usa el vaso medidor y proporciones huevo-harina en peso, no a ojo; si queda pegajosa, añade 10 g de harina, nunca un puñado.
  • Reposo de 30 minutos: el gluten se relaja y la lámina deja de encogerse. Tapa la masa con film y déjala a temperatura ambiente; si en la cocina hace más de 26 grados, a la nevera.
  • Sémola y no harina entre pasadas: la harina se apelmaza y forma grumos en los rodillos; la sémola de trigo duro resbala y evita que las láminas se peguen entre sí.

Ingredientes

Para unas cuatro raciones, unos 500 g de pasta fresca:

  • 500 g de harina de fuerza (o mitad harina y mitad sémola de trigo duro)
  • 5 huevos L, unos 250 g sin cáscara
  • 15 ml de aceite de oliva suave
  • 5 g de sal fina
  • Sémola extra para espolvorear

Paso a paso

Bate los huevos con el aceite y la sal en el vaso medidor y viértelos sobre la harina, que ya estará en la cubeta de la máquina. Deja que el aparato amase el tiempo que indique el fabricante; si tu modelo permite amasar y estirar por separado, empieza siempre por el amasado.

Cuando la masa se despegue de las paredes y forme una bola, sácala, envuélvela en film y déjala reposar 30 minutos. No es un paso decorativo: si la trabajas antes, se encoge al estirarla y las láminas se rompen en los rodillos.

Divide en porciones de unos 100 g y aplasta cada una con la palma. Pasa la primera por el rodillo en la posición más abierta, dobla la lámina sobre sí misma y repite. Ve cerrando el grosor paso a paso, sin saltarte posiciones, hasta un grosor fino pero manejable.

Sabrás que la lámina está en su punto cuando la levantes y se mantenga firme, dejando pasar la luz. Es el momento de pasar al disco de moldeo o al accesorio de raviolis.

Para los raviolis, extiende una lámina, coloca montoncitos de relleno separados unos 4 cm entre sí, cúbrelos con una segunda lámina y pasa el rodillo o el accesorio para sellar y cortar. Déjalos sobre una bandeja con sémola, sin amontonarlos.

Corta la pasta con la espátula a la medida que quieras y forma nidos. Déjala secar 15 o 20 minutos antes de hervirla. Al cocer, la pasta fresca pide poco: entre 2 y 3 minutos en agua con sal, hasta que flote y esté al dente.

máquina pasta casera

Variaciones y maridaje

Con pesto genovés, boloñesa o una carbonara bien emulsionada, la pasta fresca está en su terreno. También funciona con mantequilla, salvia y un poco del agua de cocción, que liga la salsa sin grasa extra. Para beber, un blanco seco con acidez —un vermentino o un pinot grigio— limpia el huevo sin taparlo.

El accesorio abre la puerta al ravioli relleno clásico: ricotta y espinacas, calabaza asada con nuez moscada o queso fresco con hierbas. Escurre bien el relleno antes de usarlo, porque la humedad es lo que hace que revienten en la olla.

La conservación es otra ventaja: los nidos aguantan 48 horas en la nevera bien tapados y hasta dos meses en el congelador si los congelas primero en bandeja y luego los pasas a una bolsa. Se hierven directamente del congelador, con un minuto extra.

¿Y sin gluten? Un mix comercial de arroz y maíz con huevo y una cucharada de aceite da una masa manejable, aunque se rompe antes: estira la lámina más gruesa y cuece un minuto menos.

Adiós a las plantas que se mueren: el cactus de otoño de Aldi que florece por 3,99 €

Matar un cactus de otoño de Aldi regándolo de más es el rito de iniciación de cualquier aficionado. El exceso de agua, más que la falta de cariño, es la causa habitual de que un cactus de interior acabe mustio en el alféizar. La buena noticia es que esta planta concreta perdona bastante, y que ahora mismo cuesta 3,99 euros en las tiendas de Aldi.

Porque no, no todas las cactáceas vienen del desierto. La Schlumbergera, ese es su nombre botánico, es originaria de las selvas húmedas del sureste de Brasil, donde crece sobre árboles y rocas recibiendo casi siempre luz filtrada por la vegetación. Está adaptada a la humedad, no busca el sol directo y florece justo en la época del año en la que la mayoría de las plantas de interior se dedican a no hacer nada.

En Aldi la encontrarás etiquetada como cactus de otoño. En floristerías y viveros circula como cactus navideño. Es exactamente la misma planta, así que si la ves con cualquiera de los dos nombres, no te líes: tallos planos y segmentados, sin espinas duras, que caen en cascada por el borde de la maceta.

Las flores son el argumento de venta definitivo. Grandes, tubulares, sin apenas aroma, y brotan en los extremos de los tallos, no en el centro. Las hay rosas, rojas, blancas, fucsias,, naranjas y hasta combinadas en un mismo ejemplar. Suelen aparecer en otoño o invierno, de ahí los nombres con los que se vende en cada temporada.

Soporta bien entre 15 y 25 ºC, así que un piso normal le va perfecto. Lo que no soporta es el sol directo del mediodía ni una calefacción seca apuntando a la maceta.

Los cactus de interior rara vez mueren de sed: mueren de cariño. La clave está en dejar que el sustrato se seque del todo entre riego y riego.

El secreto del éxito

  • El sustrato, seco del todo: no hay calendario de riego que valga. Mete el dedo, y si notas humedad, espera. Cuando esté seco de arriba abajo, riega hasta que salga agua por los agujeros y deja escurrir.
  • Luz filtrada, nunca sol pleno: junto a una ventana con cortina o en una zona luminosa pero sin rayo directo. El sol de mediodía le quema los segmentos y los deja con manchas marrones.
  • Ambiente húmedo: viene de la selva, así que agradece baños luminosos, cocinas con ventana o compartir rincón con otras plantas. Entre 15 y 25 ºC está en su punto.

Lo que necesita: ficha de cuidados

  • Riego moderado, siempre con el sustrato seco de un riego al siguiente
  • Maceta con agujeros de drenaje y sustrato suelto, nunca apelmazado
  • Luz indirecta: ventana con cortina o habitación luminosa
  • Temperatura de entre 15 y 25 ºC, lejos de corrientes de aire
  • Ambiente húmedo: le sienta bien compartir rincón con helechos

Paso a paso para no matarla en el intento

Lo primero es elegir el sitio. Una ventana orientada al este o con una cortina fina delante le viene de maravilla; un alféizar a pleno sol del sur, en cambio, es una condena. Si la compras ahora, en pleno otoño, colócala ya en su ubicación definitiva y déjala tranquila.

El riego es donde casi todo el mundo falla. Yo lo aprendí a base de cargarme tres plantas seguidas, y el patrón era siempre el mismo: metía el dedo, notaba la superficie seca y regaba. Error. La capa de arriba se seca mucho antes que el interior de la maceta, así que clava el dedo hasta el segundo nudillo antes de decidir. Si el sustrato está seco del todo, riega con generosidad y deja que escurra; si sigue húmedo, aparta la regadera con decisión.

Cuando aparezcan los botones florales, la tentación es moverla de sitio para lucirla. Manía mía: no la toco. Los cambios de ubicación en plena floración son la forma más tonta de perder las flores antes de que terminen de abrir.

Pasada la floración, la planta entra en reposo. No se está muriendo: simplemente descansa. Sigue con el mismo riego moderado y la misma luz, y en la siguiente temporada fría volverá a brotar sin que tengas que hacer nada especial.

Variaciones y maridaje

El maridaje aquí no va de vinos, sino de compañías. Junto a helechos, potos o una monstera, esta Schlumbergera encuentra el ambiente húmedo que pide y el conjunto aguanta mejor el aire seco de la calefacción. En un baño con ventana queda espectacular colgada, porque sus tallos caen y las flores miran hacia abajo.

Como regalo funciona incluso con quien asegura que se le mueren hasta las suculentas. Se vende ya florecida, no necesita trasplante inmediato y lleva mejor un olvido de riego que una calathea. Si prefieres montarlo tú desde cero, en el mercado hay kits de cultivo de cactus con maceta de barro que rondan los 16 euros e incluyen sustrato y semillas, aunque el resultado tarda meses en verse.

Para quien se ausenta a menudo, es una de las opciones más seguras dentro de las plantas de interior: vive perfectamente sin sol directo y avisa antes de rendirse. Y si el ejemplar crece y las raíces asoman por los agujeros de la maceta, un trasplante a una talla mayor en primavera suele bastar para que siga floreciendo durante años.

A 3,99 euros, es una de esas compras de bazar que no acaban en la basura a las tres semanas. Con sol indirecto y una regadera que se usa poco, tienes planta de interior para rato.

Las frutas más caras en Madeira: el aviso que evitará que pagues 72 euros por un puñado de fruta

Las frutas caras en Madeira tienen su expediente más famoso: 72 euros por algo más de media docena de piezas en Funchal. Y no, no fue un error de la caja.

Un grupo de amigas españolas estaba de vacaciones en la isla portuguesa de Madeira y quiso hacer lo más inocente del mundo: una macedonia de frutas. Entraron en el Mercado dos Lavradores, el mercado más fotografiado de Funchal, y pidieron sin mirar demasiado las etiquetas. El resultado lo conocemos por el vídeo que una de ellas publicó en TikTok y que estos días corre de móvil en móvil.

La compra: una mazorca, cuatro dátiles, dos mangos y unos cuantos plátanos. Total, 72 euros. La protagonista, propietaria de una tienda de moda en Isla Cristina, se quedó tan bloqueada que pagó sin rechistar y estalló en risas ya en la calle. Cosas que pasan.

En el audio se la escucha repasar el ticket mientras una amiga sentencia desde atrás: ‘¿Qué te he dicho? Cien pavos, es que estoy segura’. Otra remata: ‘Cuando te he visto pidiendo un plátano de cada clase, digo, ya el remate’.

Con ese ticket en la mano, la anécdota deja de ser graciosa y se convierte en un aviso. El Mercado dos Lavradores abrió en 1940 y es una joya arquitectónica: paneles de azulejos, estructura de hierro y fruta tropical colocada como en un escaparate. Es parada obligatoria en cualquier visita a Funchal y, también, un lugar donde conviene llevar la guardia alta.

El problema no es que la fruta sea cara en una isla; es que el precio aparezca cuando ya es imposible echarse atrás.

No es una queja exclusiva de visitantes. Los vecinos de Funchal llevan años diciendo que el mercado ha pasado de ser una plaza de abastos a ser una atracción con precios elásticos, y que la escasa señalización de precios hace el resto. Todavía se compran especialidades locales a precios razonables y todavía hay lugareños en la cola. Pero el que no pregunta, paga.

El secreto del éxito

  • Precio antes que producto: pregunta cuánto cuesta cada pieza y cada kilo antes de señalar nada. Si el precio no está expuesto, ese puesto ya te ha dado la información que necesitas.
  • Una variedad, una cantidad: pedir ‘un plátano de cada clase’ es lo que convirtió una compra pequeña en una factura de 72 euros. Fija el número de piezas en voz alta y no lo muevas.
  • Balanza delante de ti: exige que pesen a la vista y que te digan el total antes de empaquetar. En cuanto la fruta está en la bolsa, la negociación se ha acabado.

Ingredientes: la compra que costó 72 euros

  • Una mazorca de maíz, una sola pieza
  • Cuatro dátiles, contados uno a uno
  • Dos mangos
  • Varios plátanos, mezclando variedades
  • Total de la cuenta: 72 euros
precio frutas Madeira

Cómo comprar en un mercado así sin que te desplumen

Primero, cambia el orden de tus preguntas. La mayoría de la gente señala la fruta que le apetece y luego pregunta el precio; cuando llega la respuesta ya hay cuatro piezas en la bolsa y el vendedor tiene la sartén por el mango. Pregunta antes de tocar nada.

Segundo, pon cifras sobre la mesa en voz alta: dos mangos y tres plátanos. Es una tontería, pero funciona. El vendedor que añade fruta de regalo mientras charla está sumando factura, no generosidad.

Tercero, controla la balanza. Si el puesto no la tiene a la vista o el peso se calcula de memoria, ahí no compres. En menos de dos minutos puedes hacerte una idea bastante fiel de si ese puesto juega limpio.

Cuarto, elige la hora. A primera hora de la mañana el mercado es de los vecinos; a mediodía llegan los autobuses y los precios se estiran. Y si el precio nunca estuvo expuesto, en Portugal siempre puedes pedir el Livro de Reclamações: un libro de reclamaciones oficial, gratuito y obligatorio en cualquier comercio.

Variaciones y maridaje

La propia isla da la respuesta al maridaje: un vino de Madeira tipo Malvasia, dulce y con una acidez alta que limpia la boca, acompaña de maravilla la fruta tropical madura. No hace falta gastar mucho para acertar.

Si lo que quieres es una versión más barata del mismo antojo, sal del circuito turístico: repartidos por la isla hay mercados municipales y puestos de calle donde se vende la misma fruta sin colas y sin cámaras. La macedonia sale igual de buena.

Para conservarla, el mango aguanta fuera de la nevera hasta que cede al tacto, el plátano no debería pisar el frío nunca y la mazorca se guarda envuelta en la nevera, no más de tres días.

Y si ya has pagado de más, que no se estropee: corta la fruta el mismo día, añade unas gotas de lima y una pizca de sal. Al final, la fruta más cara de Madeira no es la que se paga, sino la que se tira.

La Casa Real Noruega excluye a Sonia e Íngrid de su presupuesto 2027 y refuerza su transparencia

La Casa Real Noruega ha presentado su presupuesto para 2027 con dos ausencias que han sorprendido. El desglose de la asignación económica deja fuera a la reina Sonia y a la princesa Íngrid, las dos figuras femeninas que más peso institucional habían ganado en los últimos meses. El ejercicio de transparencia llega en el primer año de reinado de Haakon VIII, y lo hace con más ruido del que la corte esperaba.

Un presupuesto que duplica la dotación de los nuevos reyes

El total destinado a toda la corte asciende a 288 millones de coronas. De esa cifra, los nuevos reyes percibirán 30,9 millones de coronas, unos 2,7 millones de euros al cambio, más del doble de lo que recibían como príncipes herederos: 13,5 millones. La cantidad también supera la que percibían Harald V y Sonia en su último año en el trono, cuando la asignación se quedó en 16,2 millones de coronas, alrededor de 1,4 millones de euros.

Ese salto se explica, en parte, por el cambio de estatus. Haakon VIII no es ya un príncipe heredero con agenda parcial, sino el jefe de Estado con todas las obligaciones que el cargo implica. Sin embargo, el incremento ha coincidido con un año especialmente convulso para la familia real noruega. El fallecimiento de Harald V el 28 de agosto, a los 89 años y tras 35 en el trono, fue el punto de inflexión.

A esa pérdida se sumaron la hospitalización de Mette-Marit y el caso judicial de Marius Borg. La agenda institucional no daba tregua.

Sonia e Íngrid quedan fuera del reparto: la letra pequeña

El detalle más llamativo del documento no está en la cifra global, sino en las líneas que quedan a cero. La reina Sonia conserva su título —una de las primeras decisiones que Haakon VIII ha adoptado en su reinado— pero pierde íntegramente la asignación económica. Pasará de percibir cerca de un millón y medio de euros a no recibir nada.

La nieta repite el patrón. La princesa Íngrid Alexandra tampoco contará con dotación en 2027. A sus 22 años, la nueva heredera ha ganado protagonismo social en las últimas semanas, acompañando a su padre en actos oficiales mientras su madre permanecía hospitalizada. La corte ya ha confirmado su regreso a Austria para proseguir los estudios universitarios en Relaciones Internacionales y Economía Política.

Un presupuesto no es solo una cifra: es la manera que tiene una Corona de explicarse ante quien la sostiene con sus impuestos.

Su condición de estudiante recuerda, salvando las distancias, a la de la princesa Leonor en España.

Una transparencia que divide a la población noruega

La publicación de la previsión presupuestaria ha abierto un debate tan extendido como dividido. Una encuesta difundida el martes en medios noruegos reveló que un 39,1% de los consultados consideraba elevado el sueldo de los monarcas. Dentro de ese bloque, un 19,6% lo situaba en la categoría de demasiado alto, y un 20,4% lo calificaba de algo alto. En el extremo opuesto, el 37,9% creía que la cifra se ajustaba a la labor de los reyes.

Un 5% situaba el sueldo como algo bajo y un 3,1% llegaba a reclamar un aumento. Es decir: la mayoría relativa no cuestiona el coste, pero casi cuatro de cada diez noruegos miran la cifra con recelo. En una monarquía que ha construido su legitimidad sobre la discreción y la cercanía, ese dato no es menor.

El documento noruego se lee mejor como un ejercicio de pedagogía institucional que como una simple nómina. Al publicar el desglose completo, la Casa Real noruega asume que la opacidad ya no protege a ninguna monarquía europea. La Corona española recorrió ese camino antes, con la publicación anual de su presupuesto y la auditoría externa de sus cuentas, y el modelo escandinavo avanza en la misma dirección. La diferencia está en el tono: allí el debate se plantea en voz alta y sin cortapisas.

Existe un riesgo evidente. Cada cifra que se hace pública puede convertirse en munición política, sobre todo cuando el gasto se duplica en un solo ejercicio. La Casa Real noruega tendrá que explicar en los próximos meses por qué la reina viuda desaparece de la asignación y por qué dos figuras femeninas de primer nivel quedan sin dotación mientras el monarca la eleva. La respuesta oficial apunta al estatus académico de Íngrid y a la condición de viuda de Sonia, pero la percepción pública no siempre sigue la letra del reglamento.

Queda por ver si este ejercicio de transparencia consolida la legitimidad de Haakon VIII o si alimenta un debate que la Corona noruega no necesitaba en su primer año de reinado. El Storting, el Parlamento que abrió su 171º período de sesiones a comienzos de octubre, tiene la última palabra sobre las cuentas. La tramitación parlamentaria del presupuesto será el termómetro real.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: La Casa Real noruega publica su previsión presupuestaria para 2027 en el primer año de reinado de Haakon VIII, tras el fallecimiento de Harald V el pasado 28 de agosto.
  • El detalle de protocolo: Sonia conserva el título de reina, decisión adoptada por el nuevo monarca, pero pierde toda asignación; Íngrid tampoco percibirá dotación mientras mantenga su condición de estudiante.
  • Próximos pasos: La tramitación del presupuesto en el Storting y el regreso de la princesa Íngrid a Austria para continuar sus estudios marcarán la agenda de las próximas semanas.

Los Reyes ultiman su visita oficial a Melilla: primeros detalles de la agenda institucional

La visita de los Reyes a Melilla ya tiene fechas y primer borrador de agenda institucional. Felipe VI y Letizia estarán el miércoles 14 de octubre en la ciudad autónoma, un día después de pisar Ceuta, y lo harán con un programa que la Casa del Rey ultima estos días: reunión a puerta cerrada con el presidente melillense, encuentro con la sociedad civil, cita con las confesiones religiosas y discurso del monarca.

La última vez que un Rey de España pisó suelo melillense fue el 6 de noviembre de 2007. Juan Carlos I y Sofía recorrieron entonces una ciudad que salió a la calle con 30.000 personas, y desde aquel día la Corona no había vuelto. La proclamación de Felipe VI en 2014 tampoco cubrió ese hueco, lo que convierte el viaje que ahora se prepara en algo más que una parada de protocolo.

Una visita que no se producía desde 2007

El primer tramo confirmado coloca a los Reyes en Melilla el miércoles 14 de octubre. La jornada arranca con una reunión a puerta cerrada entre el Rey y Juan José Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma, que después comparecerá ante los medios. El escenario central será el Palacio de la Asamblea, donde se pinta la fachada y se acondiciona el Salón Dorado: en esa sala, la misma que acogió los discursos reales en 2007, Felipe VI recibirá la Llave de Oro de la ciudad.

La agenda incluye también un encuentro con unas 150 personas de la sociedad civil. Policías nacionales, guardias civiles, profesores, bomberos, trabajadores del sector turístico, empresarios, y dueños de pequeños comercios compartirán espacio con el monarca en un formato que Zarzuela ha utilizado en otras ciudades para escuchar sin intermediarios.

La cita con los representantes de las distintas confesiones religiosas completa el apartado social. En Ceuta y Melilla ese gesto tiene un peso específico por la diversidad de sus vecindarios y por una convivencia que la propia Casa del Rey subraya cada vez que explica el viaje. Mientras, decenas de operarios trabajan ya en las jardineras, los muretes del paseo marítimo y la señalización del posible itinerario desde el aeropuerto.

El regreso de la Corona a Melilla diecinueve años después no busca foto: busca que la ciudad deje de ser una excepción en la agenda institucional del Estado.

Las dos intervenciones del monarca, una en Ceuta y otra en Melilla, están diseñadas para reforzar el vínculo con el conjunto del Estado. El Rey no ha hablado con Mohamed VI desde la crisis migratoria de julio y, según las fuentes consultadas, no tiene previsto hacerlo antes del viaje. La entrada masiva de migrantes registrada entonces en Ceuta, cifrada por la prensa en unas 70.000 personas, sigue marcando la relación bilateral.

El viaje ha sido consensuado entre la Corona y el Gobierno, aunque Pedro Sánchez no acompañará a los Reyes. En su lugar estará el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, lo que mantiene la visita en el plano institucional. Las elecciones generales del 29 de noviembre sobrevuelan la agenda: el desplazamiento se anunció antes de la convocatoria y los discursos tendrán que moverse entre el respaldo institucional y el silencio sobre la campaña.

El mensaje de fondo: normalizar la presencia de la Corona en Ceuta y Melilla

La intención de la Casa del Rey, según las fuentes consultadas, es que esta visita sea la primera de muchas. El objetivo declarado pasa por normalizar la presencia de la Corona en las dos ciudades autónomas y dejar abierta la puerta a nuevos desplazamientos, sin esperar a una efeméride ni a una crisis. Es la misma lógica que llevó a Zarzuela a convertir Marivent o los viajes de la Princesa en rutinas de calendario.

Imbroda lo resumió a su manera ante los periodistas. Si los Reyes toman Melilla como rutina, mejor. «Venir a Melilla es rutina como si van a Toledo o a Jaén», declaró el presidente de la Ciudad Autónoma, que ha pedido a los melillenses que salgan a recibir a la comitiva. La remodelación integral de la Plaza de España se inaugura el día antes de la llegada real y el monumento al Socorro de Melilla tiene fecha para el 9 de octubre.

La elección del día también tiene lectura simbólica. Los Reyes estarán en Melilla un día después de presidir en Madrid los actos del 12 de octubre y la tradicional recepción en el Palacio Real, a la que acudirán representantes de Ceuta y Melilla. Primero las dos ciudades en la Fiesta Nacional; después, la Corona en las dos ciudades.

Lo que se juega Zarzuela en el Estrecho

Durante años, Ceuta y Melilla entraron en la agenda de la Corona cuando el conflicto con Marruecos apretaba o cuando el calendario político lo exigía. Esta vez el movimiento llega antes de cualquier urgencia diplomática, y ahí está la novedad: Zarzuela intenta convertir la presencia en Melilla y en la ciudad vecina —ciudad autónoma española en la costa norteafricana— en un hábito, no en una respuesta reactiva. La visita de 2007 movilizó a 30.000 personas; la de ahora se mide con otro rasero, el de la rutina institucional.

El riesgo, y conviene decirlo, es que la cita quede atrapada en la precampaña. Un discurso del Rey en plena carrera electoral se lee siempre con lupa, y el equilibrio entre el respaldo institucional a ceutíes y melillenses y la neutralidad que exige la Corona no es sencillo de sostener. La ausencia de Sánchez y la presencia de un ministro de perfil territorial apuntan a despolitizar el acto todo lo posible.

Queda por ver si esa normalización se traduce en un calendario estable o si la próxima parada vuelve a quedar atada a una coyuntura. Por ahora la agenda oficial marca dos jornadas consecutivas —Ceuta el 13, Melilla el 14— y un formato repetido en ambas ciudades: reunión con el presidente autonómico, encuentro con la sociedad civil, cita interreligiosa y discurso del monarca. La lectura completa llegará cuando se conozca el contenido de esas intervenciones, que la Casa del Rey, que publica su programación en la web oficial de la Casa de S.M. el Rey, no ha detallado todavía.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: Primera visita de los Reyes a Melilla desde 2007 y primer desplazamiento de Felipe VI como monarca, un día después de la parada en Ceuta.
  • El detalle de protocolo: El Rey recibirá la Llave de Oro en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea y pronunciará un discurso en cada ciudad; el Gobierno estará representado por Ángel Víctor Torres.
  • Próximos pasos: La Casa del Rey no ha detallado el contenido de las intervenciones ni ha fijado nuevas visitas, aunque su intención es repetirlas con periodicidad.

Bildu impulsa en el Congreso una ofensiva para suprimir las injurias a la Corona y desmantelar la Audiencia Nacional

EH Bildu y ERC registraron enmiendas para suprimir las injurias a la Corona y desmantelar la Audiencia Nacional. La ofensiva se coló en la tramitación de la proposición de ley que reforma el Código Penal en materia de libertad de expresión, la última ronda de iniciativas de los soberanistas en Madrid, y decayó con la disolución de las Cortes.

Las enmiendas iban firmadas conjuntamente por las dos formaciones. Bildu y ERC aprovecharon el debate sobre la libertad de expresión para introducir en la Cámara baja dos de sus reivindicaciones históricas: la supresión del tribunal que instruye los grandes casos de terrorismo, crimen organizado y delitos contra la Corona, y la eliminación de los tipos penales que protegen a la Jefatura del Estado y a las asambleas legislativas.

Del artículo 496 a la estructura judicial: qué pedían las enmiendas

El primer movimiento consistía en reformar el artículo 26 de la Ley Orgánica 6/1985, del Poder Judicial, para eliminar toda referencia a la Audiencia Nacional de la relación de tribunales que ejercen la potestad jurisdiccional en España. En la nueva estructura planteada por los grupos soberanistas figurarían únicamente los jueces de paz, los Tribunales de Instancia, las Audiencias Provinciales, los Tribunales Superiores de Justicia, el Tribunal Central de Instancia, y el Tribunal Supremo.

Una segunda enmienda planteaba, directamente, la supresión del capítulo dedicado a la Audiencia Nacional dentro de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El cálculo era evidente. La más extensa de las propuestas fijaba la desaparición formal del órgano, creado por el Real Decreto-Ley 1/1977, y regulaba además el destino de sus competencias.

Según el texto registrado, las causas que hoy corresponden a la Audiencia Nacional pasarían a ser instruidas y juzgadas por los órganos judiciales que determinen las reglas ordinarias de competencia previstas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El tribunal especializado desaparecería como tal y su carga de trabajo se repartiría entre juzgados y audiencias provinciales.

Por separado, otra de las enmiendas proponía derogar el artículo 496 del Código Penal, que castiga las injurias y calumnias contra la Corona y contra las asambleas legislativas. Su supresión eliminaba de un trazo una de las reclamaciones recurrentes del independentismo en la última década.

El blindaje penal de la Corona es a la vez un residuo histórico y una línea roja política que cada intento de rebajarlo deja al descubierto.

El argumento soberanista: un tribunal ‘heredero del franquismo’

Audiencia Nacional

Bildu y ERC sostienen que la Audiencia Nacional es ‘un tribunal heredero del Tribunal de Orden Público’ franquista y que ‘no tiene cabida en un Estado democrático’. El discurso no es nuevo. Es el eje de un relato que el nacionalismo vasco y catalán mantiene desde hace décadas y que, en esta ocasión, se enganchó a la reforma penal sobre libertad de expresión.

La maniobra buscaba situar ambas demandas en un texto con amplio recorrido parlamentario. El problema fue el calendario. La disolución de las Cortes dejó decaída la proposición y, con ella, todas sus enmiendas. La propuesta nació, en la práctica, con fecha de caducidad.

La protección penal de la Corona, en el punto de mira

El artículo 496 del Código Penal es una rareza en el derecho comparado europeo. Castiga con multa a quien injurie o calumnie a la Corona, un tipo que en la mayoría de las monarquías parlamentarias del entorno se ha difuminado o no existe como tal. Su permanencia convive con un debate recurrente sobre si el blindaje simbólico de la Jefatura del Estado encaja en un sistema que protege la libertad de expresión como derecho fundamental reforzado.

La Audiencia Nacional tiene otro perfil. Nació en 1977 con el Real Decreto-Ley que liquidó el Tribunal de Orden Público y desde entonces ha instruido causas de terrorismo, narcotráfico y crimen organizado. Su desaparición no depende de una enmienda aislada, sino de una reforma estructural del Poder Judicial que ningún gobierno ha acometido en profundidad.

Me parece que el riesgo para la Corona no está en estas enmiendas decaídas, sino en la erosión del consenso que las hacía impensables hace apenas una década. Lo que se discute ya no es solo el alcance de un artículo, sino el lugar del jefe del Estado en el ordenamiento jurídico. Es un debate que interpela a la institución y que Zarzuela observa con la distancia que le exige el protocolo.

Queda un hilo abierto. Si el soberanismo vuelve a registrar sus demandas en la próxima legislatura, el artículo 496 volverá a estar sobre la mesa. La Casa del Rey no se ha pronunciado y no lo hará: su papel es el silencio institucional. La presión legislativa sobre su marco jurídico mide, cada vez con más precisión, la temperatura del consenso constitucional en torno a la Corona.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: Las enmiendas de Bildu y ERC perseguían retirar la protección penal de la Jefatura del Estado y suprimir la Audiencia Nacional, dos reivindicaciones históricas del soberanismo.
  • El detalle de protocolo: La ofensiva se registró como enmienda a una reforma del Código Penal sobre libertad de expresión, no como proposición autónoma, y decayó con la disolución de las Cortes.
  • Próximos pasos: La Casa del Rey no se ha pronunciado sobre el fondo; el debate en torno al artículo 496 del Código Penal seguirá latente en la próxima legislatura.