Incendio de Los Gallardos (Almería): un mes después, 14 fallecidos y 5.200 hectáreas quemadas; afectados reclaman ayudas

El Grupo de Trabajo sobre el fuego en Bédar (Almería) exige más apoyo psicológico y práctico para las víctimas, mientras audita la respuesta a la emergencia. La asociación vecinal busca consenso político para evitar que una tragedia de esta magnitud se repita en la comarca.

Los Gallardos (Almería) conmemora este domingo, 9 de agosto, el mes más duro desde que el fuego arrasara la comarca y se cobrara 14 vidas. El incendio forestal que comenzó hace exactamente cuatro semanas ha calcinado 5.200 hectáreas en la provincia de Almería y ha dejado una herida que el Grupo de Trabajo sobre el fuego en Bédar quiere ahora transformar en garantías para los afectados.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El incendio de Los Gallardos ha causado 14 muertos y ha calcinado 5.200 hectáreas. Se cumple un mes y los afectados piden ayuda urgente.
  • ¿Dónde y quién? En la comarca de Bédar (Almería), el Grupo de Trabajo sobre el fuego, formado por vecinos y expertos, lidera la reclamación ante las administraciones.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Las familias damnificadas necesitan apoyo psicológico y asesoramiento práctico para reconstruir sus vidas, mientras se audita la gestión de la emergencia para evitar futuras tragedias.

Un mes de luto y demandas urgentes

Gerardo Vázquez, abogado británico-español y uno de los doce integrantes del grupo de trabajo, pone el foco en las víctimas. “Los verdaderos protagonistas son los muertos y sus familias”, ha declarado a EFE desde Bédar. El colectivo, que nace de la sociedad civil en la bautizada como ‘zona cero’, reclama apoyo psicológico y práctico para los damnificados, muchos de los cuales han perdido a seres queridos o sus viviendas en apenas unas horas.

“Echamos de menos más ayuda, especialmente apoyo psicológico. Hay gente muy afectada a nivel traumático”, lamenta Vázquez. El drama humano se refleja en las dos personas que continúan ingresadas en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla —tres en el momento del siniestro—, y en los rostros de quienes han tenido que recomenzar su vida sin su pareja ni su casa.

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Los vecinos de Los Gallardos y Bédar han pedido a las administraciones —Junta de Andalucía, Diputación y ayuntamientos— un despliegue de medidas específicas de asistencia que incluya orientación legal, alojamiento temporal y seguimiento psicológico. Mientras esperan una respuesta, el Grupo de Trabajo mantiene su pulso ciudadano y ya ha iniciado una ronda de contactos políticos con el Partido Popular, Vox, Por Andalucía y, próximamente, el PSOE. “Buscamos consenso para que esto no entre en el debate político”, afirma el abogado.

Una auditoría independiente y la sombra de la prevención

incendio Almería

De forma simultánea, el grupo técnico —integrado por expertos en telecomunicaciones e ingenieros jubilados— audita de manera independiente la respuesta a la emergencia. El análisis apunta a una carencia fundamental: la inexistencia de un Plan Local de Incendios Forestales (PLIF) específico en la zona, pese a que el municipio ya ha vivido dos grandes fuegos en Mojácar y Bédar en 2012. “Existe un documento genérico de emergencias de 2019, pero un PLIF es mucho más detallado y no está”, señala Vázquez.

El fuego avanzó a 128 metros por minuto, convirtiendo la comarca en una ratonera mortal: sin un plan de prevención local específico, catorce vidas quedaron atrapadas.

El incendio se propagó a una velocidad inusitada de 128 metros por minuto debido a las condiciones meteorológicas extremas, lo que llevó a los servicios de emergencia del 112 Andalucía a calificar la zona como “ratonera”. A pesar de la devastación, Vázquez agradece la labor del Plan Infoca y de los bomberos, cuyo trabajo en defensa de los vecinos tilda de “excepcional”. Sin embargo, insiste en que la prevención sigue siendo la asignatura pendiente.

El grupo vecinal no cesa su actividad. En septiembre celebrará una nueva asamblea pública para informar de sus avances. Mientras tanto, la causa judicial sigue abierta en el Juzgado de Instrucción, que ya ha comenzado a ofrecer acciones legales a los familiares. “No queremos que el dolor se cronifique sin respuestas”, insisten desde Bédar.

La Lectura Andaluza

Andalucía ha vivido el incendio más grave de la última década en el Levante Almeriense, con 5.200 hectáreas calcinadas y catorce fallecidos. La zona, que ya soportó grandes fuegos en Mojácar y Bédar en 2012, afronta ahora la evidencia de que un plan de prevención local específico nunca se materializó. El drama humano desvela la urgencia de combinar los aciertos de la extinción —el Plan Infoca ha recibido elogios— con una política territorial que blinde a los municipios frente a fenómenos extremos, cada vez más frecuentes por el cambio climático.

Para los andaluces que viven en comarcas forestales del interior de Almería, las secuelas no son solo paisajísticas. “Hay quien ha perdido a su mujer y su casa”, relataba Vázquez. La asistencia psicológica y económica tardía puede cronificar el trauma. Por eso, la presión vecinal para que la Junta de Andalucía active de inmediato un protocolo de acompañamiento resulta clave. Las conversaciones con los grupos políticos, que buscan un pacto regional de prevención de incendios, abren una ventana de consenso que podría fraguar en el Parlamento de Andalucía a la vuelta del verano.

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La siguiente cita está marcada en el calendario: la asamblea de septiembre en Bédar. Allí se medirá si la respuesta institucional está a la altura de la tragedia. Mientras tanto, las catorce cruces que el fuego ha dejado en la memoria de Los Gallardos seguirán exigiendo que la prevención no vuelva a ser la gran olvidada.