Los fabricantes chinos de coches aceleran en Europa y Galicia entra en el mapa: MG elige Ferrol y Stellantis Vigo espera turno.
La nueva oleada de constructores asiáticos no viene solo a vender. Viene a fabricar dentro de las fronteras comunitarias, y para eso necesita suelo, puertos y naves. Los aranceles a los eléctricos chinos y la normativa que prima el ‘made in Europe’ han convertido al continente en un tablero de negociación industrial donde España aparece en varias quinielas.
El método, eso sí, ha cambiado. Hace unos años las compañías anunciaban plantas nuevas; ahora prefieren reacondicionar fábricas infrautilizadas o aliarse con fabricantes que ya tienen permiso, plantilla y nave. El resultado es un rosario de acuerdos firmados a lo largo de 2026.
De levantar plantas nuevas a reacondicionar las que ya existen
BYD busca ubicación para su segunda factoría europea —la primera está en Hungría— y sitúa a España como favorita junto a Francia. Necesitaría tres instalaciones más, y una planta de baterías, según explicó Alfredo Altavilla, asesor para Europa de la firma, en un evento celebrado hace unos días en Italia y recogido por Reuters. Italia es el plan B. En Galicia, BYD llegó a valorar la Plisan, en la comarca de Vigo, opción que quedaría descartada porque allí todo sería obra nueva.
Leapmotor es la primera en estrenarse en España con la producción de un modelo en la planta de Stellantis en Zaragoza, donde lleva varias semanas con las preseries del eléctrico B10. El lanzamiento oficial está previsto para mediados de octubre y la producción en serie arrancará en las próximas semanas. El grupo controla Leapmotor International con un 51% y prevé fabricar un SUV y un utilitario en su planta de Madrid a partir de 2028. No se descarta un modelo chino para la factoría viguesa, que sigue pendiente de que le adjudiquen el coche que sustituya al 2008.
Ferrol y Vigo compiten por un mismo premio: ser la puerta de entrada del coche chino en el mercado europeo.
Detrás vienen más. BAIC, con sede en Pekín, firmó una alianza con Santana Motor para ensamblar en Jaén, y Geely fabricará cinco modelos en la planta de Ford en Valencia mediante una joint venture. Dongfeng y Stellantis sellaron otra colaboración, mientras Chery eligió las antiguas instalaciones de Nissan en Barcelona, vía Ebro, para su primera planta europea. Nissan y Chery exploran además producción en Reino Unido desde el próximo año.
Ferrol y Vigo, las dos puertas gallegas de la nueva ola

SAIC Motor escogió el puerto exterior de Ferrol para estrenarse en Europa con coches de su marca MG. El arranque será un taller de ensamblaje con vehículos desarmados procedentes de China que se montarán en Galicia: lo que el sector llama CKD (‘completely knocked down’) y que en la calle se conoce como coches ‘Lego’. Es una fórmula más rápida y barata que levantar una factoría desde cero.
En Vigo, la expectativa es otra. La planta viguesa, con más de seis décadas de historia y una de las más veteranas del grupo en España, espera desde hace meses la adjudicación de un modelo que dé continuidad a su carga de trabajo. El calendario no lo decide la Xunta, sino el consejo del grupo, aunque el suelo industrial y las condiciones portuarias sí pasan por la administración autonómica. Vigo espera.
El Laboratorio Gallego
La política industrial gallega lleva años funcionando como banco de pruebas. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, en la Xunta con mayorías absolutas consecutivas desde 2009) gobierna con Alfonso Rueda al frente del Ejecutivo autonómico desde 2022, mientras el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) fiscalizan cada anuncio desde un Parlamento de Galicia con 75 diputados. En casi nada coinciden; en esto, los tres quieren ser los primeros en subirse al coche.
La conexión con Madrid es doble. España compite con Francia e Italia por las mismas fábricas, y cada anuncio se lee en clave de política industrial del Gobierno central. A la vez, el método gallego —pocos gestos grandilocuentes y mucha negociación de suelo, puerto y plazos— se ha convertido en escaparate: lo que salga bien en Ferrol o en Vigo servirá de argumento en Madrid, y lo que salga mal, también. Esa es la trampa del laboratorio.
La proyección inmediata tiene tres hitos. El B10 de Leapmotor se presenta a mediados de octubre y las series arrancarán en Zaragoza en las próximas semanas. BYD debería concretar si elige España o Francia para su segunda planta europea. Y en Vigo sigue abierta la incógnita del relevo del 2008, la misma pregunta que dejó a la factoría fuera del primer reparto. El riesgo es conocido: un taller de ensamblaje CKD da titular, pero poco valor añadido si no evoluciona hacia producción completa.
Ficha del Caso
- El caso: La nueva oleada de fabricantes chinos busca suelo europeo para sortear aranceles y la norma del ‘made in Europe’, y Galicia aparece en dos frentes: Ferrol y Vigo.
- Datos importantes: Leapmotor International está controlada al 51% por Stellantis; el B10 se lanza a mediados de octubre y Madrid fabricará un SUV y un utilitario desde 2028; SAIC-MG montará en Ferrol vehículos desarmados (CKD) llegados de China.
- Resumen: Galicia se juega ser la puerta de entrada del coche chino en Europa, con Ferrol ya en marcha y Vigo pendiente del relevo del 2008. La puja con Francia e Italia conecta la decisión con la política industrial nacional.
