¿Fiebre, dolor y cansancio? Esto duran los síntomas del dengue y cuándo preocuparte

Cuando se acerca el verano la escena de esa fiebre que aparece de golpe, dolor en el cuerpo como si te hubiera pasado por encima un camión y un cansancio que no se va con nada, nos asusta porque sabemos que puede ser dengue, pero también nos abruma el hecho de no saber ¿cuánto duran los síntomas y en qué momento hay que dejar de esperar en casa y consultar?

El dengue vuelve cada año con el calor y, aunque muchos creen que es una enfermedad “de temporada”, lo cierto es que el dengue sigue siendo un problema de salud pública en buena parte de Sudamérica. Cuando suben las temperaturas y la humedad aprieta, el mosquito encuentra el escenario perfecto para reproducirse y los casos empiezan a multiplicarse casi en silencio, casa por casa, barrio por barrio.

El dengue se transmite por la picadura de la hembra del Aedes aegypti, un mosquito pequeño pero muy eficaz a la hora de propagar el virus. Tras la picadura, el virus entra en el torrente sanguíneo y pasa por un periodo de incubación que suele durar entre cuatro y siete días, tiempo en el que la persona no nota nada, hasta que de pronto aparece la fiebre y con ella una sensación de malestar difícil de ignorar.

1
¿Cuánto duran realmente los síntomas del dengue?

“Fiebre alta”. Fuente: Freepik

Una de las preguntas más repetidas cuando alguien recibe el diagnóstico de dengue es cuánto tiempo va a sentirse así. Los síntomas suelen comenzar entre cuatro y diez días después de la picadura y, según la Organización Mundial de la Salud, pueden durar entre dos y siete días. En la mayoría de los casos, el cuadro es autolimitado, es decir, mejora con el paso de los días si se mantiene una buena hidratación y control médico.

Publicidad

La fiebre alta, que puede alcanzar los 39 o 40 grados, aparece de forma repentina y suele acompañarse de dolor de cabeza intenso, molestias musculares y articulares, cansancio extremo y ese característico dolor detrás de los ojos que muchos pacientes describen como punzante. Es una enfermedad que agota, deja sin energía y obliga a parar, algo que no siempre es fácil en medio de la rutina diaria.

Atrás