Tellado eleva las elecciones del 29-N a plebiscito: «No van de que el PP gane, sino de que España gane a Sánchez»

El secretario general popular fija el marco de la campaña a tres semanas del 29-N y apela al votante desencantado en las provincias donde el escaño se decide por cientos de papeletas. Génova insiste en que la victoria no está hecha.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Tellado ha convertido este domingo el 29-N en un plebiscito sobre Sánchez en un acto de precampaña en Logroño.
  • ¿Quién está detrás? El secretario general del PP, arropado por Cuca Gamarra, Conrado Escobar y Gonzalo Capellán.
  • ¿Qué impacto tiene? Fija el marco de campaña a tres semanas de la cita y desplaza el foco a los escaños que se deciden por cientos de votos.

Miguel Tellado ha elevado este domingo las elecciones del 29-N a un plebiscito sobre Pedro Sánchez. «Estas elecciones no van de que el PP le gane al PSOE, sino de que España le gane a Sánchez», ha proclamado el secretario general del Partido Popular desde Logroño, en el primer gran acto de precampaña de la formación.

El escenario no era casual. Tellado ha estado arropado por la cabeza de lista al Congreso por La Rioja, Cuca Gamarra; por el número dos de la candidatura, Alberto Galiana; por el alcalde de la capital, Conrado Escobar; y por el presidente del Ejecutivo regional, Gonzalo Capellán (Gobierno de La Rioja). Ante ellos ha situado la cita del 29 de noviembre en una categoría histórica: «las elecciones más importantes desde la Transición».

La disyuntiva, según su lectura, no admite matices: «Estamos entre la demolición de nuestra democracia o una nueva etapa de reconstrucción nacional». Tellado ha resumido el envite en pares de opuestos —«delincuencia o decencia, demolición nacional o reconstrucción nacional»— y ha colocado al PSOE en el lado equivocado. Es el marco que Génova quiere instalar en las tres semanas que restan: no una contienda entre partidos, sino un examen sobre el inquilino de La Moncloa.

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El acto llegó marcado por la actualidad. Tellado ha asegurado que «España está en shock, herida, indignada y rota» por las víctimas del accidente ferroviario de Urda, y ha recordado a las familias que han pasado horas entre la angustia de no saber y el dolor de la pérdida. Ha reprochado a Sánchez que no acuda al funeral de Estado del próximo martes —como tampoco fue, ha dicho, al de Adamuz— y ha cargado contra la «frivolidad» de quien antepone grabar un podcast al respeto institucional. «Y eso lo tiene que pagar en las urnas», ha rematado.

De Urda al 29-N: el marco plebiscitario de la campaña

Sobre la salida del ministro Óscar Puente, Tellado ha vinculado la dimisión con el cálculo electoral y no con la responsabilidad. «No se va por los más de cien muertos de los trenes, se va por los menos de cien escaños que las encuestas dan al PSOE», ha afirmado, antes de exigir la salida del conjunto del Ejecutivo: «No nos damos por satisfechos con la caída de Puente, se tienen que ir todos con su jefe a la cabeza».

El tramo de corrupción ocupó buena parte del discurso. Ha ironizado con la última detención —«ha caído por corrupción el chofer de las primarias»— y ha sostenido que el caso no es un episodio aislado, sino «el mismo patrón de siempre», que a su juicio recorre los nombres de Ábalos, Koldo y Cerdá. La cifra que ha puesto sobre la mesa es contundente: «Alí Babá tenía 40 ladrones, y Sánchez tiene ya 130 imputados». De ahí su conclusión: «Tenemos que revertir todo, de la A de Ábalos a la Z de Zapatero».

Génova no vende una victoria anticipada: vende una responsabilidad. Y ese matiz, en campañas que se deciden por un puñado de papeletas, pesa más que cualquier promesa.

Del diagnóstico pasó al recetario. Frente a un Gobierno que, a su juicio, «lo ha revuelto todo», ha enumerado los frentes que el PP aspira a reordenar: fronteras, servicios públicos, administraciones «invadidas por sanchistas de carné» y seguridad en las calles. «Sin orden y seguridad no hay libertad para los ciudadanos», ha subrayado.

Y llegó el símil vinícola, obligado en Logroño. «La uva está a punto para el PP y para España, llevamos años trabajando para esto y es hora de recoger», ha dicho. Acto seguido, la advertencia: «Nadie crea que las elecciones están ganadas porque no es así».

La Rioja como termómetro: de dos escaños a tres

La Rioja reparte cuatro escaños al Congreso y el PP aspira a elevar de dos a tres sus actas, un umbral que depende de unos miles de votos. «Un escaño se gana o se pierde por un puñado de papeletas», ha insistido Tellado, que ha apelado al votante cansado, al enfadado y al que cree que su papeleta no sirve. El llamamiento final fue explícito: «Para que gane el Partido Popular, solo se puede votar al Partido Popular».

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En clave nacional, la formación confía en rentabilizar su mayoría absoluta en el Senado, la que revalidó tras el 23-J, y para la que repite como número uno por La Rioja Javier Merino, en coordinación con Borja Sémper. La Cámara Alta funciona en el argumentario popular como última trinchera institucional frente a lo que consideran atropellos legislativos del Gobierno.

Miguel Tellado Logroño

El Eje del Poder Popular

El movimiento de Tellado encaja en una estrategia que el Partido Popular viene afinando desde el verano: desplazar el eje del debate del balance de gestión al juicio sobre el presidente del Gobierno. En el Comité de Dirección se repite que al PP no le hace falta ganar la conversación sobre programas, sino sobre la naturaleza del Ejecutivo. Los barones autonómicos —Isabel Díaz Ayuso en Madrid, Juanma Moreno en Andalucía, Alfonso Rueda en Galicia— actúan como aval de gestión y como caja de resonancia con cifras propias.

El aterrizaje territorial es la parte más frágil. La Rioja resume el dilema del PP en el conjunto del país: no basta con ganar con holgura en los grandes municipios ni con movilizar al electorado fiel; hay que sumar donde el escaño se dirime por cientos de votos. En las comunidades que gobierna, el partido cuenta con una red de cargos locales que operará como maquinaria de campaña. A eso se suma el pulso por el voto útil en el flanco derecho, donde cualquier fuga hacia Vox cuesta actas en provincias de tres o cuatro diputados.

Hay dos riesgos inmediatos. Primero, que el marco plebiscitario desmovilice al votante moderado que rechaza los tonos de cruzada. Segundo, que la campaña se judicialice y el PP quede atrapado en la agenda del adversario. Génova lo sabe y por eso Tellado cerró con la única cifra que cotiza en las tres semanas restantes: la papeleta.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Convertir el 29-N en un juicio sobre Sánchez y no en una competición entre partidos.
  • Protagonista: Miguel Tellado (secretario general del Partido Popular).
  • Próximo hito: Funeral de Estado por las víctimas de Urda, el martes 10 de noviembre.