El cerebro es uno de los órganos más sensibles del cuerpo y, aunque no siempre lo tengamos presente, todo lo que ingerimos puede influir en su funcionamiento. En un mundo donde todo se ha convertido en prisas, estrés y alimentación irregular, muchas personas recurren a los suplementos como una solución rápida para sentirse mejor o cubrir carencias que creen tener, por lo que las pastillas de vitaminas y minerales se han normalizado hasta el punto de tomarse casi sin pensarlo.
Sin embargo, este órgano, no entiende de modas ni de recomendaciones virales, y es por eso que el neurólogo Baibing Chen ha hecho una advertencia en donde afirma que no respetar las dosis recomendadas de ciertos suplementos puede provocar daños reales en el cerebro y en el sistema nervioso. Su mensaje no va contra la suplementación en sí, sino contra el uso sin control, sin información y sin supervisión médica.
1El exceso de vitamina D para el cerebro
El cerebro necesita equilibrio, y eso también se aplica a la vitamina D, que aunque es esencial para mantener huesos y músculos fuertes, y muchas personas la toman porque no se exponen lo suficiente al sol, el problema aparece cuando se sobrepasan las dosis recomendadas durante mucho tiempo, así que el doctor Chen insiste en que no se deben superar los 100 microgramos diarios.
Cuando hay un exceso prolongado, el cuerpo empieza a acumular calcio en la sangre y eso puede acabar afectando al cerebro. Aparecen síntomas como confusión, cansancio extremo, cambios de humor o incluso episodios más graves. Lo que se toma pensando en mejorar la salud puede terminar provocando justo lo contrario.





