La trampa de las etiquetas «sin azúcar añadido» en los zumos de supermercado descubierta por nutricionistas

9
Qué proponen los nutricionistas en lugar del vaso de zumo diario

a glass of water next to a cup of fruit

La propuesta central de los dietistas-nutricionistas es directa: cambiar el vaso de zumo por piezas de fruta entera, masticadas. La declaración de postura de la Academia Española de Nutrición y Dietética, actualizada en 2025, coloca la fruta fresca entera como base de la alimentación saludable y pide evitar cualquier mensaje que la equipare al zumo, porque su impacto sobre la salud no es el mismo. El nutricionista Aitor Sánchez ordena los formatos según su idoneidad: en primer lugar la fruta fresca; después, la congelada, que conserva bien los nutrientes; y solo como recurso la triturada o en batido, que mantiene la fibra aunque pierde parte de la saciedad. El zumo queda en la categoría de consumo ocasional, no diario.

En la práctica, los expertos traducen esa idea en cambios concretos para el desayuno o la merienda. Si el motivo era la comodidad, proponen recurrir a la fruta entera ya troceada, a un yogur natural con fruta fresca o al agua, las infusiones o el café sin azúcar como bebida principal. Si se decide incluir zumo, la Academia fija el límite en dos o tres veces por semana y un vaso pequeño de 150 mililitros, dando prioridad a los que conservan la fibra; los néctares, por su formulación, deben limitarse aún más. El argumento es el control de los azúcares libres: la OMS aconseja no superar el 10% de la energía diaria —unos 50 gramos en una dieta de 2.000 kilocalorías— y un solo vaso de zumo ya aporta entre 15 y 24 gramos. Por eso insisten en que no reemplace a la fruta entera.

Siguiente