lunes, 19 abril 2021 17:43

Gabilondo tiene las horas contadas aunque llegue a presidente: “Kamala Jalloul” acecha

El PSOE de Madrid no cuenta con Ángel Gabilondo para mucho tiempo. De hecho, el director de gabinete de la Presidencia, Iván Redondo, ha montado la lista del partido a la Comunidad de Madrid con total opacidad solo para tener un control absoluto sobre lo que pase en la capital. El tema es que desde el PSOE saben a ciencia cierta que Gabilondo se irá tan pronto como pueda para ejercer como Defensor del Pueblo y dejará la Asamblea de Madrid. Es por eso que, al igual que ha pasado en Estados Unidos con Joe Biden y Kamala, Redondo ha impuesto a una número dos que está llamada a convertirse o bien en la presidenta de la Comunidad de Madrid o bien en líder de la oposición tan pronto como salga Gabilondo del PSOE. En el grupo socialista la llaman “Kamala Jalloul”, pero en realidad en las listas irá como Hana. 

Gabilondo ha sido de nuevo un candidato atropellado. Él no quería y ya estaba prácticamente fuera. Esto lo aseguran desde la oposición y desde el propio partido. Sin embargo, el poco tiempo de maniobra ha hecho que el PSOE haya optado de nuevo por el líder del PSOE de la Comunidad de Madrid bajo el control de Redondo. Es un plan de emergencia. La idea era simple: tirarán de Gabilondo bajo el control publicitario de Redondo y meterán de número dos a un perfil en el que confiar y que tenga gancho, que en este caso es el de Hana Jalloul.

La número dos de las listas del PSOE es más importante que el número uno en estas elecciones. Kamala Jalloul está llamada a ser en el peor de los casos la líder de la oposición o la presidenta de la Comunidad de Madrid. El problema es que pese a que Ángel sea el candidato, no hay nadie en el PSOE que niegue que pase lo que pase Gabilondo saldrá de la Asamblea con dirección al cargo de Defensor del Pueblo tan pronto como se pueda. Aún así, y a pesar de que Kamala esté bien vista por la mayoría de los diputados socialistas, no ha gustado absolutamente nada cómo Redondo la ha impuesto frente a los demás. 

El control ejercido desde la cúpula del PSOE sobre las listas de la Comunidad de Madrid ha traído a Kamala y ha elaborado un plan de emergencias que ha convertido a Gabilondo en un hombre de paja a la espera de que alguien que goza de la total confianza de Pedro Sánchez se imponga como líder de un PSOE de Madrid heredado. Todo esto ante la atenta mirada de un José Manuel Franco que intenta controlar a toda costa el PSM pero que Sánchez no le premia con lo que más querría: ser candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid.

Tal es la sensación de que Gabilondo se convertirá en Defensor del Pueblo tan pronto como pueda que parece que Hana ha perdido su nombre. Ahora no hay nadie en la Asamblea que no la conozca como Kamala, dado que su papel es el mismo que el de la vicepresidenta de Estados Unidos a la espera de que su Biden, en este caso Gabilondo, deje el cargo. Pero ojo, esto no quiere decir que no cuente con e apoyo y el respeto de sus compañeros, solo ha generado malestar en el partido el cómo ha llegado al número dos de la lista: impuesta por Redondo.

“Kamala Jalloul” ya ha sido diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid durante esta legislatura, es una vieja conocida por el PSOE de Madrid. La historia es que el 28 de enero de 2020 fue nombrada secretaria de Estado de Migraciones, del Ministerio de Inclusión, Seguridad social y Migraciones. Y ahora vuelve a la Comunidad de Madrid para conformarse no con un cargo menor, sino para hacerse con el control de la formación socialista tan pronto como Gabilondo emprenda el vuelo a una nueva aventura. 

Las listas que ya se han publicado no han sido del agrado de quienes hasta ahora ostentaban un cargo como diputado. Redondo ha impuesto una serie de nombres que se han saltado la fila y muchos se quedarán fuera solo por el empeño de la directiva socialista en colocar a amiguetes afines en la Asamblea. El problema de todo esto es que, además, el PSOE cuenta con la posibilidad de hacerse con la presidencia de la Comunidad de Madrid. 

ROBLES, SE NIEGA

La magistrada socialista está como loca por quitarse lo que para ella es el San Benito de acabar en la capital como candidata o de la Comunidad de Madrid o del Ayuntamiento. Las aspiraciones de la ministra de Defensa no pasan por acabar como referente del PSOE en una autonomía o un municipio, sino que quiere por algo más elevado y, a su juicio, de mayor prestigio. Dado que Margarita Robles tiene cerrado el sueño húmedo de ser presidenta del Tribunal Supremo, la magistrada se ha aferrado con uñas y dientes a la posibilidad de acabar en el Tribunal Constitucional. En cualquier caso, lo que tiene claro Robles, y lo que aseguran las fuentes, es que no quiere acabar en Madrid ni en pintura. Y menos después de todo lo ocurrido, cuando se ha visto fuera del Consejo de Ministros y como candidata de una delegación que tampoco la quiere, entre otras cosas, por su carácter.
 
Robles odia a Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo. Le detesta porque Lesmes simplemente aplicó la ley y en el momento en el que la magistrada abandonó su puesto para ejercer como ministra y dio un portazo al sueño de Robles de ser presidenta del Tribunal Supremo. Aún hay abierta alguna posibilidad de que lo sea, pero Robles tendría que montar un escándalo mayúsculo para conseguirlo, algo que desde el PSOE aseguran que quieren evitar. Con todo esto, las aspiraciones de Robles se han visto limitadas y tiene que elegir entre pocos destinos. Pero lo que tiene claro la ministra es que la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento no son santos de su devoción.