Irene Montero acusa al Gobierno de un aumento «premeditado» de la violencia policial en campaña

La acusación llega a tres semanas de las generales del 29 de noviembre y a tres días de la huelga convocada para el 11 de noviembre. Ferraz evita el choque frontal y traslada el debate al derecho a manifestarse y a la gestión del Interior.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Irene Montero, candidata de Podemos a las generales del 29N, ha acusado al Gobierno de un aumento ‘premeditado’ de la ‘violencia policial’ contra las movilizaciones. Lo ha hecho en Madrid, tras el XXII Congreso del Sindicato de Estudiantes.
  • ¿Quién está detrás? La eurodiputada apunta al Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska y a lo que describe como el Gobierno de PSOE y Frente Amplio.
  • ¿Qué impacto tiene? La denuncia se produce a tres semanas del 29N y a tres días de la huelga del 11 de noviembre, con el voto útil como eje del pulso en el espacio a la izquierda del PSOE.

Irene Montero ha acusado este domingo al Gobierno de un aumento ‘premeditado’ de la violencia policial contra las movilizaciones. La candidata de Podemos a las generales del 29 de noviembre sitúa la denuncia en plena campaña electoral y apunta directamente al Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska.

La intervención se produjo en Madrid, tras su participación en el XXII Congreso del Sindicato de Estudiantes, y arrancó con una tesis central: a su juicio, en las últimas semanas se ha visto en España ‘un aumento de la violencia policial premeditado, que busca asustar a la gente que quiere movilizarse para que no lo hagan. Montero atribuyó esa actuación al ‘Gobierno de PSOE y el Frente Amplio’, esto es, al Ejecutivo de coalición que preside Pedro Sánchez.

La candidata sostuvo que esa violencia se ejerce, en sus palabras, ‘siempre en un mismo sentido’: contra ‘las estudiantes en lucha’, contra ‘las profes en lucha’ y contra ‘los sindicalistas que defienden los derechos laborales’. Añadió el contraste que considera revelador: ‘nunca se ve que traten mal a agitadores fascistas como Vito Quiles’, ni se activa esa respuesta ‘cuando hay racistas que están poniendo en peligro la vida de las personas y los vecinos y las vecinas migrantes’.

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Para la eurodiputada, la represión ‘es un mecanismo para impedir que la gente se organice, para que la gente tenga miedo de utilizar las herramientas, como la huelga o las manifestaciones’. De ahí su llamamiento a llenar las calles el miércoles 11 de noviembre, en una huelga que, según dijo, ‘tiene que paralizar el país’ por el derecho a la vivienda y contra el coste de la vida. Señaló como responsables a los fondos buitre y, textualmente, al ‘Gobierno estatal y los gobiernos autonómicos que no han hecho absolutamente nada para resolverla’.

En clave electoral, Montero dibujó tres escenarios ante el 29N: volver atrás en derechos con el PP y Vox, ‘que todo siga como está’ con el PSOE y el Frente Amplio, o la propuesta ‘plurinacional, republicana, antifascista’ que dice encarnar junto a Gabriel Rufián. Sobre el voto útil no dejó margen: ‘el voto útil es la estrategia del Partido Socialista para comerse a su izquierda’.

El reproche de Montero no discute una política concreta: discute la legitimidad del adversario a tres semanas de votar.

La comparecencia tuvo también capítulo para el feminismo. Preguntada por las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo en una entrevista publicada este domingo sobre la ley del ‘solo sí es sí’, acusó al PP y a Vox de dedicar ‘todos sus esfuerzos a ridiculizar al movimiento feminista’ y llamó a llenar las calles el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. ‘Su machismo mata’, zanjó dirigiéndose al líder del PP.

En defensa, criticó que el Ejecutivo haya llegado a los 36.000 millones de euros en gasto militar ‘sin una sola votación en el Congreso’ y con ‘cero presupuestos aprobados en esta legislatura’; reclamó que ese dinero público vaya ‘a escuelas y a hospitales, no a armas’. Sobre Gaza denunció un ‘genocidio’ que impide la entrada de ayuda humanitaria, con ‘70.000 tiendas de campaña absolutamente inundadas’ por las lluvias, y situó a los gobiernos europeos, ‘también el Gobierno de España’, en la complicidad. Respecto al fallecimiento de un militar en un ejercicio de adiestramiento en Zaragoza, conocido este sábado, pidió ‘máxima prudencia’ y trasladó su cariño a la familia.

La respuesta socialista: Interior, protocolos y derecho a manifestarse

Irene Montero Gobierno

En Ferraz y en el Ministerio del Interior la acusación se recibió con una lectura común: la denuncia llega sin un solo expediente, resolución o dato oficial que sostenga el carácter ‘premeditado’ de la actuación policial. Fuentes de la dirección federal subrayan que el derecho de reunión y manifestación es un derecho fundamental y remiten a la información pública del Ministerio del Interior sobre las instrucciones que se trasladan en en las unidades de intervención y los cauces disciplinarios previstos cuando se producen excesos.

El argumentario socialista incide en el marco: un Gobierno que ha hecho de la protesta un derecho ejercitable y que responde con procedimiento, no con consigna. Y añade una advertencia política. Cada acusación de este tipo, sostienen en la dirección, no resta un voto al PP ni a Vox: divide el espacio que hizo posible el Gobierno de coalición tras el 23 de julio de 2023. La confrontación con el Ejecutivo del que formó parte hasta hace tres años es, en este punto, el principal activo y el principal riesgo de la candidata.

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Podemos concurre al 29N con un discurso de ruptura que aspira a capitalizar el descontento con la gestión y con el coste de la vida. La paradoja de campaña es nítida: quien fuera ministra de Igualdad del primer gabinete de coalición presenta ahora al socio mayoritario de ese mismo Gobierno como parte del problema y no de la solución.

El Eje del Poder Socialista

El pulso interno no nace hoy, pero aterriza en el peor calendario posible para la izquierda. Ferraz ha optado por no elevar el tono institucional y por no convertir cada declaración en un conflicto: la consigna es hablar de gestión, de vivienda, de salarios y de derechos, y dejar que sea el electorado quien compare marcos. En el Grupo Parlamentario Socialista se insiste en que la respuesta a una acusación sin pruebas es el dato, no el exabrupto.

El aterrizaje territorial es donde el PSOE quiere librar el combate. Montero acusó a los gobiernos autonómicos de no haber hecho ‘absolutamente nada’ con la vivienda, y la respuesta socialista pasa por Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y Cataluña, donde los ejecutivos de Emiliano García-Page, Adrián Barbón, María Chivite y Salvador Illa han situado la promoción de vivienda protegida y la contención de precios como eje de sus presupuestos. La comparación con comunidades gobernadas por el PP queda servida, sin necesidad de adjetivos.

El precedente que manejan los estrategas socialistas es el de la fractura del espacio a la izquierda entre 2015 y 2019, cuando la suma de siglas no se tradujo en suma de escaños y el PP gobernó con comodidad. De aquella experiencia salió un aprendizaje que hoy se repite en los informes internos: la unidad del voto progresista vale más que cualquier disputa de relato. Ese es el marco en el que Ferraz leerá cada intervención de aquí al 29N.

La próxima ventana crítica es doble. El miércoles 11 de noviembre, la huelga medirá capacidad de convocatoria real en la calle; el 25 de noviembre, la movilización feminista volverá a colocar el eje de igualdad en el centro del debate. Entre ambas fechas, la campaña decidirá si el 29N se dirime en clave de confrontación con el Gobierno o en clave de alternativa frente a la derecha. Ahí se juega el PSOE su principal activo: la centralidad.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Trasladar el debate del ruido al dato: gestión del derecho a manifestarse frente al marco de PP y Vox.
  • Protagonista: Fernando Grande-Marlaska (ministro del Interior).
  • Próximo hito: La huelga convocada para el 11 de noviembre y el arranque efectivo de la campaña del 29N.