EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los vecinos de Chamberí, a los conductores que usan la glorieta como rotonda y a los usuarios de las líneas 3 y 149 de la EMT.
- ¿Cuándo ocurre? Las obras arrancan a mediados de octubre de 2026 y no está previsto que terminen antes del verano de 2027.
- ¿Qué cambia? Desaparecen las plazas de aparcamiento del anillo de la rotonda, que se recuperan en batería en el primer tramo de la calle de Álvarez de Castro. El tráfico y las paradas de autobús se mantienen como están.
Las obras de la glorieta Álvarez de Castro arrancan a mediados de octubre. La reforma, con 1,3 millones de euros de inversión, se prolongará hasta el verano de 2027 y convertirá una isleta rodeada de tráfico en una plaza ajardinada.
La propuesta no sale de la nada: llegó por la vía de los presupuestos participativos 2025-2026 y el área de Obras y Equipamientos, que dirige Paloma García Romero, la ha incorporado a su plan de remodelación de plazas. El espacio está a unos 500 metros de la plaza de Olavide, el gran referente vecinal de Chamberí, y hoy funciona como una rotonda con la calzada sobredimensionada para el tráfico que soporta.
De isleta sin uso a plaza ajardinada de 4.390 metros cuadrados
El proyecto reduce la calzada y gana ese espacio para el peatón. En el centro, donde ahora solo hay una isleta inaccesible y sin uso, se levantará un jardín con zonas estanciales, bancos y pequeñas mesas. La actuación abarca 4.390 metros cuadrados y respeta la geometría elíptica de la glorieta, una singularidad en la trama urbana del ensanche madrileño. El Ayuntamiento justifica la obra por la escasez de áreas verdes estanciales en uno de los distritos con menor porcentaje de parques por habitante de la ciudad.
La vegetación es el otro argumento del proyecto. Se plantarán 50 nuevos ejemplares arbóreos —castaños, melias, magnolios, perales y albizias— acompañados de arbustos de flor y gramíneas que garanticen variedad de colores y floración en las distintas estaciones. Los caminos tendrán suelo de jabre para favorecer el drenaje sostenible y la regulación climática del espacio. Como remate, en el interior se instalará una fuente ornamental de granito negro que reforzará la sensación de frescor.
El tráfico no desaparece: rotonda, líneas 3 y 149 y aparcamiento en batería

En la glorieta no habrá peatonalización completa. Los movimientos permitidos a la movilidad motorizada no se alteran y el espacio seguirá funcionando como rotonda. Sí desaparecen las plazas de aparcamiento situadas en el anillo, porque las actuales normas de seguridad vial no permiten mantenerlas en una rotonda; se recuperan creando un aparcamiento en batería en el primer tramo de la calle de Álvarez de Castro. Las líneas 3 y 149 de la EMT mantienen sus paradas en la misma calle, tal y como están ahora.
Los vecinos llevaban tiempo advirtiendo de que no querían una peatonalización total del espacio, y no por afición al coche. El temor era otro: la proliferación de terrazas y el ruido que arrastra. El Ayuntamiento ha recogido ese recelo y ha optado por el ajardinamiento central en lugar del bulevar hosteleril. La nueva plaza se plantea, además, como complementaria a la reforma ya concluida de la plaza de Olavide, con el objetivo de reducir la presión de usuarios sobre la explanada más popular del distrito.
Ganar 4.390 metros cuadrados de verde en Chamberí es una buena noticia; hacerlo sin tocar el tráfico demuestra hasta dónde llega el margen real.
El calendario es largo. Los trabajos empiezan a mediados de octubre y no está previsto que terminen antes del verano de 2027. En paralelo, Obras y Equipamientos mantiene abiertas otras cuatro remodelaciones: Jacinto Benavente (Centro), América Española (Salamanca), Oporto y el casco histórico de Carabanchel. A la lista se suman la plaza Mayor de Barajas y la plaza Mercurio, incluidas en en el proyecto de reforma del casco histórico de Barajas, con 6,4 millones de euros y un itinerario peatonal accesible que conectará la histórica plaza del distrito con la estación de metro de la avenida de Logroño.
Chamberí, el distrito que va por detrás en zonas verdes
Desde que José Luis Martínez-Almeida es alcalde, el área de Obras y Equipamientos ha rehabilitado 43 plazas en toda la ciudad, según los datos que maneja el propio consistorio. El ritmo impresiona en el papel, pero conviene medirlo sobre el mapa: Chamberí sigue entre los distritos con menos parques por habitante de la capital, un diagnóstico que el propio Ayuntamiento utiliza para justificar la intervención. La remodelación suma, aunque no cambia la escala del problema.
El precedente inmediato está a 500 metros. En Olavide, el consistorio reorganizó los espacios verdes del entorno, peatonalizó varios tramos de las calles más próximas, restringió la circulación rodada a garajes y vehículos de emergencia, renovó pavimentos y mobiliario y plantó 160 árboles y 21.000 arbustos. La comparación ayuda a calibrar lo que viene: en Álvarez de Castro se plantan 50 árboles, poco más de la tercera parte que en su plaza de referencia, sobre una superficie menor y con el tráfico de fondo.
Queda un debate que ninguna obra resuelve por sí sola: si el modelo de plaza a plaza basta para cerrar la brecha verde del distrito o si Chamberí necesita algo más ambicioso, del tipo de las supermanzanas que Barcelona lleva años desplegando. El hito a vigilar es doble. Primero, el arranque de los trabajos a mediados de octubre. Después, el cierre previsto para el verano de 2027, cuando el barrio podrá comprobar si la isleta se convirtió en plaza.

