Sánchez recupera el «no a la guerra» de Zapatero para justificar su postura anti Trump

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha recuperado el discurso del «no a la guerra», eslogan acuñado por Zapatero contra la participación en la guerra de Irak durante la legislatura de Aznar para mostrarse en contra de la participación española en la guerra del Golfo.

Aparentemente Sánchez ha ignorado la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de romper relaciones comerciales con España después de la negativa del Ejecutivo de Sánchez a que los aviones cisterna que abastecen a los aviones americanos que operan en Irán despegasen de las bases españolas en Rota y Morón.

«Es ingenuo practicar un seguidismo ciego y servil» a la Administración estadounidense, ha dicho durante su comparecencia. 

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Sánchez ha defendido que el Gobierno español, en todos los conflictos que ha habido en los últimos años, como Ucrania, Gaza, Venezuela, Groenlandia y ahora Oriente Próximo ha mantenido un mismo discurso: el respeto al derecho internacional y la carta de Naciones Unidas. Estas ideas dejan solo en Europa al Gobierno español, frente a sus socios europeos como Francia o Alemania.

«Algunos dirán que estamos solos en esta esperanza, pero tampoco es verdad. El gobierno de España está con quienes tiene que estar, está con los valores que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra constitución. España está con los principios fundacionales de la Unión Europea, está con la Carta de Naciones Unidas», ha dicho durante su intervención.

Por otra parte, la Comisión Europea ya ha salido en defensa de España después de las amenazas de «embargo» de Trump y ha exigido al presidente de Estados Unidos que respete los acuerdos comerciales firmados por ambas partes y, por lo tanto, que no aplique ningún tipo de medida comercial o de embargo sobre el país. «Esperamos que Estados Unidos cumpla sus compromisos en virtud de nuestra Declaración Conjunta», ha dicho la CE.

El presidente Sánchez, en un discurso grabado y por tanto sin posibilidad de preguntas, ha argumentao que «no se puede responder a una ilegalidad con otra, así empiezan los grandes desastres de la humanidad».

Sánchez comenzó su discurso expresando «la solidaridad del pueblo español con los países atacados ilegalmente por el régimen de Irán», entre los que ha destacado Chipre, miembro de la Unión Europea bombardeado por el régimen de los ayatolás como represalia al ataque estadounidense.

El discurso del presidente español ha sido rematado con el lema que los socialistas acuñaron para la oposición, que José Luis Rodríguez Zapatero ejerció contra el entonces jefe del Gobierno José María Aznar: «no a la guerra». Sánchez no ha ocultado que desentierra un eslogan de 2004. El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes; hace 23 años, otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio», aseguraba Sánchez en alusión a la Guerra de Irak.

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El líder socialista ha descrito las consecuencias de aquella guerra como la «mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín» y añadía que «generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y por tanto también de la cesta de la compra».