«Tu mente puede curar tu cuerpo o puede enfermarlo, dependiendo de cómo la alimentes»: el cirujano Mario Alonso Puig explica que el estrés crónico y las emociones negativas debilitan el sistema inmune tanto como una mala alimentación

El cirujano Mario Alonso Puig lleva años advirtiendo de algo que la medicina convencional tardó décadas en aceptar: lo que ocurre en tu mente tiene una traducción fisiológica directa y medible en tu cuerpo. El estrés crónico, la ira, el miedo sostenido o la sensación de desconexión no son solo estados de ánimo. Son señales que alteran tu sistema inmune, disparan la inflamación y abren la puerta a enfermedades que creías que dependían únicamente de tus genes o de tu dieta.

¿Y si llevas años cuidando lo que comes, haciendo ejercicio y durmiendo tus horas, pero sigues sin encontrarte bien? Mario Alonso Puig, cirujano con más de 25 años de trayectoria clínica y referente mundial en la conexión mente-cuerpo, tiene una respuesta incómoda: quizá el problema no está en tu plato ni en tu cama, sino en lo que tu mente hace durante el día.

El doctor lleva tiempo documentando algo que la psiconeuroendocrinoinmunología lleva décadas estudiando: ciertos estados mentales pueden reducir la acción del sistema inmunológico hasta en un 18%. No es metáfora. Es bioquímica.

Mario Alonso Puig y el error que cometemos con el estrés

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La mayoría asociamos el estrés con un problema de actitud o de organización personal. Mario Alonso Puig desmonta esa lectura desde la fisiología: el llamado distrés, o estrés negativo crónico, activa el sistema nervioso simpático y genera una cascada de consecuencias que van mucho más allá del agotamiento mental.

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Esa activación continua provoca inflamación sistémica, que el propio doctor define como «la base de todas las enfermedades que conocemos». No es un mal día. Es un estado biológico que se instala en silencio y deteriora el organismo desde dentro.

Cómo el cortisol destruye tus defensas según Mario Alonso Puig

Cuando el cerebro percibe amenaza de forma sostenida, ordena liberar cortisol en sangre. Mario Alonso Puig explica que esta hormona bloquea directamente el sistema de defensa, ese que nos protege frente a infecciones, bacterias y tumores. No lo ralentiza: lo bloquea.

El resultado es una doble trampa: el organismo queda más expuesto a amenazas externas y, al mismo tiempo, puede volverse contra sí mismo en forma de procesos autoinmunes. Dos caras de un mismo desequilibrio que arranca en la mente y termina en la célula.

Una emoción negativa deja huella durante horas en tu cuerpo

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Uno de los datos más citados de Mario Alonso Puig es contundente: una emoción negativa intensa, como la ira o el miedo, puede mantener el sistema inmunitario debilitado durante seis horas. En ese tiempo, los leucocitos y linfocitos, las células de defensa del organismo, funcionan en modo reducido.

Multiplicado por la frecuencia con que muchas personas experimentan esas emociones a lo largo del día, el impacto acumulado es enorme. No se trata de reprimir lo que se siente, sino de entender que gestionar las emociones es también cuidado médico preventivo.

La desconexión emocional como factor de riesgo real

Factor de riesgo emocionalEfecto fisiológico documentado
Estrés crónico (distrés)Inflamación sistémica, disregulación inmune
Ira o miedo intensosInmunidad reducida hasta 6 horas
Soledad o desconexión socialAumento de cortisol, mayor vulnerabilidad inmune
Falta de vínculos afectivosAlteraciones autoinmunes y menor respuesta defensiva
Pensamiento negativo recurrenteActivación del eje del cortisol, ansiedad y depresión

Mario Alonso Puig hace especial hincapié en algo que la medicina tardó en valorar: la soledad no deseada y la sensación de no sentirse valorado tienen efectos biológicos concretos. «Cuando una persona no se siente conectada, el sistema inmune sufre», afirma. No como metáfora emocional, sino como mecanismo comprobado en laboratorio.

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Estudios con primates criados sin vínculo afectivo mostraron deterioro inmune, mayor predisposición a trastornos autoinmunes y peor regulación emocional. Y también mostraron algo esperanzador: esos efectos se revertían cuando encontraban conexión en la adultez.

Mario Alonso Puig: lo que viene y lo que puedes hacer hoy

En los próximos años, Mario Alonso Puig anticipa que la medicina integrativa y la neurociencia aplicada al bienestar cotidiano dejarán de ser nichos para convertirse en estándar clínico. La evidencia acumulada sobre el eje mente-sistema inmune ya es demasiado sólida para seguir ignorándola en consulta.

Su consejo práctico es tan concreto como exigente: pausas conscientes a lo largo del día, cuidado de los vínculos, atención a la calidad del diálogo interior y prácticas que bajen los niveles de cortisol. No como alternativa a la medicina, sino como su complemento más eficaz y más barato.