4Casa rural en la Ribeira Sacra (Lugo): viñedos en terrazas sobre el Sil
Pocos paisajes justifican por sí solos una escapada de otoño como los bancales de la Ribeira Sacra. Entre Lugo y Ourense, el río Sil excava un cañón de paredes casi verticales que los viticultores han ido cubriendo de socalcos, terrazas de piedra donde la vid se trabaja a mano sobre pendientes que en algunos tramos superan el 70%. Es la llamada viticultura heroica, un distintivo que comparten muy pocas regiones del mundo y que aquí firma tintos de mencía y blancos de godello. El conjunto fue declarado Reserva de la Biosfera en 2022 y aspira al sello de Patrimonio Mundial de la Unesco, además de conservar la mayor concentración de románico rural de Europa. El paisaje se contempla desde miradores como los Balcones de Madrid o Cabezoás, o desde el catamarán que recorre el cañón desde el embarcadero de Doade.
Alojarse en esa misma ladera es lo que convierte el viaje en algo distinto, y ahí estas casas rurales juegan su baza en el puente de noviembre. En núcleos como Doade y Francos (Sober), Chantada o Ferreira de Pantón abundan las casas de granito y pizarra rehabilitadas, con chimenea de leña, cocina equipada y terrazas orientadas a los viñedos; algunas, como Casa do Estevo, superan los dos siglos de historia. Los precios en temporada baja arrancan en torno a 23-27 euros por persona y noche en alojamientos de alquiler íntegro, bastante por debajo del umbral de 50 euros, y la disponibilidad es amplia de octubre a mayo. A ello se suma el Outono Gastronómico de la Xunta, que hasta el 21 de diciembre combina estancia y menús de temporada, y la cercanía a bodegas de la D.O., al monasterio de Santo Estevo —hoy Parador— y a los embarcaderos del Sil.

