Aragón exige a Amazon el retorno fiscal de sus centros de datos: invierte en la comunidad y paga el IAE en Madrid

La patronal aragonesa y el Clúster de la Energía piden un retorno fiscal efectivo tras constatarse que la compañía abona el impuesto fuera de la comunidad. Villacís defiende el impacto en empleo, IRPF y proveedores locales.

Aragón atrae centros de datos de medio mundo. La inversión llega; la recaudación no siempre se queda. El debate saltó este viernes en Zaragoza.

Quién paga y dónde: el IAE de los centros de datos salta sobre la mesa

La jornada celebrada en Zaragoza reunió a Benito Tesier, presidente de CEOE Aragón, y a Pedro Machín, presidente del Clúster de la Energía de Aragón (Clenar). Con ellos estaba la representante del sector de los centros de datos en España. Sobre la mesa apareció un dato que hasta ese día no había trascendido con precisión: la compañía que más infraestructura despliega en la comunidad abona el Impuesto de Actividades Económicas fuera de Aragón. El asunto no es menor.

El IAE es el tributo municipal que grava el ejercicio de una actividad económica. Para las grandes compañías, la normativa contempla dos caminos: una cuota de ámbito nacional o el pago en el municipio donde se desarrolla la actividad. Amazon Web Services (AWS) habría optado por la primera fórmula, de modo que el impuesto no revierte en los ayuntamientos aragoneses que acogen sus instalaciones. Las cifras no mienten.

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La representante del sector, Begoña Villacís, sostuvo que el retorno se mide con más indicadores que el recibo municipal. Los trabajadores de estos proyectos pagan el IRPF en Aragón, las instalaciones abonan el IBI y las compañías realizan aportaciones a las comunidades locales. IRPF, IBI y proveedores autóctonos completan la cuenta del retorno, defendió. A su juicio, el impacto económico es «más que evidente» y Aragón se ha situado entre los territorios de referencia mundial del sector. Villacís añadió que algunas empresas aragonesas asociadas han multiplicado sus plantillas y que la capacidad de cómputo será determinante para competir en inteligencia artificial.

La unanimidad de la patronal y el efecto sobre las pymes aragonesas

Más tajante se mostró Pedro Machín. El presidente de Clenar reconoció que desconocía hasta ese mismo día que AWS tributaba por la vía nacional y enmarcó el caso en un debate mayor: «Todas las inversiones y todos los desarrollos económicos de Aragón tienen que pagar los impuestos allí donde los generan». A eso sumó una condición material: la comunidad puede producir más energía renovable, pero hará falta desplegar redes eléctricas para que los centros de datos y la industria que crezca alrededor accedan a la potencia que necesitan.

Benito Tesier llegó a la jornada sin conocer los detalles del caso y, aun así, marcó posición: «Yo quiero que el máximo beneficio de aquello que nosotros hacemos se quede en Aragón y se quede en Zaragoza». El presidente de CEOE Aragón pidió mirar más allá de la recaudación y del empleo directo. El efecto se extiende a proveedores, pymes y a toda la cadena de valor, explicó, y relató la inquietud de un empresario que había invertido para trabajar con estos proyectos. Su tesis cabe en una frase: si existe un impuesto que no se paga en la comunidad, debería pagarse aquí.

Aragón cede el suelo, produce la energía y asume las redes eléctricas. La recaudación, de momento, se queda por el camino.

Amazon Aragón

El Pulso Territorial

El Gobierno de Aragón, presidido por el popular Jorge Azcón, afronta este debate con poco margen de maniobra. El IAE es un tributo local cuya regulación depende de la legislación estatal de haciendas locales, de manera que ninguna comunidad autónoma puede alterar por sí sola la fórmula que elige una multinacional.

El Ejecutivo autonómico reclama retorno, pero no tiene la llave del impuesto. A eso se suma el calendario: la coalición con Vox encara el último tramo de la legislatura antes de las elecciones autonómicas de 2027, y el sector observa con atención el decreto estatal sobre centros de datos, que el Gobierno aragonés considera una amenaza para inversiones anunciadas por valor de 70.000 millones de euros.

Aragón no compite solo. Castilla-La Mancha y Extremadura pelean por las mismas inversiones tecnológicas, con dilemas parecidos: suelo disponible, energía abundante, y la tentación de compensar por otras vías lo que no llega por el impuesto local. La ventaja aragonesa es energética, aunque la recaudación tome otro camino. Aquí la energía sobra. Parte de la producción renovable sale de la comunidad por las líneas de evacuación, como recordó Villacís al pedir que esa electricidad alimente actividad económica interna. El precedente también es de aquí: la llegada de Opel a Figueruelas en los años ochenta transformó el tejido industrial de la comarca y fijó población y empleo durante cuatro décadas.

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La vía parlamentaria está cerrada, por ahora. En las Cortes de Aragón se planteó crear una comisión de estudio sobre el sector, y PP y Vox rechazaron la iniciativa con el argumento de que ese tren ya había pasado. Lo que queda por delante es la tramitación del decreto estatal, la ejecución de las inversiones comprometidas y el calendario electoral de 2027.

Nadie ha pedido cambiar el impuesto, pero todos quieren que el dinero se quede cerca. Esa es la paradoja: un tributo que se regula en Madrid, una reclamación que se hace en Zaragoza y una inversión que ya está en marcha. La pregunta sigue sin respuesta: cómo se convierte esa coincidencia en euros para las arcas aragonesas.

Ficha Autonómica

  • El caso: CEOE Aragón y Clenar reclaman que los centros de datos tributen en la comunidad después de que se conociera que Amazon Web Services abona el IAE fuera de Aragón.
  • Datos importantes: La normativa permite elegir entre cuota nacional y pago en el municipio. El Gobierno de Aragón advierte de que el decreto estatal pone en riesgo inversiones anunciadas por valor de 70.000 millones.
  • Resumen: No hay decisión administrativa ni cambio normativo en marcha. El debate queda abierto en el último año de legislatura, con las elecciones autonómicas de 2027 en el horizonte.