4Cuándo ir: calendario de setas de la Ribera del Duero
La temporada de setas en la Ribera del Duero se concentra en el otoño, con octubre y noviembre como meses centrales y noviembre como el gran mes de recogida. Los expertos lo vinculan a unas condiciones muy concretas: hace falta humedad y temperaturas suaves, sin que lleguen las heladas. A partir de ahí, las lluvias de finales de verano y principios de otoño marcan el pistoletazo de salida, y el Puente de Todos los Santos se considera uno de los mejores momentos para salir al monte. En cuanto a las especies, en la comarca dominan el níscalo y la seta de cardo, acompañadas de senderillas, champiñones y coprinus; los boletus edulis, más selectos, obligan a desplazarse hacia la zona soriana. También aparece la trufa de otoño (Tuber uncinatum) y, ya desde diciembre, la trufa negra.
El calendario micológico se apoya en citas que fijan las fechas en el mapa. A mediados de noviembre, Boecillo, Tudela y Herrera de Duero celebran sus Jornadas Micológicas —en 2025, la XVI edición, del 13 al 16 de noviembre— con la Fiesta de Exaltación del Níscalo, salidas guiadas al monte, degustaciones de patatas con níscalos y talleres de identificación. Aranda y su entorno suman las Jornadas Micológicas Arandinas, que en su XXXIII edición se trasladaron a Villanueva de Gumiel, y las Jornadas Gastronómicas Buscasetas, en las que restaurantes de la Ruta del Vino sirven menús micológicos. Conviene tener presente que el calor prolongado hasta bien entrado noviembre y las sequías han vuelto irregulares las últimas temporadas, por lo que la salida depende del tiempo de cada año.

