Brasil ofrece 56 GW de conexión a red para las subastas de baterías de diciembre

El margen identificado por el ONS equivale a entre 5,6 y 12,5 veces el déficit de potencia proyectado para 2028-2030, que Absae sitúa entre 4,5 GW y 10 GW. De las 129 subestaciones con trato preferente en la puja, 93 cuentan con capacidad libre.

Brasil reserva unos 56 GW de capacidad de conexión a red para los proyectos de almacenamiento que competirán en las subastas de baterías del 2 y el 4 de diciembre, según el operador ONS y la asociación Absae.

El dato sale de la Nota Técnica 0095/2026 del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), publicada el 30 de septiembre, y del cálculo que ha hecho sobre ella la Asociación Brasileña de Soluciones de Almacenamiento de Energía (Absae). El margen identificado equivale a entre 5,6 y 12,5 veces el déficit de potencia que la propia asociación proyecta para 2028-2030, una horquilla de entre 4,5 GW y 10 GW. Vamos a los datos.

El margen de conexión es la variable que decide si un proyecto llega a existir. Sin un punto de acceso en una subestación con hueco libre, un sistema de almacenamiento con baterías (BESS) no pasa del papel. Por eso la cifra importa más que cualquier titular de capacidad anunciada: no mide baterías ya construidas, mide cuántas caben en la red existente sin comprometer su estabilidad.

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Dónde está el enchufe: Bahía, Piauí y Ceará concentran el margen

De las 129 subestaciones designadas con trato preferente para las subastas, 93 cuentan con capacidad de conexión disponible. Se concentran sobre todo en los estados de Bahía, Piauí y Ceará, además del norte de Minas Gerais, con bloques individuales de hasta 3,7 GW. La distribución repartida por varias regiones reduce el riesgo de que la puja se atasque en un único punto del mapa.

Fuera de las instalaciones preferentes el margen agregado ronda los 36 GW, según el cálculo de la asociación. Es decir, los proyectos que no entren en el grupo privilegiado no se quedan sin opciones: siguen teniendo red donde competir, lo que amplía el universo de desarrollos elegibles.

En las subestaciones con trato preferente el hueco conjunto alcanza unos 13,7 GW, por encima incluso del extremo alto del déficit estimado. No todas las instalaciones están en la misma situación: algunas tienen un margen menor o capacidad compartida entre varias subestaciones, y otras no admiten más proyectos por limitaciones de espacio físico, niveles de cortocircuito o calendario de obra.

Tener 56 GW de enchufe disponible no significa instalar 56 GW: la subasta adjudicará una fracción y el precio será el filtro final.

La disponibilidad de conexión se tiene en cuenta al clasificar los proyectos por subestación, subárea y área, según las reglas de la puja. Ese ordenamiento es determinante: decide qué desarrollos pasan el corte técnico y cuáles quedan fuera aunque hayan presentado toda la documentación en plazo.

El margen de red es enorme, pero no homogéneo: cada proyecto vivirá o morirá según el nudo donde consiga entrar.

La letra pequeña de la Ordenanza 136/2026: el bonus del 10% que ordena la puja

almacenamiento BESS

Las subestaciones declaradas estratégicas por la Ordenanza MME nº 136/2026 reciben un bonus del 10% en su precio de clasificación. El incentivo no es decorativo: busca, que las baterías se instalen donde puedan prestar servicios adicionales a la red, no solo inyectar energía.

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Absae sostiene que los sistemas previstos pueden operar como activos grid-forming, capaces de aportar estabilidad de tensión y de reducir la necesidad de equipos de soporte eléctrico como los condensadores síncronos. Ahí está el valor diferencial del almacenamiento de energía: no es solo energía desplazada en el tiempo, es servicio al sistema.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad de conexión disponible: unos 56 GW para sistemas BESS en el conjunto de la red brasileña.
  • Subestaciones preferentes: 13,7 GW agregados en 93 de las 129 instalaciones designadas.
  • Déficit previsto 2028-2030: entre 4,5 GW y 10 GW, según las proyecciones de Absae.
  • CO2 evitado: no cuantificado en la fuente oficial; dependerá de la capacidad finalmente contratada.

El volumen de proyectos registrados, refuerza la idea de competencia. La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) recibió inscripciones para 6.091 proyectos, que suman 296,8 GW de capacidad. La cifra final de habilitados será menor tras el análisis técnico y la aplicación de las restricciones de conexión, pero la asociación espera que siga muy por encima de la potencia que se va a contratar.

Con ese desequilibrio entre oferta y demanda de contratos, el precio será el principal diferenciador entre las ofertas. Fabio Lima, director ejecutivo de Absae, ha señalado que el cumplimiento del calendario demuestra el compromiso del sector y que la abundancia de proyectos debería trasladar la competencia al terreno económico, en beneficio del consumidor final.

De 6.091 proyectos a un puñado de contratos: quién acabará instalando baterías en Brasil

Las subastas de reserva de capacidad se han extendido entre los mercados eléctricos que quieren retribuir disponibilidad, y no solo energía generada. Brasil llega a diciembre con una posición poco habitual: el que históricamente ha sido el gran cuello de botella del almacenamiento, la conexión a red, deja de serlo. El margen existe y además está repartido.

El riesgo se desplaza ahora al diseño económico del proceso. Con 296,8 GW inscritos y una capacidad a contratar muy inferior, las ofertas pueden tensarse hasta dejar poco aire para el promotor. Es el precio de la competencia: para el consumidor brasileño, una factura de red más contenida; para los desarrolladores, la obligación de afinar costes, plazos y modelo de ingresos antes de firmar.

Queda la letra pequeña que no resuelve ninguna nota técnica: cuánta de esa capacidad termina en contratos firmes, cuántos proyectos sobreviven a la restricción de conexión y qué ritmo de instalación real permite la cadena de suministro de baterías. La subasta de diciembre dirá cuánto de esos 56 GW es oportunidad y cuánto, simple margen teórico.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 56 GW de capacidad de conexión habilitados para almacenamiento, frente a un déficit proyectado de 4,5 a 10 GW entre 2028 y 2030.
  • Modelo que cambia: la red deja de ser el freno del almacenamiento y el filtro pasa al precio y al diseño de los contratos de reserva de capacidad.
  • Para las próximas generaciones: más baterías conectadas significa más renovable integrada y menos dependencia de la generación de respaldo fósil en el sistema eléctrico brasileño.