La Mesa del Congreso, con PSOE y Sumar, suspende tres meses la credencial al agitador ultra Vito Quiles

La mayoría de PSOE y Sumar en el órgano de gobierno acuerda la suspensión por tres meses al ultra por grabar sin permiso al expresidente Zapatero. También deja a un paso la expulsión de Bertrand Ndongo y estudia vetar su presencia en un evento de Vox.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Mesa del Congreso ha impuesto a Vito Quiles una sanción firme de tres meses sin credencial de prensa por grabar ilícitamente al expresidente Zapatero y difundir las imágenes.
  • ¿Quién está detrás? La mayoría progresista formada por PSOE y Sumar en el órgano de gobierno de la Cámara, con el dictamen favorable de los letrados del Congreso.
  • ¿Qué impacto tiene? Es la primera sanción firme contra Quiles, que acumula más de diez procedimientos abiertos; abre la puerta a futuros castigos más severos, incluso la retirada indefinida de la acreditación.

La mayoría progresista de la Mesa del Congreso ha aprobado este martes la suspensión por tres meses de la credencial de prensa del agitador de extrema derecha Vito Quiles. El órgano considera probadas dos infracciones graves del Reglamento de la Cámara: grabar sin autorización al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y publicar después esas imágenes obtenidas ilícitamente en redes sociales.

Una sanción ejemplarizante tras un historial de provocaciones

Los hechos se remontan a diciembre pasado, cuando Quiles persiguió a Zapatero hasta el ascensor tras un acto institucional en la sala Constitucional del Congreso. Grabó con un teléfono móvil y un micrófono pese a que su acreditación de redactor no le permitía realizar vídeos. Minutos después, una funcionaria de la Dirección de Comunicación le advirtió de que no podía publicar las imágenes; Quiles aseguró falsamente que solo había tomado un audio.

El informe del letrado instructor, conocido por este medio, desmonta aquella coartada: Quiles subió el vídeo a su perfil de X y lo comentó con apostillas. Además, incumplió la norma que obliga a respetar la decisión de cualquier persona cuando rechaza ser entrevistada o grabada, prohibiendo expresamente los seguimientos una vez que el interpelado declina hablar.

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Esta última conducta, por sí sola, no tenía tipificación en el Reglamento hasta la reforma del año pasado, impulsada precisamente para frenar las actividades de los agitadores ultras y que PP y Vox votaron en contra.

La Mesa ha optado por la sanción más alta para infracciones graves —tres meses sin credencial— debido a la reiterada conflictividad del agitador. En apenas un año acumula más de diez procedimientos abiertos por comportamientos que van desde grabar en zonas prohibidas hasta boicotear ruedas de prensa y obstaculizar el trabajo de los periodistas. Fuentes de la Cámara admiten que, de confirmarse varias de esas faltas como graves en los próximos meses, Quiles podría enfrentarse a una penalización muy grave que incluye la retirada indefinida de la acreditación.

La Mesa ha mandado un mensaje rotundo: la acreditación de prensa no es un salvoconducto para el acoso ni para dinamitar la institución.

Ndongo, también a las puertas de la expulsión definitiva

Paralelamente, la Mesa ha concedido a Bertrand Ndongo un último plazo de quince días para presentar alegaciones antes de sancionarle en firme por interrumpir agresivamente una rueda de prensa de Sumar el pasado noviembre. El letrado instructor aprecia atenuantes —la interrupción fue breve y Ndongo acabó desistiendo—, pero el órgano de gobierno de la Cámara defiende que debe aplicarse la sanción grave, que previsiblemente también será de tres meses sin credencial.

Hasta que se dicte la resolución definitiva, Ndongo sigue bajo la expulsión cautelar impuesta hace tres semanas. En el caso de Quiles, esa medida cautelar se levantará para aplicar directamente la sanción en firme en cuanto se le notifique oficialmente.

El Eje del Poder Socialista

La firmeza con que la mayoría de PSOE y Sumar ha sancionado al agitador ultra es, además de una respuesta a los incidentes concretos, una señal política: el Congreso no está dispuesto a tolerar que se convierta la institución en un teatro de provocaciones. La decisión entronca con la estrategia de Ferraz de subrayar la diferencia entre un modelo de respeto institucional, que la izquierda defiende, y la estrategia de acoso que, a su juicio, promueven Vox y una parte de los medios ultras.

El acuerdo de la Mesa contó únicamente con el voto en contra del PP, que ya se opuso a la reforma del Reglamento que ha permitido tipificar como infracción conductas como los seguimientos sin permiso. Esta reforma, aprobada el año pasado por el Pleno con los votos del bloque de investidura, fue la más profunda adaptación de las normas de acreditación de prensa desde 2006, cuando el expresidente Zapatero impulsó la primera regulación para garantizar el derecho a la información sin menoscabo de la dignidad de las personas.

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El próximo 1 de junio será una prueba de fuego: Vox ha organizado en el propio Congreso una jornada sobre “libertad de expresión” a la que quiere llevar a Quiles y Ndongo, junto a representantes de medios ultras. Fuentes de la Mesa avanzan que se está estudiando vetar su entrada por motivos de seguridad, lo que supondría un segundo cierre de filas institucional contra quienes usan la acreditación para erosionar la Cámara desde dentro.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La acreditación de prensa no es un salvoconducto para perseguir a los representantes públicos ni para degradar la actividad parlamentaria.
  • Protagonista: Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (vicepresidente primero del Congreso).
  • Próximo hito: Resolución firme sobre Bertrand Ndongo en quince días y posible veto a ambos agitadores para el acto de Vox del 1 de junio.