Bruselas exige a Meta protección a menores en Instagram: toque de queda y límite de dos horas

La Comisión Europea reclama a Meta que exporte a la UE el toque de queda nocturno y el límite de dos horas pactados con 48 estados de EE.UU. La compañía, de momento, sostiene que las medidas solo se aplicarán al otro lado del Atlántico.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Comisión Europea exige a Meta que extienda a la UE el toque de queda y el límite de dos horas de Instagram y Facebook pactados con 48 estados de EE.UU.
  • ¿Quién está detrás? La Comisión Europea, con Ursula von der Leyen al frente, y un acuerdo de Meta con fiscales estadounidenses valorado en 18.000 millones de dólares.
  • ¿Qué impacto tiene? Millones de adolescentes españoles dejarían de usar Instagram por la noche. Meta se resiste y el Digital Services Act le da a Bruselas herramientas para multarla con hasta el 6% de su facturación global.

La Comisión Europea ha pedido este jueves a Meta que extienda a los menores europeos el toque de queda nocturno y el límite de dos horas de Instagram y Facebook que la compañía ha pactado con 48 estados de EE.UU., según adelanta France24.

El acuerdo, valorado en 18.000 millones de dólares (15.400 millones de euros), introduce una serie de restricciones para los menores de 18 años que la tecnológica de Mark Zuckerberg se resiste a aplicar fuera del mercado estadounidense. Bruselas, sin embargo, no lo plantea como una sugerencia: quiere que el bloqueo entre medianoche y las 6:00, el límite de dos horas y el ocultamiento de los ‘me gusta’ sean la norma en la Unión.

La exigencia de Bruselas: exportar el toque de queda a Europa

La Comisión Europea, que lidera Ursula von der Leyen, considera que la protección de los menores en Instagram y Facebook no puede depender del país donde residan. El pasado miércoles, la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers aprobó el acuerdo de Meta con 48 estados de EE.UU., que afecta únicamente a territorio estadounidense. La compañía lo dejó claro: las nuevas medidas se aplicarán solo en Estados Unidos durante una década.

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Para Bruselas, esa limitación choca con el espíritu del Digital Services Act (DSA), la normativa europea que exige a las plataformas mitigar los riesgos sistémicos para la salud mental y la seguridad de los menores. Si Meta no adopta voluntariamente las restricciones, la Comisión puede abrir un procedimiento formal que desemboque en multas de hasta el 6% de su facturación global, una cifra que superaría los 7.000 millones de euros anuales.

La presión no llega solo de Bruselas. En el Parlamento Europeo, varios grupos llevan meses reclamando que el toque de queda digital se regule por ley y no por acciones unilaterales de las plataformas. España, a través de su Ministra de Juventud e Infancia, también ha defendido que los algoritmos adictivos deben apagarse para los menores de 16 años. Aunque la competencia de protección de consumidores es europea, la petición de la Comisión refuerza el argumento de que Estados Unidos puede servir de banco de pruebas para Europa.

Bruselas no pide un favor: quiere que el toque de queda nocturno sea la regla, no la excepción, y el DSA le da el martillo para imponerlo si Meta no cede.

Qué esconde el acuerdo: dos horas, verificación y auditorías

El pacto de Meta con los fiscales estadounidenses no se limita al toque de queda. Incluye un límite diario de dos horas para los menores, que solo puede desactivarse con permiso parental, y la verificación de edad mediante sistemas propios y de terceros. La compañía se someterá a auditorías independientes para medir la eficacia de sus controles y fijará tasas de falsos positivos, es decir, casos en los que identifica erróneamente a un menor como adulto.

Las voces críticas, sin embargo, advierten de que el acuerdo confía demasiado en herramientas de control parental y no ataca el doomscrolling algorítmico. Arturo Béjar, antiguo director de ingeniería de Meta, lo resumió con una metáfora contundente: ‘Una cosa es decir que solo puedes consumir dos horas de alcohol al día, pero sigue siendo igual de perjudicial por lo que se te está ofreciendo’. Josh Golin, de Fairplay, añadió que el pacto no desactiva por defecto los algoritmos de recomendación que arrastran a los jóvenes a espirales peligrosas.

La revisión de las políticas de Meta en EE.UU. es un paso, pero los resultados tardarán en llegar. Investigaciones anteriores han demostrado que muchas medidas de seguridad de la plataforma resultaron ineficaces o quedaron por debajo de lo esperado, según el Cybersafety Research Center. Europa, con su arsenal regulatorio, no está dispuesta a esperar.

toque de queda Instagram

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El Eje del Poder Europeo

En Bruselas, la petición a Meta se lee como una demostración de fuerza frente a las grandes tecnológicas estadounidenses. La Comisión Europea no olvida que el DSA y la Digital Markets Act (DMA) fueron diseñados para evitar que plataformas como Instagram, TikTok o X impongan sus propias reglas. Francia y Alemania respaldan la línea dura, mientras que los países nórdicos y Países Bajos presionan para que se legisle el toque de queda digital sin depender de la voluntad de las empresas.

Para España, el impacto es directo: Instagram es la red social más usada por los adolescentes españoles, y el toque de queda nocturno evitaría el desplazamiento compulsivo en horario escolar y de descanso. Moncloa ya ha impulsado la Ley de protección digital del menor, que prevé sistemas de verificación de edad obligatorios y responsabilidad penal para las plataformas que expongan a menores a contenidos adictivos. Si Bruselas consigue que Meta extienda las medidas, el Gobierno español podrá alinearlas con su normativa nacional sin enfrentarse en solitario al gigante de Menlo Park.

La lectura a 5-10 años es clara: Europa quiere exportar su modelo de protección al resto del mundo, y Meta es el primer banco de pruebas. El precedente de la multa de 1.800 millones a Apple por la App Store demuestra que Bruselas está dispuesta a golpear el bolsillo de las tecnológicas. Si la Comisión abre un expediente formal contra Meta por no extender el toque de queda, la próxima ventana crítica será el pleno del Parlamento Europeo de septiembre, donde podría debatirse una resolución de urgencia.

La pelota, por ahora, está en el tejado de Meta. Zuckerberg puede ceder en cuestión de semanas o arriesgarse a una batalla regulatoria que, en Europa, se libra con multas y plazos, no con acuerdos.