Ferraz desafía a los críticos a pedir elecciones o congreso en el Comité Federal del 27-J

La dirección socialista encara la cita con la presión judicial como telón de fondo y reta a las voces disidentes a exponer sus demandas ante Sánchez. El cónclave servirá de termómetro de la cohesión interna a once meses de las municipales.

Ferraz ha decidido plantar cara. La dirección del PSOE desafía a las voces críticas internas a que, en el próximo Comité Federal del 27 de junio, presenten abiertamente sus demandas de adelanto electoral o de un congreso extraordinario. Un órdago que llega en plena tormenta judicial y con el partido en shock por la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y la entrada de la Guardia Civil en la sede federal durante dieciséis horas.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el exministro Ramón Jáuregui; el expresidente andaluz Rafael Escuredo o varios alcaldes han alzado la voz en los últimos días. Piden cambios drásticos y consideran que el PSOE atraviesa su peor momento. Sin embargo, la consigna de Ferraz es resistir: “No nos van a quebrar”, aseguran en la dirección, espoleados por el propio Pedro Sánchez. El líder socialista ha apelado a puerta cerrada en la Ejecutiva Federal al “orgullo del PSOE y del Gobierno” y reclama responder “con rotundidad a los bulos y actuaciones nada democráticas”.

El próximo cónclave del máximo órgano del partido entre congresos se celebra apenas tres días después de la comparecencia de Sánchez en el Congreso —prevista para el 24 de junio— y una semana después de que Zapatero declare como imputado ante el juez Calama. Fuentes de la dirección confían en que las voces críticas “volverán a demostrarse minoritarias” frente a una mayoría que defenderá al secretario general y la continuidad de la legislatura.

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En el Comité Federal del 5 de julio de 2025 solo hubo dos intervenciones claramente críticas: la del propio Page y la de la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés. Ahora, con la situación aún más grave, fuentes próximas a esos dirigentes admiten que podría repetirse la misma correlación de fuerzas. Enfrente, un aluvión de ministros y cargos alineados con la dirección.

El momento es especialmente delicado. Quedan once meses para las elecciones municipales y autonómicas y poco más de un año para las generales, y la elaboración de las listas congela cualquier tentación de rebelión interna. “En vísperas de elaborar las candidaturas, nadie quiere aparecer como crítico con el presidente o con Ferraz. Todos buscan su supervivencia; el bien del partido y del país pasa a un segundo plano”, explica un exdirigente autonómico de peso.

La dirección prefiere el debate controlado en el máximo órgano del partido a las filtraciones y las voces anónimas.

En la Ejecutiva Federal, la unanimidad es aún mayor, al menos en público. Algunos dirigentes discrepan en privado de la estrategia de enviar ministros como candidatos autonómicos o de lanzar la denuncia de lawfare el mismo día de la imputación de Zapatero, pero en las reuniones de los lunes nadie se ha rebelado. La catarata de derrotas electorales —Extremadura en diciembre, Aragón en febrero, Castilla y León en marzo y Andalucía en mayo— no ha resquebrajado la disciplina.

Un órgano que dirimirá la cohesión socialista

Teóricamente, el Comité Federal está convocado para dar el pistoletazo de salida a las primarias de las elecciones autonómicas y municipales. Los territorios que más prisa tengan podrán elegir candidatos ya en julio; el resto podrá esperar hasta diciembre. Pero la cita se ha convertido en un termómetro de la cohesión interna justo cuando la presión judicial —caso Leire, sentencia pendiente del caso Mascarillas o el juicio a David Sánchez— no cede.

Ferraz saca pecho y asegura que el partido permanece “unido” y “con un liderazgo fuerte”. Una fuente con mando en la sede socialista sostiene que las voces siempre críticas con Sánchez, en referencia implícita a García-Page, “consiguen cohesionar más al PSOE”: cada vez que algunos hablan repitiendo las mismas o similares consignas que el PP, provocan el efecto contrario de apoyo al secretario general.

El Eje del Poder Socialista

La dirección federal ha optado por un movimiento táctico de libro: forzar a los críticos a salir a la luz en un foro institucional donde la correlación de fuerzas les es adversa. Es una manera elegante de desactivar el ruido sin tener que negar el micrófono. Al mismo tiempo, la convocatoria permite a Sánchez presentar un balance de las medidas de control y transparencia aprobadas en julio de 2025, diseñadas para blindar al partido frente a episodios como los que protagonizó el ex secretario de Organización Santos Cerdán, hoy en prisión.

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El debate interno, sin embargo, apunta a una fractura de fondo entre quienes creen que el proyecto socialista puede sobrevivir sin cambios drásticos y quienes —como Page— interpretan que la marca está dañada de forma irreversible. Desde Ferraz se subraya que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y otros barones como Adrián Barbón o María Chivite respaldan la estrategia de resistencia. Pero el contexto judicial añade una presión que no se mitigará con una comparecencia o un cierre de filas: cada nuevo hito erosiona la paciencia en los territorios.

Lo que observamos es que la cúpula socialista ha decidido jugar la partida en casa, confiando en que el Comité Federal arroje una mayoría tan abrumadora que silencie a los críticos durante meses. La apuesta es arriesgada porque si, a pesar de todo, el debate se tensa más de lo previsto, la imagen de división podría ser letal a las puertas del ciclo electoral. Aun así, la dirección calcula que el instinto de supervivencia de los cuadros autonómicos prevalecerá: nadie quiere quedarse fuera de las listas.

Cabe recordar que en 2016, tras la dimisión de Pedro Sánchez, el partido se partió en un pulso semejante y aquello desembocó en unas primarias que devolvieron al líder a la secretaría general. Hoy, con el partido en el Gobierno, una fractura similar tendría consecuencias mucho más profundas, no solo para el PSOE sino para la legislatura entera.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La dirección socialista reta a los críticos a exponer sus demandas en el foro oficial del partido para evidenciar su carácter minoritario y cohesionar a la mayoría.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Comparecencia de Sánchez en el Congreso el 24 de junio, seguida del Comité Federal el 27 de junio.