Pepa Millán denuncia la ausencia de siete ministros en la sesión de control del Congreso, en plena crisis de Ceuta.
La portavoz de Vox en el Congreso ha reprochado al Gobierno una ‘espantada sistemática’ de sus ministros y ha reclamado explicaciones a través de la red social X. Lo ha hecho con una pregunta directa: ‘¿Podría explicar el Gobierno por qué tenemos esta espantada sistemática de ministros con todo lo que está ocurriendo en Ceuta y la información que sale todos los días sobre su corrupción?’.
Ceuta está en el centro del debate político de las últimas semanas y varios de los ministros que no pasarán por el hemiciclo son los responsables directos de la respuesta del Estado en la ciudad autónoma. La portavoz ha vinculado tambien la ausencia con la información que se publica cada día sobre el Ejecutivo.
Qué denuncia Vox y con qué argumentos
Según el escrito que el Ejecutivo ha registrado en el Congreso, y tal y como ha adelantado La Gaceta, no se sentará en su escaño el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ni la titular de Defensa, Margarita Robles. Tampoco comparecerá el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que actúa como mando único del Gobierno para gestionar la crisis de Ceuta, tampoco responderá en el hemiciclo. A él se suman la ministra de Sanidad, Mónica García, de quien depende la atención hospitalaria en la ciudad autónoma, y los titulares de Transportes, Óscar Puente, y de Educación, Milagros Tolón.
Por qué el Gobierno puede decidir a quién sienta en el banco azul
La sesión de control es la cita semanal en la que el Pleno interpela al Ejecutivo y, con ello, el principal instrumento de fiscalización de la oposición. El escrito remitido por el Gobierno determina qué ministros pasan por el hemiciclo, de modo que los grupos no pueden dirigir preguntas a quienes no figuran en el orden del día.
Siete ministros fuera del hemiciclo y el titular de Economía a medio turno: la ausencia del Gabinete se convierte en el argumento central de Vox.
A las siete ausencias se añade una precisión relevante: el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, solo estará en el turno de preguntas y no se quedará a las interpelaciones, el formato en el que el grupo puede replicar y cerrar el debate.
Las ausencias de ministros en la sesión de control se han convertido en una constante en los últimos meses. Esta misma semana, Pedro Sánchez y nueve de sus ministros anunciaron que no acudirían al Pleno del miércoles. Es una de las cifras más elevadas registradas hasta ahora y dibuja un patrón que el partido describe sin matices: cuando el debate aprieta, el banco azul se vacía.
Qué busca Vox con esta ofensiva en el Congreso
La ofensiva no es un episodio aislado. Vox lleva semanas situando la gestión de Ceuta en el centro de su oposición al Ejecutivo y cada ausencia ministerial le permite reforzar un argumento sencillo y difícil de rebatir: quien no comparece no da explicaciones. En su lectura, el Gobierno conserva el control del orden del día mientras siete de sus ministros eluden el hemiciclo, una contradicción que el partido trasladará a cada pleno.
Hay además una lectura parlamentaria. Con 33 diputados, el Grupo Parlamentario VOX (GPVOX) es la tercera fuerza del Congreso y su capacidad de marcar agenda depende de que sus preguntas lleguen a los ministros responsables. Cuando esos ministros no comparecen, la portavoz, Pepa Millán, puede transformar el vacío en titular y trasladar el coste político al Gobierno.
Queda por ver si el Ejecutivo mantiene el criterio para la sesión del 30 de septiembre o reordena sus presencias ante la presión acumulada. El precedente del miércoles anterior apunta a lo primero. Lo que ya está fijado es el marco con el que Vox acudirá al Pleno: siete ministros ausentes y, en su lectura, ninguna explicación sobre Ceuta.

