AVAESEN alerta: la falta de ayudas a comunidades energéticas en los Presupuestos 2026 del Consell arriesga 10 millones de inversión

La patronal de las energías renovables denuncia que los presupuestos autonómicos dejan sin dotación esta línea por segundo año consecutivo. Mientras, la Comunitat Valenciana lidera las comunidades energéticas en España con 104 iniciativas activas.

La Generalitat Valenciana ha aprobado los Presupuestos de 2026 sin incluir una partida para el fomento de las comunidades energéticas, una línea que en ejercicios anteriores había canalizado hasta 37 millones de euros. La Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (AVAESEN) alerta de que esa falta de continuidad arriesga más de 10 millones de euros en inversión y pone en peligro el liderazgo valenciano en autoconsumo colectivo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los Presupuestos 2026 de la Generalitat, aprobados el miércoles en las Corts, no incluyen ayudas para comunidades energéticas.
  • ¿Quién está detrás? La Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (AVAESEN) denuncia la falta de continuidad y su impacto en la inversión.
  • ¿Qué impacto tiene? Más de 10 millones de euros en proyectos quedan en riesgo y la Comunitat puede perder el liderazgo en un sector clave para la transición ecológica.

La decisión presupuestaria: segundo año sin un euro autonómico

Los presupuestos, aprobados el pasado miércoles 22 de julio en las Corts Valencianes con los votos del PP y Vox y el rechazo de PSPV y Compromís, son los segundos que elabora el gobierno de Juanfran Pérez Llorca. Por segundo año consecutivo no incluyen fondos propios para las comunidades energéticas, un instrumento que había florecido gracias a los fondos europeos Next Generation. La Conselleria de Industria , que dirige Marian Cano, justifica la ausencia alegando que el IVACE ya ha agotado la senda financiera asignada desde Europa para ese fin y, sin hueco en el techo de gasto, la dirección general de Presupuestos no ha podido consignar más recursos.

Segundo año sin ayudas. Las consecuencias ya son visibles, según AVAESEN: «se está produciendo un parón en el desarrollo de nuevos proyectos, afectando tanto a iniciativas promovidas por ayuntamientos como a inversiones empresariales que requieren un marco estable para salir adelante». La asociación teme que la interrupción «comprometa la supervivencia de un sector empresarial especializado que se había preparado para responder al crecimiento de este nuevo modelo energético».

Publicidad

En 2023, la Generalitat —entonces bajo el Botànic— invirtió 37 millones en instalaciones de autoconsumo, incluyendo las comunidades energéticas locales. Aquel impulso situó a la Comunitat Valenciana a la cabeza: según el último informe del Observatorio Energía Común de ECODES, 104 de las 837 comunidades energéticas que funcionan en España están en territorio valenciano. Esa posición de liderazgo es fruto de años de colaboración entre administraciones, empresas y entidades locales, subraya la patronal.

Los datos de ECODES revelan además que el 59% de las comunidades energéticas han necesitado algún tipo de financiación pública para arrancar. «Las subvenciones no sustituyen la inversión privada, pero sí reducen el riesgo inicial y permiten que las comunidades energéticas sean accesibles también para hogares en situación de vulnerabilidad energética», recuerda AVAESEN. Eliminar esa red de apoyo deja fuera a los colectivos más expuestos a la volatilidad de los precios.

El liderazgo valenciano en energía ciudadana no se sostiene sin una política de apoyo estable: las comunidades energéticas necesitan más que fondos europeos a plazo fijo.

El contexto geopolítico actual y la incertidumbre en los mercados energéticos hacen prever un incremento del coste de la electricidad en los próximos meses. «Acelerar el despliegue de modelos de generación renovable de proximidad no es una opción, es una necesidad», insisten desde la asociación. Mientras tanto, otras comunidades autónomas mantienen sus propios programas de ayudas, y la Comunitat Valenciana se descuelga de la carrera por la transición energética justo cuando había tomado la delantera.

El Escenario Valenciano

La decisión presupuestaria del Consell de Pérez Llorca ilustra una tensión de fondo entre el control del gasto autonómico —prioridad del pacto PP-Vox— y las políticas de innovación y sostenibilidad. Los grupos de la oposición, PSPV y Compromís, han criticado que se desaproveche el capital humano y empresarial creado durante la etapa anterior. Sin un cambio de rumbo, advierten, la Comunitat Valenciana podría pasar de liderar la producción de energía ciudadana a verse superada por regiones como Castilla-La Mancha o Extremadura, que sí están inyectando fondos autonómicos en este ámbito.

A escala nacional, la retirada valenciana complica el objetivo de alcanzar los 10.000 megavatios de potencia renovable en el mix español para 2030 —4.000 eólicos y 6.000 solares fotovoltaicos— fijado por el anterior Govern del Botànic y asumido como referencia por el sector. Con los fondos Next Generation agotándose, corresponde a cada autonomía decidir si apuesta por un modelo energético distribuido o se limita a gestionar el fin de las subvenciones europeas. La decisión del Consell envía una señal clara a inversores y ayuntamientos.

La AVAESEN ha solicitado formalmente a los grupos parlamentarios que incorporen una dotación específica vía enmiendas, aunque la petición llegó en pleno debate presupuestario y ya con las cuentas aprobadas. La próxima ventana de oportunidad será la elaboración de los Presupuestos de 2027, o bien una modificación de crédito en el segundo semestre de este año si el Consell decidiera rectificar. De momento, el silencio del president Pérez Llorca sobre el asunto no invita al optimismo.

Publicidad

Ficha del Caso

  • El caso: Los Presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026 no incluyen ayudas para comunidades energéticas, una línea que había recibido hasta 37 millones de euros en 2023 gracias a fondos europeos.
  • Datos importantes: Más de 10 millones de euros en inversión en riesgo. 104 comunidades energéticas activas en la Comunitat, líder en España. El 59% de estas comunidades necesitan financiación pública para funcionar.
  • Resumen: La falta de apoyo autonómico frena el desarrollo del autoconsumo colectivo y amenaza la competitividad valenciana en un sector clave para la transición ecológica y la lucha contra la pobreza energética.