La Guardia Civil detiene en Los Gallardos (Almería) a dos personas por no evacuar el incendio forestal

Las víctimas mortales ascienden a doce y más de 6.000 hectáreas han sido arrasadas en el Levante almeriense. El alcalde de Bédar y voluntarios fueron puerta a puerta para pedir el desalojo, pero algunos residentes no atendieron.

La Guardia Civil ha detenido este sábado a dos vecinos de Los Gallardos (Almería) por negarse a cumplir las órdenes de evacuación durante el incendio forestal que ha costado la vida a 12 personas y ha calcinado ya más de 6.000 hectáreas en la comarca del Levante almeriense.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha detenido a dos residentes en Los Gallardos por no seguir las indicaciones de desalojo durante el incendio forestal.
  • ¿Dónde y quién? Los hechos ocurrieron en la zona afectada por el fuego en Los Gallardos, en la provincia de Almería. Las detenciones las confirmó el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, desde el Puesto de Mando Avanzado en Turre.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Las órdenes de evacuación no son recomendaciones, sino instrucciones de obligado cumplimiento. Desobedecerlas pone en riesgo vidas y puede acarrear detención, recuerdan las autoridades.

Detenidos por desobedecer las órdenes de desalojo

El incendio, originado el pasado jueves 9 de julio, avanzó con una velocidad de vértigo que alcanzó los 100 metros por minuto, convirtiendo los diseminados rurales en una trampa mortal. De las 12 víctimas mortales, cuatro fueron localizadas calcinadas dentro de un vehículo, mientras que otras ocho fallecieron tras salir de una vivienda y tomar un camino sin salida.

La mayoría de los fallecidos eran ciudadanos británicos y belgas residentes en la zona, que al parecer decidieron inicialmente permanecer en sus casas y, al ver la virulencia de las llamas, intentaron una evacuación equivocada. El ministro Félix Bolaños, en rueda de prensa desde Turre, confirmó las dos detenciones y pidió a la población que atienda todas las instrucciones de la Guardia Civil.

Publicidad

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha reiterado a lo largo de estos días que las órdenes de evacuación “no son recomendaciones ni sugerencias, sino instrucciones de obligado cumplimiento”. La propia Junta han defendido que la decisión de no activar el sistema de avisos EsAlert se tomó siguiendo criterios técnicos establecidos por los mandos del Plan INFOCA.

Los municipios refuerzan la seguridad y piden escolta para regresar a las viviendas

El Ayuntamiento de Los Gallardos ha solicitado a los vecinos que no accedan por sus propios medios a las parcelas desalojadas y que, en caso de necesitar volver para atender a sus animales, lo hagan acompañados de un agente público. La Guardia Civil mantiene acotadas las carreteras y ha establecido desvíos y rutas alternativas en la zona afectada.

Los desalojados —1.448 personas hasta la fecha— están siendo atendidos en dispositivos habilitados en los municipios de la comarca, donde reciben alimentos, agua y zonas de descanso. El alcalde de Bédar relató cómo él mismo, junto a concejales, policías locales y voluntarios, fueron “puerta a puerta” avisando a los vecinos del peligro inminente.

Las órdenes de evacuación no son un consejo: son la diferencia entre la vida y la muerte en un incendio que avanza a 100 metros por minuto.

La Guardia Civil, a través de su Comandancia de Almería, mantiene batidas constantes en las áreas ya sofocadas para descartar la presencia de nuevas víctimas. Los 12 cuerpos recuperados continúan bajo proceso de identificación forense.

La Lectura Andaluza

La tragedia de Los Gallardos vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las zonas de interfaz urbano-forestal en la Andalucía oriental. Aquí, miles de vecinos, muchos de ellos extranjeros poco familiarizados con la virulencia de los incendios mediterráneos, viven en diseminados rodeados de masa forestal. La Junta de Andalucía, a través del Plan INFOCA, despliega año tras año un operativo que moviliza a más de 4.500 efectivos, pero la conducta individual sigue siendo el factor más difícil de controlar.

Para los ciudadanos andaluces que residen en entornos similares, el mensaje es meridiano: desoír una orden de evacuación no solo pone en riesgo la propia vida, sino también la de los equipos de emergencia. Las dos detenciones practicadas en Los Gallardos marcan un precedente en la aplicación de consecuencias penales por desobediencia en un contexto de catástrofe. La propia política de la Junta, que ha defendido sus criterios técnicos frente a la polémica del EsAlert, subraya que la colaboración vecinal y el respeto a las indicaciones de los profesionales son insustituibles.

Publicidad

Con las batidas de rastreo aún en marcha y 1.448 personas desalojadas, la prioridad ahora es completar la identificación de las víctimas y restablecer la normalidad en los municipios afectados. El servicio 112 Andalucía mantiene activado el nivel de alerta, mientras que las comarcas del Levante almeriense se preparan para un verano que se presenta especialmente cálido. La lección es dura: en un fuego que devora 100 metros por minuto, cada minuto cuenta.