La Sareb cede a la Generalitat el edificio okupado de Manresa y frena el desalojo de los Mossos

La operación arrancó a las siete de la mañana con un detenido y cargas policiales, y terminó con la propietaria ofreciendo el uso del inmueble al parque público. Falta por concretar cuántas viviendas se habilitan y quién asume la reforma.

La Sareb cede el edificio okupado de Manresa al parque pĂşblico de vivienda y el desalojo de los Mossos d’Esquadra queda suspendido. Ha ocurrido este domingo, en la calle de Fra Jacint Coma i GalĂ­, despuĂ©s de un pulso de seis horas que empezĂł con cargas policiales y terminĂł con un cambio de guion.

El operativo arrancó sobre las siete de la mañana. Los Mossos ejecutaban el desalojo del bloque tras una denuncia por ocupación, con la propiedad en manos de la Sareb y la unidad de orden público ya desplegada. El balance provisional es de una persona detenida, acusada de un delito de atentado a la autoridad.

El inmueble llevaba, segĂşn la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca i el Capitalisme del Bages, más de diez años vacĂ­o. El colectivo lo ocupĂł el sábado con la intenciĂłn de destinarlo a quince familias con ocho niños que ya habĂ­an pasado por un desahucio. La acciĂłn se enmarcĂł en las jornadas previas a la huelga general del miĂ©rcoles 11 de noviembre.

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La versiĂłn policial de lo ocurrido es más dura. SegĂşn los Mossos, parte de los concentrados lanzaron objetos y material pirotĂ©cnico contra la lĂ­nea policial, y los agentes ‘utilizaron puntualmente la defensa policial’. TambiĂ©n hubo cargas para dispersar a los activistas que bloqueaban las puertas del edificio. El final fue otro.

Fue entonces cuando se moviĂł la propietaria. La Sareb comunicĂł su voluntad de ‘ceder el uso de la propiedad’ y el desalojo quedĂł paralizado. No es un matiz menor: la sociedad no ha vendido, no ha donado y no ha firmado un alquiler. Ha ofrecido el uso del inmueble y ha dejado la pelota en el tejado de la Generalitat.

El edificio no ha cambiado de dueño. Ha cambiado de función, y en el Bages eso pesa hoy más que cualquier título de propiedad.

Por qué la Sareb ha dicho que sí en plena cuenta atrás

Con la cesión sobre la mesa, la negociación pasa a otras manos. Generalitat y Ajuntament de Manresa llevaban días buscando una salida que evitara la imagen de antidisturbios en un barrio de la Cataluña central a tres días de la huelga general. La Sareb es una sociedad de mayoría estatal creada en 2012 para absorber el ladrillo tóxico de las entidades rescatadas, y su cartera ha funcionado durante años como el gran depósito de vivienda vacía del país.

Lo que ha cambiado es la función del edificio, no su titularidad. El parque público de vivienda gana un bloque en Manresa y la Sareb se quita de encima un conflicto abierto en plena negociación con el Govern. Nadie ha puesto cifras todavía. Ni cuántas viviendas se habilitarán, ni quién pagará la reforma de un inmueble que lleva una década sin uso, ni con qué contrato se entrega.

Quién paga el uso y quién responde del edificio

Ceder el uso no es ceder la propiedad, y la diferencia importa. Si el bloque sigue en el balance de la Sareb, el mantenimiento, los impuestos, y las obras se siguen discutiendo con la misma sociedad que hasta ayer pedía el desalojo. El parque público gana tiempo; la propiedad conserva el activo. Queda el detalle de siempre: quién firma la rehabilitación.

Hay un segundo frente que el acuerdo no cierra. La denuncia por ocupaciĂłn sigue viva y el detenido por atentado a la autoridad sigue imputado. Los Mossos han subrayado que su actuaciĂłn respondĂ­a a una denuncia previa y a un mandato de desalojo, no a una decisiĂłn polĂ­tica del Departament d’Interior. El conflicto se ha desactivado en la calle, no en el juzgado.

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El coste polĂ­tico tambiĂ©n cuenta. Manresa es plaza donde el PSC gobierna y donde el movimiento por la vivienda tiene mĂşsculo organizativo propio. La ConfederaciĂł Sindical d’Habitatge de Catalunya celebrĂł la cesiĂłn con un mensaje dirigido a las cuentas socialistas y a la consejera SĂ­lvia Paneque, convertida en destinataria directa del rĂ©dito: ‘El Bloc 10 es queda a Manresa’.

desalojo Manresa

La vivienda como pulso polĂ­tico antes del 11 de noviembre

Analizamos esta cesión como lo que es: una retirada táctica de la Sareb y un balón de oxígeno para el Govern de Salvador Illa. La operación llega tres días antes de la huelga general y con el movimiento por la vivienda en máximos de movilización en la Cataluña central. Un desalojo con cargas y detenidos en plena cuenta atrás habría sido gasolina para la convocatoria sindical.

El precedente se repite con una regularidad que ya no sorprende. Cada vez que un bloque vacío se ocupa y la propiedad acaba cediendo, el conflicto se resuelve por la vía de los hechos consumados y no por la planificación pública. La pregunta de fondo sigue sin respuesta: cuánta vivienda vacía en manos de sociedades participadas por el Estado hace falta para que el parque público crezca sin necesidad de una protesta previa.

El Ejecutivo central tiene aquĂ­ una contradicciĂłn cĂłmoda. Presenta la Sareb como instrumento de polĂ­tica pĂşblica de vivienda y, en paralelo, su cartera sigue generando desahucios en municipios gobernados por el propio PSOE. En Manresa el pulso se ha resuelto con una llamada a tiempo. En otras ciudades no ha habido llamada. Ese es el problema de fondo, y no se arregla con una nota de prensa.

Queda por ver qué ocurre el miércoles. La huelga general del 11 de noviembre medirá la fuerza real del movimiento y la capacidad del Govern para convertir una cesión de urgencia en una política estable de vivienda. De momento, quince familias tienen un edificio. Todavía no tienen una llave.