Isabel Díaz Ayuso cumple siete años al frente de la Comunidad de Madrid con 34 rebajas fiscales y un récord de aportación al PIB nacional. El aniversario, que se celebra este 26 de mayo, encuentra a la presidenta con una mayoría absoluta que no tenía hace un lustro y con todas las encuestas apuntando a una revalidación en las urnas en 2027.
De una coalición tóxica a gobernar sin ataduras
En 2019, Ayuso llegó al gobierno en una coalición con Ciudadanos, con Vox como apoyo externo y tras unas elecciones que ganó el socialista Ángel Gabilondo sin poder formar gobierno. Aquella legislatura estuvo marcada por las tensiones internas y la sospecha de que el vicepresidente Aguado preparaba una moción de censura. La presidenta adelantó los comicios en 2021 con el lema «socialismo o libertad», y el resultado fue un vuelco: barrió a Ciudadanos, que perdió los 26 diputados que tenía, y dejó fuera de juego a Pablo Iglesias, que abandonó la política al día siguiente.
Tras ese terremoto, Ayuso se convirtió en la principal opositora de Sánchez, aunque el mayor conflicto lo vivió dentro del PP: el enfrentamiento con Pablo Casado y Teodoro García Egea la llevó a tomar el control del partido en Madrid con el apoyo de Alberto Núñez Feijóo. Aquella batalla, que rozó la crisis nacional, cimentó su liderazgo y allanó el camino hacia la mayoría absoluta de mayo de 2023, que le permitió prescindir de socios y reducir su ejecutivo a solo nueve consejeros.
34 bajadas de impuestos y un ahorro de 48.000 millones
Desde 2019, el Ejecutivo autonómico ha aprobado 34 rebajas fiscales que, en conjunto, han supuesto un ahorro de casi 48.000 millones de euros para los madrileños, según el desglose de Hacienda de la Comunidad . A esta cifra se sumará la próxima reducción de medio punto en el tramo autonómico del IRPF, que entrará en vigor en 2027 y que completa una de las promesas estrella del programa electoral.
Esa política fiscal se traduce en cifras macroeconómicas que ningún otro territorio iguala: Madrid aporta el 19,8 % del PIB español, concentra el 62 % de toda la inversión extranjera recibida en España (133.129 millones acumulados) y roza los 3,9 millones de afiliados a la Seguridad Social. Además, la comunidad ha liderado el crecimiento de natalidad en pleno invierno demográfico, un dato que en la Puerta del Sol exhiben como síntoma de confianza.
«. El buque insignia es el Plan Vive, con 14.000 inmuebles de alquiler asequible mediante colaboración público-privada, de los que ya se han han entregado 5.785. Sin embargo, el precio del alquiler sigue escalando y en los barrios más tensionados la demanda dobla a la oferta, lo que mantiene el acceso a la vivienda como la principal preocupación de los madrileños según el último barómetro del CIS autonómico.
El talón de Aquiles: sanidad, listas de espera y la oposición que no encuentra discurso
La sanidad es a la vez la joya y la asignatura pendiente del Ejecutivo de Ayuso. La inversión en grandes hospitales —la Ciudad de la Salud en La Paz, el nuevo 12 de Octubre o la reforma del Gregorio Marañón— es visible, y el polémico hospital Enfermera Isabel Zendal ha empezado a albergar un centro pionero de atención diurna para enfermos de ELA. Pero las listas de espera quirúrgicas y de especialista no han dejado de crecer, y los sindicatos médicos denuncian una fuga constante de profesionales hacia la privada.
En el plano político, la oposición de Más Madrid y PSOE ha intentado sin éxito desgastar a la presidenta con los fallecimientos en residencias durante la pandemia la situación fiscal de su pareja o sus viajes al extranjero. Las encuestas no reflejan ningún castigo electoral, y la fragmentación de la izquierda, unida a la irrelevancia de Vox en la Asamblea, deja a Ayuso con las manos libres para encarar el ciclo de 2027.
Con las universidades públicas blindadas por un acuerdo de financiación histórico de 14.800 millones hasta 2031 y la red de Metro creciendo —34 kilómetros nuevos, ampliación de la línea 5 al aeropuerto y automatización de la 6 en marcha—, la presidenta llega a este séptimo aniversario con todos los indicadores de gestión propios a su favor. Haberlo logrado sin duda la coloca en una posición de fuerza de cara a las urnas; la gran incógnita es si esa bonanza económica bastará para calmar el malestar que late en las urgencias de los hospitales y en las oficinas de alquiler.
