La recaudación tributaria en Vigo creció un 11% entre enero y agosto, hasta 1.575 millones de euros, según la Agencia Tributaria.
El IRPF y el IVA sostienen ocho de cada diez euros que Hacienda ingresa en Vigo
El dato no es un accidente estadístico. Detrás del incremento hay dos motores que llevan meses funcionando a pleno rendimiento: las rentas del trabajo y el consumo. El IRPF, el impuesto que mejor retrata la evolución del empleo, aportó 619 millones de euros en la delegación de Vigo, un 11,7% más que en el mismo periodo del año anterior.
El segundo pilar es el IVA, que alcanzó los 712,4 millones tras crecer un 16,6%. Su avance refleja el dinamismo del consumo en la ciudad y supera el registrado en el conjunto de Galicia, donde este impuesto creció un 14,2%. Entre ambos suman 1.331,4 millones, más de ocho de cada diez euros que Hacienda recauda en Vigo.
La fotografía gallega acompaña el movimiento de la ciudad. La recaudación tributaria en la comunidad alcanzó los 8.400 millones de euros, un 16% más, y Vigo aporta casi una cuarta parte de los ingresos generados en Galicia. La ciudad más poblada de la comunidad, según el padrón del INE, se comporta como el motor económico del sur: industria, puerto, y servicios.
El Impuesto de Sociedades cae un 33,6% y enfría el ritmo del final del verano

El lado oscuro del balance tiene nombre. El Impuesto de Sociedades se quedó en 112 millones de euros en Vigo, un 33,6% menos que un año antes, mientras los Impuestos Especiales sumaron 3,7 millones, un 59% más. La brecha entre el empleo y el beneficio empresarial se ensancha.
Vigo convierte actividad en empleo, el empleo en rentas y las rentas en recaudación; el eslabón que falla es el del beneficio empresarial.
La Agencia Tributaria sitúa el origen de esa moderación en la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades, afectada este año por medidas normativas que reducen la factura fiscal: la rebaja de tipos a las pymes y la reserva de capitalización. A eso se suma la forma en que se implementó en 2024 la limitación del 50% en la consolidación de pérdidas de los grupos empresariales. En el resto de figuras se mantuvo el dinamismo de los meses previos, con repuntes transitorios en las retenciones del trabajo y en el IVA bruto.
También pesan las rebajas del IVA y del Impuesto Especial sobre los hidrocarburos, con nuevos tipos en vigor desde julio sobre los aplicados desde finales de marzo. La tendencia general, advierte la Agencia Tributaria, apunta a una moderación paulatina de los ingresos. El crecimiento se sostiene, pero pierde velocidad mes a mes.
El Laboratorio Gallego
La economía de Vigo no entiende de compartimentos estancos con Madrid. La recaudación que mide la Agencia Tributaria es estatal, y una parte relevante regresa a Galicia a través del sistema de financiación autonómica, ese debate que nunca se cierra del todo. Con el PPdeG —el Partido Popular de Galicia— encadenando mayorías absolutas en la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela, cada dato fiscal se convierte en munición política. Y la comunidad depende de estas figuras: 8.400 millones hasta agosto, con el IRPF y el IVA como pilares casi exclusivos de un crecimiento que la propia Agencia Tributaria describe como cada vez más moderado.
En la oposición, el BNG (el Bloque Nacionalista Galego) se ha instalado como primera fuerza del Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 deputados, desde 2024, y el PSdeG, la federación gallega del PSOE, observa desde el tercer puesto un mapa que en Vigo se lee al revés: la ciudad está gobernada por los socialistas desde 2007.
Hay además una lectura que trasciende la comunidad. Alberto Núñez Feijóo, expresidente de la Xunta y hoy líder nacional del PP, ha hecho de los datos económicos gallegos una pieza habitual de su argumentario, según han repetido los dirigentes populares en distintas comparecencias. Vigo ofrece el contraste: un tejido industrial y portuario que resiste, con Stellantis en Balaídos y uno de los mayores puertos pesqueros de Europa, pero cuyo pulso fiscal depende hoy de las nóminas y del consumo tanto como del beneficio empresarial.
La incógnita es si el consumo aguanta el ritmo cuando las medidas estatales sobre Sociedades e hidrocarburos sigan recortando ingresos. Las elecciones municipales de mayo de 2027 están en el horizonte y el debate presupuestario que llegará al Parlamento este otoño medirá la temperatura exacta.
Ficha del Caso
- El caso: La delegación de Vigo de la Agencia Tributaria elevó su recaudación un 11% entre enero y agosto, hasta 1.575 millones, impulsada por las rentas del trabajo y el consumo.
- Datos importantes: IRPF: 619 millones (+11,7%). IVA: 712,4 millones (+16,6%, frente al 14,2% gallego). Impuesto de Sociedades: 112 millones (-33,6%). Galicia: 8.400 millones (+16%).
- Resumen: El empleo y el consumo sostienen las cuentas públicas viguesas, mientras el beneficio empresarial se enfría y Hacienda advierte de una moderación paulatina de los ingresos.

