EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A las familias con hijos escolarizados en el Maresme, el Vallès Oriental y el Vallès Occidental, y a los vecinos de Barcelona, donde el Ayuntamiento revisa cerca de 300 escuelas antes de autorizar la vuelta a clase.
- ¿Cuándo ocurre? El cierre se confirmó durante el fin de semana y afecta a la jornada del lunes 5 de octubre. Las inspecciones continuarán los días siguientes.
- ¿Qué cambia hoy? Siete centros permanecerán cerrados y el Departament d’Educació no descarta ampliar la lista a medida que avancen las revisiones.
Al menos siete colegios catalanes no abrirán sus puertas este lunes. Las lluvias torrenciales del fin de semana han dejado instalaciones impracticables en el Maresme y los dos Vallès, y el recuento de daños sigue abierto.
El Departament d’Educació ha confirmado que, por el momento, son siete los centros afectados, aunque advierte de que la cifra puede aumentar a medida que avanzan las inspecciones técnicas. La consejería no ha fijado plazo para cerrar el inventario.
Los siete centros que no abrirán sus puertas
La lista facilitada por Educació incluye el Institut Mediterrània de El Masnou; el CFA Vallès de Granollers; las escuelas Bellavista-Joan Camps i Giró y Guerau de Liost, ambas en Les Franqueses del Vallès; el Institut Ramon Turró i Darder de Malgrat de Mar; el Institut Professional de Turisme Eqüestre del Maresme, en Santa Susanna, y el CFA Jaume Tuset de Ripollet.
El temporal no ha repartido los golpes de forma uniforme. El Maresme, comarca de litoral, concentra tres de los siete centros; el Vallès Oriental suma otros tres, y el Vallès Occidental, uno. Dos de los afectados son centros de formación de personas adultas, un perfil que suele quedar fuera del foco cuando se habla de vuelta al cole. La mayoría de los centros afectados arrastra carencias de mantenimiento desde hace años.
Barcelona revisa cerca de 300 escuelas antes de dar luz verde
En Barcelona la pelota está en el tejado municipal. El Ayuntamiento ha cerrado los parques de la ciudad y ha activado una revisión de sus centros educativos antes de confirmar que el lunes habrá clase con normalidad, según la información municipal difundida este domingo. El riesgo no está tanto en el agua caída como en lo que puede caer después: ramas, árboles y desprendimientos sobre patios y accesos.

La decisión final se comunicará durante la mañana del lunes, después de que los técnicos municipales recorran los edificios. Las familias recibirán el aviso por los canales habituales de cada centro. Hasta entonces, la recomendación pasa por no acceder a los patios ni a las zonas verdes cerradas.
El temporal no ha inventado el problema: ha acelerado una factura de mantenimiento que los centros educativos catalanes llevan años aplazando.
Ustec-Stes ha reclamado al Govern que elabore ‘con la máxima celeridad posible’ un inventario del estado de las instalaciones. El sindicato sostiene que cualquier decisión sobre la apertura debe priorizar la prevención y la seguridad, tanto por el estado de los edificios como por el de sus accesos y entornos.
Una factura pendiente que el temporal ha acelerado
La coincidencia de calendario no es casual. Este mismo sábado, la Generalitat anunció que había avanzado en el procedimiento para conceder 100 millones de euros a los ayuntamientos para obras de reforma, adecuación y mejora de las escuelas. El anuncio llegó justo después de que el sindicato pidiera transparencia sobre el estado real de los centros.
Hasta ahora se han otorgado 63,6 millones a 478 consistorios, el 66,1% de los que pueden acogerse a las ayudas. La primera resolución, publicada en julio, repartió 6,8 millones entre 74 ayuntamientos; la segunda, de 56,8 millones, alcanza a 404 municipios y el Departament está terminando de publicarla.
Puestos a escala, los 100 millones comprometidos equivalen a unos 12 euros por catalán, una cifra modesta para el volumen de equipamientos que hay que sostener en toda Cataluña. La vía elegida, transferir el dinero a los consistorios y que sean ellos quienes liciten las obras, agiliza la gestión, pero deja el ritmo de ejecución en manos de la capacidad técnica de cada municipio. No licita igual un ayuntamiento pequeño del Vallès que Barcelona.
Hay además un desajuste de urgencia. Las ayudas están pensadas para reformas y mejoras, no para reparaciones de emergencia tras un temporal. Los siete centros cerrados necesitan intervenciones inmediatas para recuperar la normalidad, y ese calendario no siempre encaja con el de una subvención plurianual. Ahí es donde el problema se hace visible para las familias.
A lo largo de la semana, Educació irá actualizando la lista de centros afectados, y las obras de emergencia marcarán el ritmo real de la vuelta a las aulas. La segunda resolución de los 56,8 millones, pendiente de publicación, debería quedar cerrada en las próximas semanas.

