Soledad Fernández Doctor, exdirectora de la Agencia Tributaria, ha comparecido este lunes ante la comisión de investigación del Senado sobre la SEPI y ha desvinculado su salida del cargo de la inspección a José Luis Rodríguez Zapatero. El Grupo Parlamentario Popular del Senado, con mayoría absoluta, ha impulsado la citación para esclarecer posibles irregularidades en la gestión tributaria de altos cargos. La comparecencia pone de relieve los fallos de control de la Agencia Tributaria en el caso del empresario Julio Martínez y refuerza la ofensiva del PP en la Cámara Alta contra lo que Génova considera una doble vara de medir.
Soledad Fernández Doctor negó este lunes en el Senado que su salida de la Agencia Tributaria guarde relación con la investigación abierta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y esgrimió la confidencialidad tributaria para blindar los detalles del expediente. La comparecencia, solicitada por el PP, forma parte de la comisión que investiga el papel de la SEPI y de la propia Agencia en la gestión de ayudas y fiscalizaciones a altos cargos.
Desvinculación y escudo de confidencialidad
La exdirectora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, aseguró que llevaba “mucho tiempo” queriendo dejar el cargo y que el asunto de Zapatero “no ha tenido nada que ver” con su decisión. Ante las reiteradas preguntas del portavoz popular, insistió en que no ha recibido presiones ni “inconvenientes” por haber impulsado la inspección al expresidente.
Sin embargo, la compareciente se escudó en el artículo 95.3 de la Ley General Tributaria para no facilitar los detalles de esa u otras investigaciones, alegando que la información afecta a un procedimiento judicial aún en curso, el letrado de la comisión le rebatió, subrayando que los testimonios ante una comisión de investigación sobre altos cargos están amparados por las excepciones del mismo artículo, pero Fernández Doctor mantuvo su negativa: “No me voy a arriesgar” a un posible delito de revelación de secretos.
El PP afea los fallos con Julio Martínez
Durante el interrogatorio, el senador Salvador de Foronda puso el foco en el empresario Julio Martínez, cuyo caso es uno de los ejes de la comisión. De Foronda relató cómo el empresario no presentó declaraciones de la renta durante varios ejercicios, a pesar de que la Agencia Tributaria sabía que cobraba como administrador con retenciones y que abonaba 60.000 euros mensuales por un inmueble en la calle Diego de León mientras mantenía sus cuentas a cero.
La exdirectora reconoció un “lamentable error” en los sistemas de alarma de la Agencia, y reveló que el área de gestión había realizado “alguna actuación” sobre Martínez, aunque sin precisar más. “Ya le he dicho bastante”, respondió cuando De Foronda le pidió más concreción.
El Eje del Poder Popular
La comisión del Senado se ha convertido en uno de los instrumentos clave de la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta para tensar al Gobierno allí donde el Congreso bloquea la acción de la oposición. En este caso, la citación de la exdirectora de la Agencia Tributaria no es un hecho aislado: se suma a la batería de comparecencias que el Grupo Parlamentario Popular ha orquestado desde la legislatura pasada para fiscalizar las decisiones de los organismos controlados por el Ejecutivo.
El PP interpreta la negativa de Fernández Doctor a compartir información como una muestra de la “opacidad” que, a su juicio, caracteriza al Gobierno de coalición. Fuentes de Génova consultadas por Moncloa.com subrayan que el Senado seguirá ejerciendo su capacidad de investigación “sin atajos” mientras el Ejecutivo no rinda cuentas ante la opinión pública. La presencia de los barones territoriales —Ayuso, Moreno, Mazón— en la estrategia es constante, ya que estas comisiones aportan al relato que el PP necesita en los parlamentos autonómicos.
El historial reciente respalda esta ofensiva: el Senado ya forzó en la anterior legislatura la comparecencia de altos cargos en la trama de los fondos europeos, y cada nueva sesión sirve para mantener viva una agenda de control que la oposición en el Congreso apenas consigue trasladar al debate diario. La próxima cita relevante será la comparecencia de otros responsables de la Agencia, prevista para las próximas semanas.
El PP ha convertido el Senado en un contrapoder real: cada citación en la Cámara Alta es una pieza de una estrategia de desgaste al Ejecutivo que no por lenta deja de ser efectiva.
