EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Grupo Parlamentario Popular vota este viernes ‘no’ a los dos decretos de vivienda aprobados esta semana por el Consejo de Ministros y despliega su alternativa: tres millones de viviendas hasta 2040.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, con el vicesecretario de Hacienda y Vivienda, Juan Bravo, como responsable técnico del plan.
- ¿Qué impacto tiene? El voto de Junts y del PNV decide la suerte de dos normas que, según Génova, se contradicen entre sí y abren un frente de litigios.
Feijóo activa el plan de vivienda del PP: tres millones de pisos hasta 2040 y ‘no’ a los decretos de Moncloa. El Grupo Parlamentario Popular rechaza este viernes en el Pleno del Congreso las dos normas residenciales que el Consejo de Ministros aprobó esta misma semana.
Qué vota el Congreso este viernes y por qué Génova dice ‘no’
El Congreso de los Diputados decide este viernes si convalida o deroga los dos decretos-ley de vivienda que el Gobierno llevó al Consejo de Ministros hace apenas unos días. El Grupo Parlamentario Popular votará ‘no’ a ambos. Génova lo argumenta sin matices: son dos ‘chapuzas’ que generan inseguridad jurídica y no comparte la mayoría de las medidas que contienen.
El problema de fondo, según los populares, es la contradicción entre ambos textos. El segundo, el de la prórroga automática de los alquileres, corrige y deroga una parte importante del primero, el que frena los desahucios, amplía la duración de los contratos e incentiva a los caseros. Desde las 00.00 de este viernes y hasta que el Congreso derogue el segundo, convivirán dos marcos jurídicos para un mismo arrendamiento. La dirección nacional calcula que miles de caseros e inquilinos intentarán blindar sus contratos en ese intervalo de horas.
En Génova manejan ya una primera consecuencia medible: 4.000 pisos menos en los portales inmobiliarios en apenas 24 horas, según sus datos. El vicesecretario de Hacienda y Vivienda, Juan Bravo, resume la posición del partido en una frase: ‘Hay que construir vivienda, hay que simplificar y reducir trámites, hay que aprobar una ley antiokupas’. A eso añade incentivos fiscales, ayudas directas y un aviso: el cruce normativo disparará la litigiosidad y la ‘inquiokupación’. Cosas que pasan en política.
El PP no se queda en el rechazo. Fuentes de Génova elevaron esta semana el compromiso del partido a tres millones de viviendas en 14 años, hasta 2040, con una parte importante de promoción social a precio tasado. El objetivo de corto plazo sigue siendo el millón de pisos en cuatro años que Feijóo repite en cada intervención. Y hay un mensaje directo para Junts y el PNV: los populares les emplazan a valorar las consecuencias de respaldar dos normas que, sostienen, han reducido la oferta y tensionado el mercado de la vivienda.
Dos decretos que se corrigen entre sí no son una política de vivienda: son un laberinto de horas para cada casero.
El plan popular: IVA al 4%, aval público y suelo en 18 meses

El eje del programa de vivienda popular son el suelo y los impuestos. El PP propone que las administraciones cubran el aval del 20% de la hipoteca, una bonificación del IRPF durante cuatro años para los jóvenes que ahorren y la bajada del IVA de la vivienda al 4%. Se suma una nueva rebaja del ITP (el tributo autonómico que se paga al comprar una vivienda usada) y la ‘hucha joven’, un instrumento de ahorro pensado para una realidad tozuda: la edad media de compra está en 41,8 años.
En urbanismo, la propuesta pasa por aplicar el ‘silencio positivo’ a los trámites de suelo, de manera que la administración dé por aprobado lo que no rechaza en plazo, y por construir en 18 meses en lugar de los ocho años actuales. El objetivo es que la cuota de la vivienda no supere el 30% de los ingresos de un hogar. En alquiler, el partido insiste en deducciones para los caseros que arrienden por debajo de precio, con el fin de que se reduzcan los plazos, los trámites, y los costes de poner un piso en el mercado. Menos trámites, menos costes.
En Génova leen una intención soterrada en el movimiento del Gobierno: que el PSOE aparezca como el partido de los inquilinos y el PP, como el de los propietarios. Nadie discute el diagnóstico de fondo. El marco lo pone Moncloa.
El Eje del Poder Popular
Génova afronta la votación con el flanco interno alineado. El partido ha convertido la vivienda en bandera compartida con sus barones, y no es casual: el suelo y buena parte de los tributos que el plan quiere mover dependen de las comunidades autónomas. Madrid, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Murcia llevan tiempo ensayando rebajas fiscales y agilidad administrativa en esta materia. El precedente juega a favor del relato popular: el PP ya combatió la anterior norma estatal de vivienda en el Congreso y ante los tribunales por invasión de competencias.
La lectura territorial es la clave. Cerca del 60% del PIB nacional se gestiona desde gobiernos autonómicos del PP, donde ya está la palanca del ITP, la del suelo urbanizable y la de la colaboración público-privada. La parte estatal —IVA al 4%, IRPF y aval a las hipotecas— exige mayoría parlamentaria, algo que el PP no tiene hoy. De ahí que el plan funcione, por ahora, como programa de Gobierno y como palanca de presión en cada trámite.
El riesgo inmediato es de calendario. Si Junts y el PNV sostienen los dos decretos, el ‘no’ popular no impedirá su convalidación y el partido tendrá que pelear el relato desde la oposición. La lectura a medio plazo es distinta: tres millones de viviendas en 14 años equivalen a tres legislaturas y a un marco que solo será real si el PP gobierna y si las comunidades acompañan. Mientras tanto, la contradicción entre los dos decretos seguirá en los tribunales, terreno donde el partido se mueve con soltura.
El examen parlamentario de este viernes es el primer acto de una función larga. El segundo decreto deberá convalidarse o decaer en el plazo de 30 días que fija el artículo 86 de la Constitución, y ahí volverán a cruzarse los votos de los socios del Gobierno. Génova ya ha hecho su trabajo: instalar la idea de que existe una alternativa.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Frente a la ‘chapuza’ normativa del Gobierno, existe una alternativa solvente: más suelo, menos impuestos y menos burocracia.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular), con Juan Bravo (vicesecretario de Hacienda y Vivienda) en el detalle técnico.
- Próximo hito: La votación de los dos decretos en el Pleno del Congreso de este viernes y su convalidación o derogación posterior.
