Las frutas tienen un secreto que muchas veces pasa desapercibido en la cocina de todos los días, y no es algo exótico ni difícil de conseguir, está justo ahí, en lo que solemos tirar sin pensarlo dos veces. Estas, junto con muchas verduras, esconden en su piel una parte clave de sus beneficios, una capa que no solo protege al alimento, sino que también concentra una cantidad sorprendente de nutrientes que pueden marcar la diferencia en nuestra salud.
Durante años nos acostumbramos a pelar casi todo por costumbre o por estética, pero cada vez más estudios y expertos coinciden en que esa decisión podría estar haciéndonos perder mucho más de lo que creemos. Las frutas y verduras no son solo lo que vemos por dentro, de hecho, en muchos casos, lo más potente está justo en la parte externa, esa que muchas veces termina en la basura sin que sepamos realmente lo que estamos dejando ir.
2No todas las cáscaras de frutas y verduras son iguales, pero muchas sorprenden
Las frutas como la manzana son un ejemplo claro de esto, ya que su piel puede tener mucha más vitamina y fibra que el interior, además de antioxidantes que ayudan al organismo a funcionar mejor. Algo similar ocurre con las zanahorias, cuya capa externa concentra buena parte de sus compuestos fenólicos, conocidos por su efecto protector.
En el caso de los cítricos, la sorpresa es aún mayor, porque su piel contiene incluso más vitamina C que la pulpa, además de compuestos con propiedades antiinflamatorias. Y no son los únicos, la berenjena, el kiwi o el mango también tienen cáscaras con nutrientes interesantes, aunque en algunos casos el sabor o la textura hacen que no todos se animen a consumirlas de la misma forma.

