El PP ha respaldado once de las doce propuestas de Vox en las Corts, con dos excepciones: la financiación autonómica y la inmigración.
Ha ocurrido durante el Debate de Política General celebrado esta semana en las Corts Valencianes, el parlamento unicameral de la Comunitat Valenciana, que cuenta con 99 escaños. Los dos grupos que sostienen al Consell de Pérez Llorca, el gobierno autonómico que preside Juanfran Pérez Llorca desde diciembre de 2025, han subrayado su acuerdo en casi todas las materias. La puesta en escena buscaba exactamente eso: demostrar que son «partidos políticos diferentes» capaces de sacar adelante las cuestiones importantes para los intereses valencianos.
Once de doce: la aritmética que sostiene al Consell
El PP validó once de las doce propuestas de resolución presentadas por sus socios parlamentarios. Respaldó los planteamientos de Vox en vivienda y fiscalidad, la exigencia de poner en marcha de forma «inminente y eficaz» un canal de denuncias para delatar posibles casos de adoctrinamiento en las aulas y la intención de la derecha radical de incorporar la llamada prioridad nacional, como política transversal del Consell.
Esa prioridad nacional, el mecanismo que pretende priorizar a los nacionales en el acceso a recursos públicos, ya está incluida en los Presupuestos y en la Ley de Acompañamiento, según defendió el síndic de Vox, José María Llanos. Durante la primera sesión del debate, el president Pérez Llorca hizo caso omiso a la interpelación de sus socios sobre este asunto. «Lo importante es que es ley gracias a Vox y el Consell tiene que cumplir la ley», zanjó Llanos.
Las dos grietas: financiación autonómica e inmigración
El pacto, sin embargo, no es total. El síndic popular Nando Pastor reconoció la falta de acuerdo con sus socios en materia de financiación autonómica, consciente de que Vox rechaza frontalmente el sistema de reparto de recursos entre las comunidades. No es un matiz menor: toca el corazón del modelo territorial y condiciona cualquier negociación presupuestaria futura.
La segunda grieta llegó por una propuesta que los populares calificaron de iniciativa ómnibus. Vox quiso reunir en un solo texto reivindicaciones inconexas: vincular el acceso al sistema sanitario a la residencia legal en España, repatriar a todos los inmigrantes en situación ilegal, cubrir las plazas vacantes de las unidades de Policía Nacional y Guardia Civil o iniciar un estudio sobre la viabilidad del tercer hospital de Alicante. En la votación hubo incluso un rifirrafe entre las diputadas de ambos grupos que defendieron y rechazaron la iniciativa.
El pacto PP-Vox en Valencia no se rompe: se administra. Y cada votación decide en qué punto se aprieta y en qué punto se cede.
Con todo, la sintonía entre los dos grupos fue evidente. Ninguna de las propuestas de PSPV y Compromís salió adelante en la votación. El diálogo que presume el president no se tradujo en acuerdos con la oposición, que quedó fuera de todas las resoluciones aprobadas.
El Escenario Valenciano
La fotografía que deja el debate es la de un pacto sólido en la superficie y con costuras visibles en el detalle. En las Corts Valencianes, el Consell de Pérez Llorca sostiene su mayoría sobre los votos de Vox, y esa dependencia marca cada votación. El PP necesita a sus socios para aprobar presupuestos y leyes; Vox necesita al PP para convertir su agenda en norma. De ahí el equilibrio: ceder en once propuestas y frenar en una.
Hay una lectura nacional doble. La financiación autonómica no es solo un asunto valenciano: el modelo de reparto entre comunidades sigue abierto en el Congreso de los Diputados, y la posición de Vox contra el sistema choca con el interés del PP por aparecer como garante de la igualdad entre territorios. En paralelo, la convivencia de populares y ultraconservadores en el Consell funciona como escaparate de lo que el partido de Alberto Núñez Feijóo está dispuesto a tolerar en sus gobiernos autonómicos.
Queda la proyección. El debate abre el tramo final de la legislatura, con el calendario presupuestario como próxima prueba de fuego y la oposición de PSPV y Compromís buscando recomponer un relato propio tras quedarse sin ninguna resolución aprobada. La pregunta que planea en el hemiciclo es sencilla: cuánto tiempo más aguanta la sintonía antes de que la financiación vuelva a dividir a los socios.
Ficha del Caso
- El caso: El Debate de Política General en las Corts Valencianes evidenció la sintonía del PP y Vox, socios del Consell de Pérez Llorca, con dos excepciones: la financiación autonómica y un paquete migratorio.
- Datos importantes: El PP validó 11 de las 12 propuestas de Vox, rechazó una iniciativa ómnibus sobre inmigración y sanidad, y ninguna propuesta de PSPV ni Compromís salió adelante.
- Resumen: El pacto autonómico aguanta con costuras visibles. La financiación autonómica y la inmigración marcan los límites en el tramo final de la legislatura.
