Inicio Lo más visto El PSOE de Sánchez, acorralado entre el rebelde Ábalos y el señalado Illa

El PSOE de Sánchez, acorralado entre el rebelde Ábalos y el señalado Illa

0
El PSOE de Sánchez, acorralado entre el rebelde Ábalos y el señalado Illa
Koldo García asegura que el PSOE ha sido "cruel" con Ábalos

El PSOE de Pedro Sánchez se tambalea por el caso Koldo, caso Mascarillas o, como señalan desde el Partido Popular, ‘caso PSOE’ o ‘caso Sánchez’. La decisión de José Luis Ábalos de pasar al Grupo Mixto deja un reguero de incógnitas en las filas socialistas y es que, el diputado y exministro de Transportes lo ha sido todo dentro del PSOE y conoce perfectamente todos los puntos fuertes, pero también los débiles, del partido.

El partido del puño y la rosa tiene ahora un nuevo frente a la hora de votar en el Congreso de los Diputados. Y es que, Ábalos se situará ahora junto a Ione Belarra y no está atado a la disciplina de voto.

Ábalos cobraba hasta hoy 6.658 euros, un sueldo procedente del sueldo de diputado, por su asignación al vivir fuera de Madrid y otro tanto por presidir la Comisión de Interior, de la que ha dimitido este martes. Su sueldo bajará en un 25%, hasta los 5.160 euros, pero en el grupo mixto podría optar a una portavocía y tiene derecho a un asistente. Eso sí, tendrá su despacho dentro del Grupo Socialista del Congreso, que tendrá ahora que cambiar de ubicación.

Ábalos, un rebelde sin causa judicial abierta, se resiste a dimitir, no deja el escaño y evita el bochorno de que sea una alcaldesa condenada por conducir ebria quien ocupe su lugar. El diputado, no adscrito a ningún grupo, amenaza ahora con tirar de la manta y levantar alfombras en el partido.

ÁBALOS Y LAS RESPUESTAS DEL CASO KOLDO

Si bien es cierto, sobre Ábalos no pesa investigación pública en el ‘caso Koldo’, pero sí ha mostrado un cierto apoyo dentro de las filas socialistas para continuar adelante en el Congreso de los Diputados. «Ojalá asistiera al final de esta partida, obligando a quienes ahora pretenden echarme a la calle por la puerta de atrás a mirarme a la cara y a la de muchos compañeros que me animan a seguir», ha señalado.

«Les advierto que no voy a responder a preguntas. Sé que tienen muchas. Yo también tengo muchas respuestas. Pero como tengo tantas peticiones las voy a ir dando. Saben ustedes que dar la cara es una costumbre en mí», ha advertido. El mensaje parece dirigirse directamente a Santos Cerdán, su sucesor dentro del PSOE, y que ya ha señalado en varias ocasiones anteriormente.

«Hablo cada día con el secretario de Organización», afirmó en una entrevista hace apenas cinco días. Cerdán, quien introdujo a Koldo en la órbita socialista de primer nivel, aún no ha dado explicaciones sobre estos vínculos, toda vez que ha estado con el exasesor que se llevó presuntamente crudo jugosas comisiones por la venta de mascarillas a la administración en lo más duro de la pandemia.

El número tres del PSOE, principal negociador con Junts y ERC para arrancar un acuerdo de legislatura e investidura, respectivamente, llegó a Ferraz tras su paso por el PSOE Navarro, que pacta ahora con Bildu y el PNV sin problema alguno.

CERDÁN DESATA EL NERVIOSISMO

«Hasta que no vea lo que va a hacer…», aseguró Cerdán sobre Ábalos. No obstante, los nervios le han jugado una mala pasada a quien hasta ahora coordina Ferraz y la estrategia del PSOE, más cuando Koldo custodió los avales de Pedro Sánchez para poder hacer frente al aparato del Felipe González y la vieja guardia. Ni una palabra ha dicho Pedro Sánchez sobre su número 3.

«Os he dicho que estamos esperando el comunicado, no lo hemos recibido, no puedo dar más noticias ¿vale?», señaló Cerdán ante la insistencia de la prensa, una situación visiblemente incómoda e impropia de quien acudió al despacho de Míriam Nogueras para rebajar la presión de Junts tras la primera sesión del pleno de investidura de Sánchez. Cerdán ha firmado la baja temporal de militancia.

José Luis Ábalos se niega a dimitir y pone al PSOE contra las cuerdas y de los nervios
José Luis Ábalos se niega a dimitir y pone al PSOE contra las cuerdas y de los nervios

Y es que, se muestra más incómodo por Ábalos que por sentarse junto al prófugo Carles Puigdemont. Ábalos tenía un ultimátum de 24 horas para dejar el acta, pero su decisión se ha hecho esperar otras cinco más ante la insistencia del grupo parlamentario socialista. «Me debo a las personas que me aprecian», ha afirmado Ábalos.

EL PSOE ABANDONA A ÁBALOS

Para el PSOE es un mal día, un «día triste», lamentó Patxi López tras conocerse la decisión de Ábalos. El portavoz del PSOE en el Congreso mostraba una actitud pesimista. El PSOE ha tratado de presionar, sin éxito, a Ábalos para forzar su dimisión y abandonar la Cámara Baja, pero no han tenido otra salida que redactar el «expediente de baja de militancia del Partido Socialista». Los nervios se desatan dentro del PSOE, hasta el punto que ningún alto cargo en el Congreso se ha parado frente a la prensa para responder la delicada pregunta: qué hará Ábalos con su voto.

Y es que, la aritmética parlamentaria actual muestra una situación muy distinta con Ábalos fuera del PSOE. Por un lado, las votaciones con la abstención de Junts dependen de un único voto, 172 a 171 ganan por ahora con el bloque socialista. El diputado asegura a los suyos que no romperá ni hará caer al Gobierno y que mantendrá su voto con los socialistas, pero una cosa es la palabra y otra muy distinta el hecho.

No es la única brecha dentro del PSOE. El contrato de Ingesa que otorgó Salvador Illa, líder del PSC y exministro de Sanidad en lo más duro de la pandemia, está siendo objeto de investigación en el caso Koldo. El Ministerio de Sanidad abrió una convocatoria de 2.500 millones de euros e introdujo en ese concurso a Soluciones de Gestión, que ofrecía mascarillas a 1,13 euros. Se desconoce el motivo por el que una empresa sin ingresos durante el 2019 y dedicada a otro tipo de actividad entró en un acuerdo tan importante.

LA OPACIDAD DEL CONCURSO DE 2.500 M€ DE ILLA

Tampoco Illa desveló cuántas mascarillas aportó a esa adjudicación, ni el importe que se abonó finalmente. Todo tras una retahíla de excusas sin paragón, como las miles de respuestas dadas durante la pandemia en el Congreso, Senado y por escrito.

Illa no rehúye las cuestiones planteadas, pero echa balones fuera sobre el contrato bajo sospecha. Al mismo tiempo, además, vuelve a ejercer de muleta del independentismo y evita un adelanto electoral prematuro en Cataluña, que con el estallido del caso Koldo o caso PSOE, según los ‘populares’, podría dar un revolcón a las encuestas.

Soluciones de Gestión, la empresa controlada por Víctor de Aldama, presidente del Zamora y presentado como un falso cónsul honorario de España en Oaxaca (México) en viaje oficial de Ábalos optó a un megaconcurso con Illa al frente de Sanidad, sin que se hayan dado las oportunas explicaciones.

Cabe recordar, que ERC exigió al PSOE todo tipo de respuestas en el Congreso de los Diputados, pero en Cataluña se salda con un acuerdo por los Presupuestos, donde se borra toda acción referente al referéndum y Barcelona World, éste último para no molestar a los Comuns de Ada Colau.