La jornada del juicio del Caso Mascarillas o Caso Koldo de este miércoles mostró un claro cambio en la estrategia defensiva de los tres imputados, Víctor de Aldama, Koldo García y el ex ministro José Luis Ábalos. Puestos o sin ponerse de acuerdo todos coincidieron en su estrategia contra el PSOE a cuyos representantes intentaron acorralar con los pagos en efectivo del PSOE y el rescate de Air Europa.
El ex gerente del PSOE y actual presidente de Enusa, Mariano Moreno, fue el primero en «sufrir» ese cambio de estrategia con el interrogatorio de Leticia de la Hoz, abogada de Koldo García. La tensión en el ambiente se podía cortar. Mientras Moreno justificaba que todos los tiquets y «liquidaciones de los gastos están guardados», la abogada de Koldo intentaba acorralarlo con sus preguntas, hasta que intervino el presidente del tribunal: «Estamos en bucle».
Entonces De la Hoz, que se crece ante la adversidad, cambió el guión y preguntó si las hojas de gastos eran «legales» cuando las firmaba Ábalos. El ex gerente dijo que sí, lo que de cierta manera resta responsabilidad a Koldo y la pone sobre el PSOE o sobre Ábalos.
Luego le preguntó sobre si era normal que Koldo cobrase cuatro mil euros de gastos en cuatro meses y le recordó una conversación de Celia Rodríguez, trabajadora del PSOE, que también declaró ayer, en la que aseguraba que Koldo tenía pendiente 4.512 euros por cobrar y otros 2.000 en restaurantes y lo veía normal. Moreno se molestó y justificó: «Si se come un cochinillo por 4.000 euros, pues no» y que si había más de 100 tiquets presentados era «razonable».
La abogada de Koldo aprovechó su tiempo y volvió: «¿Pueden faltar hojas de liquidaciones de gastos que no se hubieran aportado al Tribunal de Cuentas?». Pero aquí Moreno se puso en su papel institucional y contestó que «el Tribunal de Cuentas no tiene las hojas de liquidación, tiene los registros contables donde se reflejan estas hojas de gastos».
Entonces la defensa de Koldo García pidió mostrar en la sala una imagen de uno de los justificantes del ex asesor, presentados en el PSOE, correspondiente a un gasto de 1.021 euros sin fecha ni concepto de lo gastado, para demostrar que en realidad no había controles dentro del partido sobre los gastos. «¿Cómo se explica con lo que usted ha dicho que todo estaba debidamente justificado?», dijo la abogada, para añadir que ese dinero no estaba justificado ante el Tribunal de Cuentas.
Pero el presidente de la Sala volvió a intervenir para explicar que ese documento era aportado por la defensa y no estaba en el sumario y que «la cuantía es menor» de la informada por la abogada.
Turno de Ábalos y las cuentas del PSOE
Luego el abogado de Ábalos, Marino Turiel, preguntó si «el Tribunal de Cuentas revisa esos gastos». Moreno se defendió diciendo que «El testigo dice que «las cuentas están fiscalizadas por el órgano correspondiente» y representan «de manera fiel» el sistema de financiación del PSOE.
Luego llegó el turno para las acusaciones populares, representadas por Alberto Durán, abogado del PP: «¿El señor Ábalos y Koldo si tenían dinero del Partido Socialista era porque habían justificado anteriormente un gasto?». «Por supuesto», contestó Moreno, claramente a la defensiva, para inmediatamente negar que desde el PSOE se entregaran billetes de 500, 200 ó 100 euros a Koldo García, las famosas «chistorras» y «lechugas» que mencionan Koldo y su ex pareja Patricia Úriz en sus mensajes de whatsapp. Moreno también aprovechó para desacreditar el trabajo de la UCO: «No sé hasta que punto ese informe tiene validez».
Moreno también se defendió diciendo que «lo que hacía era ojear la liquidación. Si tenía alguna duda, preguntaba y me respondían. Por ejemplo, en periodos electorales, sí ajustábamos el presupuesto, pues decíamos nos estamos pasando o vamos bien…» y añadió que «puedo asegurar que el 99 por ciento de los pagos del partido eran por transferencias bancarias.
El ex gerente insistió en que había control, por transferencia o en metálico y que en el año 2020 se propuso una instrucción técnica para limitar los pagos en efectivo, no obstante, con la pandemia del COVID 19 se retrasó su tramitación. Finalmente, se aprobó que cualquier pago que haga el PSOE en metálico tiene un límite de 1.000 euros.
Para justificar su argumento añadió que «la caja del Partido Socialista, la única caja del PSOE, estaba dotada de los ingresos procedentes de sus cuentas. Yo solicitaba a la entidad bancaria esa dotación de efectivo, el banco enviaba a una empresa de seguridad con el dinero al PSOE. En esas monedas nunca pedimos billetes de 500, 200 y 100 euros. Por tanto, no existen esos billetes, no se han dado por parte del Partido Socialista. No es posible».
Pero Durán no se iba a dar por vencido tan pronto y repreguntó: «¿Hubo alguna ocasión en la que le pareció desproporcionada alguna liquidación del señor Ábalos?». Moreno, ya en guadia respondió que «firmé casi la totalidad. Que pude mirar o preguntar por algún gasto concreto, pues sí. En concreto, recuerdo uno que fue en Vigo de 700 y pico euros, era la liquidación más grande que había visto y se me dijo que era del equipo de Organización que había participado en la precampaña electoral gallega y se entendía que esa cantidad era por 14 comensales», responde y confirmó que el propio Ábalos era quien se autorizaba a si mismo y autorizaba el resto de gastos de la Secretaría de Organización del PSOE.
Carlos Moreno, jefe del Gabinete de Montero
Tras el ex gerente del PSOE llegó Carlos Moreno, jefe del gabinete de María Jesús Montero en la cartera de Hacienda. Moreno se cruzó con el abogado de Aldama, José Antonio Choclán, que lo primero que hizo fue defender a su cliente cuando hizo algunas afirmaciones contradiciéndolo y que «se han demostrado que son verdad». Luego Choclán criticó abiertamente la posición del Gobierno de Pedro Sánchez, cuyos ministros han acusado a Aldama de difamar al PSOE.
Moreno se defendió: «Las acusaciones que se hicieron contra mí eran rotundamente falsas. Por que ahí se incluyó que me había pagado 25.000 euros y que me había buscado un piso, cosa que es radicalmente falso».
El abogado de Aldama preguntó luego sobre sus conversaciones con Aldama para la compra de un edificio de Hacienda en la calle María de Molina y sobre el aplazamiento de una deuda tributaria. Moreno aseguró que derivó esas llamadas a la Agencia Tributaria.
Luego el letrado recordó cuando Moreno pidió asesoría a Aldama sobre la compra de una casa en Madrid: «Yo nunca le pedí que me buscara un piso, solo le pregunté qué le parecía la zona y el precio. Me lo presentaron como representante del Aeropuerto de Ciudad Real y promotor inmobiliario», dijo.
La abogada de Koldo García preguntó si Koldo le pidió o le presionó para acelerar la tramitación de la deuda, a lo que respondió que fue «dentro de la normalidad».
Pedro Saura
Pedro Saura, ex secretario de Estado de Infraestructuras y actual presidente de Correos, arrojó luz sobre la famosa nota de prensa del ministerio en agosto de 2020, a preguntas del fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón: «No fue una nota, fue un argumentario, un guión, para hablar con algunos periodistas económicos. En aquel momento, dada la situación, las grandes empresas de Europa habían sido ya rescatadas. Mi equipo me dijo que, en el caso de Air Europa, es que su problema de liquidez podía convertirse en un problema de insolvencia irresoluble», respondió y añadió que nadie «me lo pidió».
La nota fue comunicada al ministro el 6 de agosto con dos ideas: «La compañía es estratégica, en realidad todo el sector aéreo según la UE. En el caso de Air Europa, se ocupaba en un alto porcentaje del transporte con Iberoamérica. Había miles de empleos», dijo.
Saura también explicó que respondió a un mensaje de una persona que no conocía acerca del rescate de Air Europa, porque se lo pidió Koldo García. Esa persona resultó ser Aldama: «Me llamaba de usted. Koldo me pidió que le contestara. Hablé con él dos minutos. Me molestó porque la idea del Ministerio era encapsular todo lo relacionado con el rescate».
El fiscal leyó en voz alta ese mensaje: «Hola, soy Víctor de Aldama». Saura aseguró que contestó por cortesía: «Le dije que esa operación dependía de la Sepi y no del ministerio. Comunicó después a Koldo que ya estaba «hecho».
El abogado de Ábalos interrogó después y preguntó a Saura el papel del ex ministro en la famosa nota de prensa y respondió que «no me gustó el requerimiento del señor Koldo para que hablase con Aldama y no me gustó que se presentara en mi despacho con Hidalgo. Por eso, le dije al ministro que debíamos ser estrictamente escrupulosos con la tramitación del rescate. Se lo transmití en numerosas ocasiones».
La defensa de Aldama también preguntó por el número de veces que se reunió con su defendido. «Probablemente», respondió Saura, «en una ocasión en presencia de Javier Hidalgo» y reconoció haber hablado en dos ocasiones con Hidalgo.
