Ourense alcanza ya los 30.965 euros de PIB per cápita, el mayor crecimiento de España en lo que va de siglo.
Un PIB de 9.440 millones que reescribe la historia de la provincia
La economía de la provincia cerró 2024 en su máximo histórico. El Producto Interior Bruto, el indicador que mide el valor de todos los bienes y servicios producidos en un territorio, llegó a los 9.440 millones de euros, según la Contabilidad Regional que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). Son 452 millones más que un año antes, un 5,0% de crecimiento a precios corrientes, es decir, sin descontar la inflación.
El dato de la renta por habitante es el que cambia el relato. Ourense disparó su PIB per cápita hasta los 30.965 euros, casi 1.100 más que el ejercicio anterior. Desde el año 2000, cuando apenas alcanzaba los 11.159 euros, acumula un ascenso del 177,5%: el más alto de las 50 provincias españolas.
Por detrás quedan Cáceres (+166%), Lugo (+154,6%), Zamora (+151,3%), y Cuenca (+147,8%). El quinteto de cabeza dibuja un mapa reconocible: provincias de interior, con economías pequeñas y demografías castigadas, que mejoran su ratio dividiendo entre menos comensales.
En clave gallega, el sorpaso es notable. La provincia supera a Pontevedra (28.988 euros) y a Lugo (30.113) y se coloca al nivel de A Coruña (31.025). Su índice de convergencia con la media nacional, fijada en 32.708 euros por habitante, ha pasado del 69,8% en 2000 al 94,6% en 2024. La brecha con España se ha quedado en menos de seis puntos del promedio nacional.
Ourense no se ha enriquecido de golpe: ha repartido una tarta algo mayor entre muchos menos comensales.
La otra cara aparece al mirar el conjunto. Por volumen total, los 9.440 millones de Ourense son los más bajos de Galicia: quedan por detrás de Lugo (9.802) y muy lejos de Pontevedra (27.475) y A Coruña (35.121). En el ranking estatal ocupa el puesto 41 entre 50 provincias, un listado que encabeza Madrid.
El factor demográfico: menos vecinos, el mismo pastel
Hay un ingrediente decisivo. La provincia de Ourense ha perdido población de forma persistente: de 340.300 residentes en 2000 a 304.900 en 2024, un descenso del 10,4%. Al repartir una economía cada vez mayor entre menos personas, el promedio por habitante se dispara por aritmética pura.
No es un fenómeno nuevo ni exclusivamente ourensano. Es el mismo mecanismo que opera en buena parte de la España vaciada, y la razón por la que conviene mirar las dos cifras a la vez: el PIB total y el PIB por cabeza. Una sube porque se produce más. La otra, a veces, porque quedan menos.
La provincia, eso sí, también produce más. Desde 2020, la riqueza generada ha ganado más de 3.000 millones de euros, y el PIB acumula un alza del 51% desde el bache de 2008, cuando se quedó en 6.252 millones. Ese 51% sitúa a Ourense entre las diez provincias que más han crecido desde la crisis financiera.

El debate político, sin embargo, no va de cifras. La despoblación es hoy uno de los ejes de la agenda autonómica, y la Xunta de Galicia —el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela— reivindica la Ley 5/2021 de impulso demográfico y su estrategia hasta 2031 como marco de actuación. El PPdeG, el Partido Popular de Galicia que gobierna la comunidad con mayoría absoluta desde 2009, controla también la Diputación de Ourense. El BNG —el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición— y el PSdeG, la federación gallega del PSOE, reclaman medidas más ambiciosas en vivienda, servicios y transporte para el interior.
El Laboratorio Gallego
Galicia lleva años funcionando como ensayo general de lo que después llega al conjunto de España. Sus mayorías absolutas del PPdeG desde 2009, con Alfonso Rueda en la presidencia de la Xunta desde 2022, han convertido el Parlamento de Galicia —la cámara unicameral de 75 deputados— en un termómetro fiable de hacia dónde sopla el viento en el PP nacional. La oposición mira el mismo dato con otra lectura: el BNG de Ana Pontón, primera fuerza de la oposición, y el PSdeG sostienen que el crecimiento per cápita esconde el vaciamiento del interior.
La conexión con Madrid es directa. Ourense resume un reto que España entera afrontará antes o después: envejecimiento, pérdida de población rural y una economía que crece en valor pero encoge en gente. Alberto Núñez Feijóo ha reivindicado su gestión al frente de la Xunta, entre 2009 y 2022, como aval de solvencia ante el resto del país, y el reto demográfico figura ya en la agenda de todos los gobiernos. Galicia, simplemente, lo vive antes.
Los próximos movimientos serán medibles. El INE publicará en los próximos meses la Contabilidad Regional de 2025 y el IGE, el Instituto Galego de Estatística, actualizará sus cifras de población. Son los dos termómetros que dirán si Ourense sostiene el sorpaso o si el efecto demográfico se agota. Mientras el Parlamento de Galicia negocia los próximos presupuestos autonómicos, la pregunta de fondo sigue siendo qué modelo quiere Galicia para su interior. Y no es una pregunta solo gallega.
Ficha del Caso
- El caso: La provincia de Ourense cierra 2024 con un PIB récord de 9.440 millones y el mayor crecimiento de renta por habitante de España en lo que va de siglo.
- Datos importantes: PIB per cápita de 30.965 euros (+177,5% desde 2000); convergencia con España del 94,6%; población de 304.900 habitantes, un 10,4% menos que en el año 2000.
- Resumen: El avance económico es real, pero el liderazgo per cápita se apoya también en la pérdida de población. Galicia anticipa el reto demográfico que España afrontará en el conjunto del país.

