La legislatura agraria cierra sin la Ley de Agricultura Familiar, la norma que el Ministerio de Agricultura venía anunciando y aplazando. Las elecciones generales del 29 de noviembre pondrán fin a un ciclo en el que sí han salido adelante la Estrategia Nacional de Alimentación, la Ley contra el Desperdicio y la actualización de la representatividad agraria. La norma para las explotaciones familiares se queda en el cajón.
Las promesas agrarias que sí llegan a tiempo
El repaso de la legislatura publicado por Agroinformación deja tres expedientes agrarios culminados en el mandato que ahora termina. Son los que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) puede presentar como aval antes de la cita con las urnas.
- La Estrategia Nacional de Alimentación: el marco de política alimentaria aprobado durante esta legislatura.
- La Ley contra el Desperdicio: la norma destinada a reducir el desperdicio alimentario.
- La actualización de la representatividad agraria: la revisión del reconocimiento oficial de las organizaciones agrarias ante la administración (la representatividad agraria).
Los tres textos han tenido recorridos distintos y han llegado al final del mandato en momentos diferentes. Ninguno resuelve, en cambio, la norma que el sector venía reclamando desde el arranque de la legislatura: la Ley de Agricultura Familiar.
Quedan semanas, no meses, para cerrar el ciclo político.
En términos prácticos, el departamento cierra con tres compromisos cumplidos y con un cuarto que no ha superado la fase de anuncio. La diferencia entre la Estrategia Nacional de Alimentación y la Ley de Agricultura Familiar es la diferencia entre un texto vigente y una promesa sin desarrollar.
La norma que debía ordenar la agricultura familiar no ha pasado de los anuncios: la legislatura se cierra sin texto aprobado.
La Ley de Agricultura Familiar que se quedó sin aprobar
El compromiso que no ha llegado a puerto era, precisamente, el más esperado. La Ley de Agricultura Familiar figuraba entre los anuncios del ministerio desde el inicio del mandato y su aprobación se fue retrasando una y otra vez, con el ministro Planas aplazando el calendario, según el mismo repaso.
La promesa no llegó a texto.
De aquel anuncio queda la palabra dada: la Ley de Agricultura Familiar no aparece entre los textos que el departamento puede exhibir al cierre del ciclo.
Buena parte del sector la reclamaba como marco propio para las explotaciones de carácter familiar, un modelo que sostiene la actividad agraria en buena parte de los municipios pequeños. Sin ese texto, el colectivo afronta el próximo ciclo con las mismas reglas que hasta ahora.
Sin ley al cierre del mandato.
A quién afecta que no haya ley: explotaciones familiares y relevo generacional
El impacto directo recae sobre las explotaciones familiares, destinatarias naturales de la norma anunciada. También sobre los jóvenes que quieren incorporarse al campo: el relevo generacional (la incorporación de jóvenes que sustituyan a los agricultores que se jubilan) sigue sin un marco específico con el que ordenar esa transición.
En el mapa de la España vaciada, la falta de esa ley se traduce en incertidumbre para quien trabaja en municipios donde la agricultura, y la ganadería son la primera actividad. La gestión de las ayudas de la PAC (Política Agraria Común, el sistema de ayudas al campo financiado por la Unión Europea) seguirá siendo el telón de fondo permanente del sector.
El nuevo Ejecutivo que salga de las urnas tendrá que decidir si retoma el texto o lo deja aparcado. De momento no hay fecha para esa tramitación.
Después del 29 de noviembre, el expediente quedará sobre la mesa de quien gobierne. El resultado: tres promesas cumplidas y una ausencia que el campo lleva tiempo señalando.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: el mandato termina sin la Ley de Agricultura Familiar, anunciada y aplazada durante la legislatura, según el repaso publicado por Agroinformación.
- 👥 A quién afecta: a las explotaciones familiares y a los jóvenes que quieren incorporarse al campo.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: el sector seguirá sin un marco propio para las explotaciones familiares en el próximo mandato.
