Marlaska defiende ante la UE el ‘impacto cero’ de Ceuta pese a la entrada de 80.000 migrantes

El ministro sostiene que ningún migrante llegó a otro país comunitario y pide solidaridad a los socios. Bruselas ha aprobado 114,7 millones de euros mientras Vox sostiene que la cifra evidencia un fallo de control.

Fernando Grande-Marlaska defiende ante la UE el ‘impacto cero’ de la crisis de Ceuta pese a la entrada de 80.000 migrantes. El ministro del Interior ha trasladado ese mensaje a sus homólogos europeos en pleno pulso con Vox por el relato de lo ocurrido el pasado 30 de julio.

Lo ha hecho durante el Consejo de Ministros de Interior de la Unión Europea, celebrado en Luxemburgo, donde ha reivindicado la eficacia del control fronterizo español. Según su versión, ninguno de los migrantes que accedieron a la ciudad autónoma ha llegado después a otro país comunitario. ‘El impacto ha sido cero’, ha afirmado, antes de reclamar a los socios solidaridad ‘operativa, financiera y política’: ‘La falta de solidaridad debilita y fragmenta a la UE’.

Qué sostiene Vox frente al relato del ‘impacto cero’

La versión que Marlaska ha trasladado a Luxemburgo choca de lleno con el relato que Vox mantiene sobre Ceuta desde el mismo 30 de julio. Para el partido, una entrada de 80.000 personas en cuestión de horas no es un episodio de ‘impacto cero’: es la constancia de un fallo de control fronterizo que España llevó a Bruselas. La formación presidida por Santiago Abascal ha situado la inmigración irregular en el centro de su agenda y sostiene que la respuesta pasa por blindar las fronteras.

Publicidad

Ese relato tiene un anclaje que Vox considera documental. La entrada masiva está siendo objeto de pesquisa en la Audiencia Nacional, que reconstruye la cronología de los días previos y qué información recibió cada administración. Las comunicaciones entre el presidente de Ceuta, Juan Vivas, y Moncloa, Interior y la Secretaría de Estado de Seguridad desde el 27 de julio forman parte de ese expediente.

La respuesta de Bruselas y el coste real de la crisis

El contraste con la magnitud de la respuesta comunitaria es la baza que refuerza la crítica. La Comisión Europea ha aprobado una ayuda de emergencia específica para gestionar las consecuencias de las entradas de los días 30 y 31 de julio. La cifra asciende a 114,7 millones de euros, repartidos entre dos fondos comunitarios. Bruselas calificó los hechos de ‘cruces ilegales de frontera a gran escala’ y activó el refuerzo de la agencia europea de fronteras (Frontex), Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea.

Los fondos — 82,7 millones del Fondo de Asilo, Migración e Integración y 32 millones del Instrumento de Gestión de las Fronteras y Visados — se destinarán a vigilancia, infraestructuras, triaje, retornos y acogida, en especial de menores no acompañados. Interior ha precisado que se incluyen obras en los espigones de Benzú y El Tarajal y nuevos centros de atención temporal de extranjeros. La petición española llegó el 24 de agosto, casi un mes después de la entrada masiva, y la solicitud de asistencia adicional a las agencias, el 28 de agosto.

Marlaska presenta el ‘impacto cero’ como un éxito de control; Vox ve en esos mismos hechos un fallo que la UE ha tenido que financiar con 114,7 millones.

La lectura estratégica: la bandera migratoria de Vox y el pulso con el PP

Más allá del dato, el movimiento tiene una lectura política que Vox explota desde hace meses. El partido ha convertido la inmigración en su principal bandera de oposición y, sobretodo, en el eje de su crítica al Ejecutivo. Que Bruselas haya movilizado a tres agencias comunitarias y aprobado una ayuda específica para Ceuta refuerza, en su argumentario, la tesis de que la crisis no fue un episodio menor. Es el mismo patrón que Vox aplica al conjunto de la política migratoria del Gobierno.

El precedente importa. Vox ya ha hecho de la frontera sur y de la relación con Marruecos un eje de confrontación con el PP, al que exige endurecer el discurso en materia migratoria. Con el ciclo electoral en el horizonte, la formación quiere que la crisis de Ceuta quede vinculada al Ejecutivo de Pedro Sánchez y que el PP se retrate. La próxima cita será el desembolso de los fondos y la primera reunión del grupo de trabajo entre Bruselas y las autoridades españolas, prevista para esta misma semana.