La inflación en EE.UU. cae un 0,4% en junio, el mayor descenso en 26 años

La gasolina abarata los precios en Estados Unidos, el IPC subyacente se congela y la Reserva Federal deja en el aire la subida de tipos prevista para este verano. España puede respirar ante unos tipos más bajos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Departamento de Trabajo de EE. UU. ha informado de que el índice de precios al consumo (CPI) cayó un 0,4% en junio, el mayor descenso mensual desde 2020. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo plana.
  • ¿Quién está detrás? El dato sorprende a los mercados y a la Reserva Federal, que ve cómo se desvanece la posibilidad de subir los tipos de interés este verano.
  • ¿Qué impacto tiene? La pausa en las subidas de tipos en EE. UU. alivia la presión sobre los costes de financiación en España, desde las hipotecas hasta la deuda soberana, y respalda las exportaciones y el turismo.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos ha sorprendido este martes con un dato de inflación histórico: el índice de precios al consumo (CPI) cayó un 0,4% en junio, su primer descenso mensual desde 2020. Ni los analistas más optimistas lo habían pronosticado.

El abaratamiento de la gasolina arrastró el índice general a terreno negativo. Los precios de la energía se desplomaron un 5,7%, y la gasolina, un 9,7%, compensando las subidas de meses anteriores. Es el mayor alivio para los consumidores americanos en más de seis años.

Una caída generalizada con la gasolina como protagonista

La inflación subyacente, el indicador que más vigila la Reserva Federal, se estancó (0,0% intermensual), la lectura más baja desde enero de 2021. En términos anuales, el CPI subyacente se sitúa en el 2,6%. Los precios de los bienes no energéticos ni alimentarios, los que supuestamente iban a dispararse con los aranceles de Donald Trump, cayeron un 0,2% y apenas acumulan un alza del 0,8% interanual.

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Otros componentes dieron señales de enfriamiento. Los precios de la vivienda subieron solo un 0,1%, la mejor lectura en más de cinco años. Los coches usados bajaron un 0,2%, y los seguros de automóvil se abarataron un 2,0%. La ropa y la atención médica también retrocedieron.

El dato de junio no solo aleja la temida subida de tipos: desmonta la idea de que los aranceles de Trump son un impuesto al consumo.

El verano sin subidas de tipos: alivio para los mercados y las hipotecas españolas

Tras conocerse el dato, los mercados descartaron casi por completo la posibilidad de que la Reserva Federal incrementara los tipos de interés en su reunión del 28 y 29 de julio. El presidente de la Fed, Jerome Powell, había sugerido que un informe de inflación elevado podría justificar un endurecimiento monetario adicional. Esa ventana se ha cerrado.

Para España, la pausa de la Fed trae dos buenas noticias. Primera, los tipos de interés a largo plazo en Estados Unidos se relajan, lo que reduce la presión sobre la financiación de la deuda soberana española en los mercados internacionales. Segunda, el euríbor hipotecario, que cotiza muy vinculado a las expectativas de tipos globales, podría moderar su ascenso justo cuando miles de familias españolas revisan sus préstamos.

La Lógica de Washington

Desde la Casa Blanca, el dato de inflación es un triunfo. Durante la campaña de 2024, los demócratas calificaron los aranceles de Trump como un impuesto nacional sobre las ventas, augurando una ola de subidas de precios al consumidor. Los hechos, hasta ahora, no lo respaldan. El deflactor de bienes subyacentes apenas registra un 0,8% interanual, y los precios de los ordenadores y los teléfonos inteligentes —pese a la fiebre de los chips de inteligencia artificial— cayeron un 0,7% y un 0,8%, respectivamente. Para Washington, esto valida su doctrina proteccionista: se puede proteger la industria nacional sin castigar al consumidor.

La Reserva Federal, por su parte, respira tranquila. El mantra de Jerome Powell de que la inflación es transitoria —en su versión 2026— se ha reforzado con el desplome energético y la congelación del núcleo. El FOMC mantendrá los tipos en el rango actual durante el verano y, si los próximos datos acompañan, podría incluso plantear una bajada a finales de año. Para las empresas españolas con negocio en EE. UU. —Iberdrola, Inditex, Santander—, unos costes de financiación más estables y un consumidor americano con mayor poder adquisitivo son un escenario ideal. Las exportaciones de vino, aceite de oliva y componentes de automoción, que en 2025 alcanzaron los 3.200 millones de euros hacia Estados Unidos, podrían mantener su ritmo sin perturbaciones derivadas de una guerra comercial que, de momento, no está dañando los bolsillos de los americanos.

Ficha del Caso

  • El caso: El IPC estadounidense registra en junio una caída mensual del 0,4%, la primera desde la pandemia, gracias al derrumbe de la gasolina y a una inflación subyacente plana.
  • Datos clave: IPC interanual: 3,5%. IPC subyacente interanual: 2,6%. Energía: −5,7%; gasolina: −9,7%. La probabilidad de subida de tipos en la reunión de la Fed del 28-29 de julio se ha desplomado por debajo del 10%.
  • Para España: La pausa en las subidas de tipos relaja el coste de financiación del Tesoro y podría frenar la escalada del euríbor. Las grandes empresas españolas y las exportaciones clave se benefician de un entorno de tipos más bajos y un consumo americano resistente.