La Mesa de les Corts tramita por urgencia la Ley del Suelo valenciana. El texto, de 400 artículos, acumula 53 reparos del Consell Jurídic Consultiu y convierte en permanentes los permisos turísticos en suelo rústico protegido.
Este lunes, la Mesa de les Corts (el órgano de gobierno del parlamento valenciano, con 99 escaños) aprobó la tramitación a petición del Consell de Pérez Llorca. La vía de urgencia reduce a la mitad el plazo para presentar enmiendas y propuestas de comparecencia, un trámite reservado a lo excepcional que ahora se aplica a una norma llamada a reordenar el territorio durante décadas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Mesa de les Corts aprueba tramitar por urgencia un texto de 400 artículos con 53 reparos del Consell Jurídic Consultiu.
- ¿Quién está detrás? El Consell de Pérez Llorca, a través de la Conselleria de Territorio que dirige el vicepresidente tercero Vicente Martínez Mus.
- ¿Qué impacto tiene? Las Declaraciones de Interés Comunitario pasan de temporales a indefinidas y se abren usos turísticos en suelo protegido.
Qué cambia la ley: del permiso temporal al título indefinido
El corazón de la reforma está en el régimen de usos del suelo no urbanizable. Los artículos 62 y 63 permiten implantar en suelo rústico común usos industriales, productivos, terciarios, turísticos, y de servicios mediante Declaración de Interés Comunitario (DIC). En suelo no urbanizable protegido, solo podrán autorizarse los aprovechamientos previstos de forma expresa en la legislación sectorial o en el planeamiento urbanístico.
La novedad que más ha pesado en el dictamen del Consell Jurídic Consultiu afecta de lleno a la figura de la DIC. Hasta ahora tenía un carácter temporal, de un máximo de 30 años. La nueva norma la convierte en permanente, salvo los supuestos en que el texto mantenga la vigencia limitada. El cambio refuerza la seguridad jurídica del promotor y puede elevar el valor del suelo sobre el que se asienta la actividad.
El Consell Jurídic Consultiu emitió su dictamen el 16 de septiembre con 53 observaciones esenciales, es decir, disposiciones que a su juicio eran directamente contrarias a derecho. Una semana después, la dirección general de Urbanismo respondió con un informe en el que afirmaba haber asumido todas esas observaciones para ajustar el texto a la normativa vigente.
Una Declaración de Interés Comunitario ya no caduca: pasa de un permiso de 30 años a un título indefinido sobre suelo rústico.
La norma sustituirá íntegramente al Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (TRLOTUP), aprobado en junio de 2021 por el Gobierno del Botànic. Entre los cambios de calado figura la desaparición de la distancia mínima de 1.000 metros entre zonas urbanas y actividades peligrosas, una separación pensada para alejar de la población los riesgos industriales.
La oposición ve «reclasificación encubierta» y «todo urbanizable»
María José Salvador, diputada del PSPV, rechaza el proyecto «de forma enérgica, por la forma en que se tramita y por el fondo». Recuerda que el texto acumula más de 50 observaciones del CJC y otras tantas de la abogacía de la Generalitat. «El PP vuelve a lo de siempre, el todo urbanizable y el uso especulativo del suelo», señala. En su lectura, convertir las DIC en permanentes equivale a una reclasificación encubierta del suelo no urbanizable.
Salvador añade que el Consell «confunde agilizar con reducir controles y garantías jurídicas» y advierte de que se crean figuras de calificación de todo tipo de suelo bajo la excusa de construir vivienda, mientras se rebajan los estándares de reserva de vivienda protegida. La portavoz adjunta de Compromís en las Corts, Paula Espinosa, denuncia que la urgencia «no responde a ninguna necesidad real» y la atribuye a la prisa del president por dejar «los negocios bien arreglados a los amigos antes de que se acabe la legislatura».

El Escenario Valenciano
El pulso por la Ley del Suelo valenciana dibuja el tablero de la Comunitat Valenciana a las puertas de un nuevo curso parlamentario. El Consell de Juanfran Pérez Llorca, sostenido por el pacto PP-Vox, mantiene un ritmo legislativo acelerado. La oposición de PSPV y Compromís se concentra en el procedimiento: menos plazo, menos comparecencias, menos control. Es la misma tensión que atraviesa otras normas del Consell, donde la mayoría aprueba y la minoría recurre al relato del atropello.
La dimensión nacional también pesa. Las leyes de suelo autonómicas se han convertido en un campo de batalla entre modelos: el PP reivindica agilidad y vivienda; el Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE apelan a las garantías y a la Ley estatal de vivienda. La tramitación valenciana se leerá en clave de estrategia del PP en las comunidades donde gobierna. Y llega con la DANA todavía en el retrovisor: reconstrucción, uso del suelo y protección frente a inundaciones son ya un único debate.
Queda el calendario de las Corts. Cerrado el plazo de enmiendas, el siguiente paso es el debate de totalidad y, después, el trabajo en ponencia. El Consell quiere la norma aprobada antes de que acabe la legislatura; la oposición promete llevarla a los tribunales si el texto final mantiene la DIC indefinida. En el aire queda una pregunta que afecta a miles de propietarios y a los municipios: quién decide, al final, qué se construye y dónde.
Ficha del Caso
- El caso: La Mesa de les Corts tramita por urgencia la nueva Ley del Suelo valenciana, un texto de 400 artículos que sustituye al TRLOTUP de 2021.
- Datos importantes: 53 reparos del Consell Jurídic Consultiu, dictamen del 16 de septiembre; las DIC pasan de 30 años a permanentes; se elimina la distancia mínima de 1.000 metros.
- Resumen: El Consell acelera una norma que redefine el suelo rústico valenciano y reduce el control municipal, con la oposición del PSPV y Compromís.

