La Casa Blanca activa las ‘Trump Accounts’: cuentas con ventajas fiscales para casi 70 millones de niños

El Tesoro ha abierto de oficio una cuenta de inversión a cada menor de 18 años con número de la Seguridad Social. En España no existe un instrumento fiscal equivalente.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Casa Blanca ha confirmado que la inscripción automática en las Trump Accounts ya está completa: casi 70 millones de cuentas abiertas, más de 60 millones de ellas sin trámite previo de las familias.
  • ¿Quién está detrás? El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Departamento del Tesoro y el IRS, al amparo de la ley de recortes fiscales que los republicanos aprobaron en el Congreso sin un solo voto demócrata a favor.
  • ¿Qué impacto tiene? Los hijos de familias españolas residentes en EE. UU. con número de la Seguridad Social están dentro del sistema. En España no existe un instrumento fiscal equivalente.

La Casa Blanca asegura que la inscripción automática en las Trump Accounts ya está completa. Casi 70 millones de niños estadounidenses tienen una cuenta de inversión con ventajas fiscales a su nombre.

Más de 60 millones de esas cuentas se abrieron sin que las familias hicieran un solo trámite. El comunicado oficial lo presenta como la mayor operación de creación de cuentas infantiles de la historia del país. El Tesoro ha abierto de oficio una cartera de inversión a cada menor elegible.

Qué son las Trump Accounts y cuánto dinero hay ya dentro

Las cuentas nacen de la ley de recortes fiscales aprobada por los republicanos, que la oposición demócrata votó en bloque en contra. Cada menor de 18 años con número de la Seguridad Social válido tiene ya una cuenta a su nombre. Los padres solo tienen que reclamarla a través de la aplicación habilitada por la Casa Blanca para gestionarla y desbloquear las aportaciones de terceros. La cuenta ya existe.

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Los números que maneja la administración son de otra escala. Desde su puesta en marcha el 4 de julio, se han depositado más de 4.500 millones de dólares. De esa cifra, 1.300 millones corresponden a la aportación semilla de 1.000 dólares por niño elegible, más de 600 millones llegan de familiares y amigos, y 2.600 millones proceden de donaciones filantrópicas.

La Casa Blanca subraya además que el 80% de las cuentas están vinculada a hogares con ingresos inferiores a 200.000 dólares anuales. Los límites quedan fijados así: familiares y amigos pueden aportar hasta 5.000 dólares al año, los empleadores hasta 2.500 dentro de ese mismo techo, y más de 70 empresas ya aportan por sus trabajadores. La proyección oficial sitúa el saldo en medio millón de dólares cuando el titular llegue a la edad de jubilación.

El cálculo de Washington es simple: menos subsidio y más cuenta de inversión, menos redistribución y más capital a nombre de cada niño.

Qué cambia para las familias españolas y para el ahorro en España

El programa alcanza a cualquier menor de 18 años con número de la Seguridad Social estadounidense. Eso incluye a los hijos de las familias españolas que residen en Estados Unidos y a los niños con doble nacionalidad cuyos padres trabajan allí. Ninguno tiene que solicitar nada: la cuenta ya está creada. Sin reclamación previa, el saldo se queda quieto.

En España no hay nada parecido. El ahorro infantil se canaliza por cuentas bancarias remuneradas, planes de pensiones a nombre del menor o productos de inversión con comisiones y sin ventaja fiscal específica. Santander, el banco español con red minorista propia en Estados Unidos, sigue con atención un programa que coloca capital en cuentas de clientes desde la infancia. La brecha con Europa es de modelo: aquí se debate cómo movilizar el ahorro, allí se ha abierto por defecto la primera cuenta de cada ciudadano.

El precedente británico sirve de aviso. El Reino Unido puso en marcha en 2005 el Child Trust Fund, una dotación pública para cada recién nacido, y lo desmanteló en 2011 en plena austeridad. Las Junior ISA que lo sustituyeron nunca recuperaron la ambición del original.

cuentas infantiles

La Lógica de Washington

Lo primero es entender el problema que la Casa Blanca cree estar resolviendo. La lectura interna del Partido Republicano es que el país tiene un problema de propiedad, no solo de renta: los salarios suben, pero una parte enorme de la riqueza nueva se genera en mercados a los que millones de familias nunca acceden. La respuesta clásica habría sido un programa de gasto social. La elegida es una cuenta de inversión a nombre de cada niño. Ese es el diagnóstico.

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Hay un precedente histórico claro. George W. Bush intentó en 2005 abrir cuentas privadas dentro del sistema público de pensiones y perdió la batalla en el Capitolio. Marco Rubio recuperó la idea una década después con sus American Dream Accounts, sin recorrido legislativo. Trump ha hecho justo lo contrario que Bush: no ha tocado la Seguridad Social y ha construido un vehículo paralelo desde el código fiscal, sumando a la operación a filántropos de Silicon Valley y a una parte del empresariado.

La coalición que sostiene el programa es electoral y también financiera. Para España la lectura es doble. Ninguna empresa española participa en la gestión de las cuentas, pero el flujo —más de 4.500 millones de dólares en unos meses— engorda el mercado de fondos estadounidense al que ya están expuestas las carteras españolas. Y en el plano regulatorio, el ejemplo alimenta el debate europeo sobre la unión de mercados de capitales, el proyecto atascado desde hace una década que busca exactamente lo que Washington acaba de fabricar: millones de pequeños inversores domésticos.

Queda una incógnita que la propia Casa Blanca no resuelve. La aportación semilla de 1.000 dólares y las donaciones filantrópicas dependen de que la familia reclame la cuenta, y los hogares con menos capacidad administrativa suelen ser los últimos en hacerlo. El programa se medirá por esas reclamaciones, no por el número de cuentas creadas. La próxima cita está fechada: las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

Ficha del Caso

  • El caso: La Casa Blanca confirma que la inscripción automática en las Trump Accounts está completa y que casi 70 millones de menores estadounidenses tienen ya una cuenta de inversión con ventajas fiscales a su nombre.
  • Datos clave: Casi 70 millones de cuentas, más de 60 millones por vía automática; 4.500 millones de dólares depositados, 1.300 en aportaciones semilla de 1.000 dólares; límite anual de 5.000 dólares por niño; más de 70 empresas comprometidas.
  • Para España: Los hijos de familias españolas residentes en EE. UU. con número de la Seguridad Social están dentro; en España no existe un instrumento fiscal equivalente y el ahorro infantil sigue dependiendo del banco y del plan de pensiones.