Los montes calcinados de Valdeorras, en Ourense, empiezan a recuperar el verdor gracias a una innovadora lluvia de semillas lanzada desde drones de precisión. El proyecto piloto CoberDron ha liberado 120 millones de semillas sobre más de 90 hectáreas de terrenos escarpados, en una operación que la Xunta de Galicia —el gobierno autonómico gallego— ya analiza para una segunda fase.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El proyecto CoberDron ha sembrado 120 millones de semillas desde drones en los montes quemados de Valdeorras para frenar la erosión.
- ¿Quién está detrás? La Fundación Matrix, la Universidade de Vigo y el ecólogo Javier Montalvo lideran la iniciativa, con el apoyo del Concello y las comunidades de montes de la zona.
- ¿Qué impacto tiene? Se ha logrado un enraizamiento efectivo en laderas inaccesibles, lo que abre la puerta a restaurar grandes superficies quemadas con menor coste y rapidez.
Los devastadores incendios que en agosto de 2025 carbonizaron 37.000 hectáreas en la comarca de Valdeorras dejaron un paisaje de cenizas y laderas desprotegidas. Las primeras lluvias de otoño arrastraron toneladas de lodos y sedimentos hacia los valles. Para atajar ese riesgo, el programa CoberDron se centró en la prevención de la erosión en ocho enclaves de Vilamartín de Valdeorras, cerca del Caborco de Farelos.
La técnica empleada es tan antigua como innovadora. “Se sembraron herbáceas, en concreto triticale”, explica Javier Montalvo, ecólogo de la UVigo y responsable científico del proyecto. Este cereal híbrido, cruce de trigo y centeno, se usaba en la agricultura tradicional gallega y tiene una rusticidad que lo hace ideal para terrenos degradados. La semilla grande evita que resbale por las pendientes con la lluvia.
“Lo importante es la parte radicular, que la semilla enraice, no tanto que salga verde”, insiste Montalvo. Y los resultados le dan la razón: en los puntos sembrados ha brotado vegetación amarillenta —el cereal ya secó— pero las raíces han fijado el suelo y han atraído fauna como roedores y pájaros. El dron de precisión permite abordar zonas inaccesibles para la maquinaria, con rapidez y un coste contenido.
“El objetivo no es cultivar cereales sino poner algo donde no había nada y mitigar el impacto del incendio”, resume el ecólogo de la UVigo.
El proyecto, promovido por la Fundación Matrix con los drones Beniu y el respaldo de la Comunidad de Montes en Mano Común Río Farelos y Porqueira, no es excluyente de otras técnicas. El mulching manual o el helimulching con balas de paja lanzadas desde helicópteros también han ayudado, pero “el dron tiene capacidad para grandes superficies, con precisión y en zonas de difícil acceso”, destaca el equipo.
Los responsables de la iniciativa se reunieron la semana pasada con la Dirección Xeral de Planificación e Ordenación Forestal de la Xunta para presentar las conclusiones y proponer una segunda fase que optimice y valide operativamente la tecnología. Galicia, que sufre recurrentes incendios forestales, encuentra aquí un posible modelo de restauración escalable.
El Laboratorio Gallego
Los incendios en Galicia son una constante que cada verano devora miles de hectáreas. La comunidad autónoma llevaba años buscando soluciones más allá de la simple extinción. La restauración ecológica entra así en la agenda política: la Xunta, gobernada por el PPdeG, ha mostrado interés por este tipo de proyectos porque encajan con su discurso de gestión forestal preventiva y de aprovechamiento del monte. El BNG y el PSdeG, por su parte, reclaman más inversión en prevención y una revisión del modelo forestal.
El caso de CoberDron tiene una lectura nacional evidente. España, con un clima cada vez más extremo, necesita herramientas de restauración rápida de terrenos quemados. Lo que se está ensayando en Ourense podría replicarse en otras comunidades azotadas por el fuego. La reunión con la Administración gallega es un primer paso para que la tecnología de drones se integre en los planes de reforestación pública. Si la segunda fase confirma los buenos resultados, Galicia podría exportar un modelo de intervención rápido, barato y eficaz, en línea con lo que ya se hace en otros países de la UE.
Ficha del Caso
- El caso: El proyecto piloto CoberDron, liderado por la Fundación Matrix y la UVigo, ha utilizado drones de precisión para sembrar 120 millones de semillas de triticale en montes quemados de Valdeorras y frenar así la erosión.
- Datos importantes: 37.000 ha carbonizadas en agosto de 2025; más de 90 ha sembradas en ocho puntos; semilla híbrida de trigo y centeno; reunión con la dirección forestal de la Xunta en agosto de 2026 para ampliar el proyecto.
- Resumen: La tecnología de drones agiliza la restauración de suelos quemados, reduce costes y podría convertirse en una herramienta habitual de la política forestal gallega y española, en un contexto de incendios cada vez más virulentos.

