Unión de Uniones ha reclamado que las elecciones generales del próximo 29 de noviembre no paralicen las medidas agrarias pendientes sobre rentabilidad, costes y mercados, ni la defensa de los intereses del campo español en Bruselas. La organización agraria sostiene que la campaña electoral no puede convertirse en una excusa para dejar en el cajón los expedientes que el sector lleva meses esperando.
En el comunicado difundido por la organización, Unión de Uniones advierte de que la cita con las urnas llega en un momento decisivo para el sector primario, con el futuro presupuesto europeo y la próxima PAC (Política Agraria Común, el sistema de ayudas al campo financiado por la Unión Europea) todavía en plena negociación.
El mensaje que repite la organización es directo: “el campo no se puede parar, aunque haya elecciones”. De ahí su exigencia de que la actividad institucional ordinaria siga funcionando durante la campaña electoral y de que los asuntos que se deciden en Bruselas no queden sin voz española en las mesas donde se reparten los fondos.
Las tres reivindicaciones que Unión de Uniones no quiere que se frenen
La organización agraria concentra sus demandas en tres frentes que, según su comunicado, no admiten espera. El texto no detalla el listado completo de expedientes abiertos, pero sí identifica las áreas donde reclama respuestas.
- Rentabilidad de las explotaciones: decisiones que permitan cerrar las cuentas en positivo y no depender de precios por debajo del coste de producción.
- Costes de producción: respuestas a una estructura de gastos que aprieta los márgenes de las explotaciones familiares.
- Mercados y formación de precios: medidas sobre el funcionamiento de la cadena alimentaria y la posición del productor en origen.
En ese terreno entra en juego la Ley de la Cadena Alimentaria (la norma que prohíbe vender alimentos por debajo del coste de producción), un marco que el sector considera determinante para la rentabilidad de las explotaciones. Unión de Uniones no concreta en su texto qué expedientes normativos quedan por cerrar, pero insiste en que ninguno debería quedarse parado por la convocatoria electoral.
Con el presupuesto europeo y la PAC sobre la mesa, cada semana de parón administrativo se traduce en decisiones que llegan más tarde al campo.
Por qué las elecciones del 29 de noviembre llegan en plena negociación europea
El calendario electoral coincide con dos negociaciones que condicionan el futuro del sector a medio plazo. La primera es el futuro presupuesto de la Unión Europea, el marco financiero plurianual que fija cuánto dinero dedica la UE a cada política, y que determinará el volumen de fondos disponible para el campo. La segunda es la próxima PAC, cuyo diseño se discute mientras las ayudas del periodo actual siguen aplicándose.

Unión de Uniones advierte de que la defensa española ante la Comisión Europea y el resto de Estados miembros no puede interrumpirse durante la campaña. Los reglamentos y los repartos presupuestarios se cierran en reuniones técnicas que no esperan a que un país resuelva sus elecciones.
Las ayudas directas de la política agraria llegan a las explotaciones a través de el FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria, el organismo que gestiona y paga las ayudas de la PAC en España), mientras el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ejerce como interlocutor del sector ante las instituciones comunitarias. Un cambio en las reglas de juego en plena negociación obliga a los productores a planificar la campaña con incertidumbre sobre las condiciones que se aplicarán después.
A quién afecta el frenazo en el campo
El impacto se mide en el territorio. Las explotaciones familiares con márgenes estrechos son las primeras interesadas en que se aclaren las reglas sobre costes y mercados. También las comarcas donde la actividad agraria sostiene el empleo y la población, y donde cualquier retraso en las decisiones sobre ayudas se nota al planificar la próxima campaña.
Unión de Uniones enmarca su exigencia en ese contexto: cuanto más se demoran las decisiones, menos margen tienen las explotaciones para adaptarse a los cambios normativos. La organización recuerda que los efectos de un parón no se recuperan solos y que la aplicación posterior de cualquier norma arrastra meses de trabajo administrativo.
En Bruselas no hay paréntesis electoral: los reglamentos y el reparto de fondos se negocian con el calendario que marca la Unión.
El comunicado no incluye por ahora convocatorias de movilización. La petición se mantiene en el plano institucional: que los expedientes pendientes de rentabilidad, costes y mercados sigan su tramitación y que España conserve su posición en las negociaciones europeas sobre el presupuesto y la política agraria común hasta que se constituya el nuevo Gobierno.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: Unión de Uniones reclama que las elecciones del 29 de noviembre no paralicen las medidas pendientes sobre rentabilidad, costes y mercados.
- 👥 A quién afecta: A las explotaciones familiares y a las comarcas agrarias que dependen de las ayudas y de las reglas de la cadena alimentaria.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Un retraso en los expedientes y en la negociación europea deja al sector sin reglas claras antes de la próxima campaña.
