Sánchez propone un Pacto de Estado contra incendios tras la oleada de fuegos en Madrid y Ávila: Galicia lidera el envío de efectivos

El presidente del Gobierno cifra en 130.000 las hectáreas quemadas en 2026 y reclama un pacto de Estado contra la emergencia climática. Galicia, que ha enviado efectivos a Madrid y Ávila, se convierte en referente de la coordinación autonómica.

Pedro Sánchez ha propuesto este sábado un Pacto de Estado contra los incendios forestales tras una jornada en la que el fuego calcinó más de 5.000 hectáreas en la sierra oeste de Madrid, elevando la superficie quemada en lo que va de 2026 a 130.000 hectáreas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de crítica la evolución de la emergencia y ha reiterado su llamamiento para alcanzar un pacto nacional contra la emergencia climática, un acuerdo que, en el actual contexto, se traduce en una estrategia integral contra los fuegos.

La cifra es abrumadora.  Los 130.000 hectáreas calcinadas en los siete primeros meses del año superan con creces la media anual del último decenio, fijada en 100.000 hectáreas. Sánchez ha advertido, desde el puesto de mando del incendio en la Comunidad de Madrid, del riesgo extremo que entraña afrontar lo que resta de verano y un mes de septiembre históricamente delicado. La crisis climática se está acelerando y las proyecciones científicas se han quedado cortas, según sus palabras.

En paralelo, la Xunta de Galicia ha confirmado el envío de brigadas de incendios forestales para apoyar en las labores de extinción en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila, en el marco del protocolo de colaboración entre comunidades autónomas. Un gesto que, aunque habitual, reactiva el debate sobre la coordinación autonómica en materia de emergencias y coloca a Galicia en el centro de la conversación política nacional.

Publicidad

Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, ha subrayado la disposición del gobierno gallego a mantener la cooperación con otras regiones, recordando que el operativo autonómico cuenta con más de 4.000 profesionales en temporada alta. No es la primera vez que Galicia exporta su experiencia: en los últimos años, sus brigadas han participado en dispositivos de Portugal, Castilla y León o Andalucía. La Consellería do Medio Rural, que dirige José González, coordina un dispositivo que incluye agentes forestales, técnicos de prevención y un sistema de alerta temprana que ha sido replicado por otras comunidades.

La propuesta de un pacto de Estado contra la emergencia climática resuena con especial fuerza en Galicia, donde los incendios han sido una constante histórica. El modelo gallego de gestión forestal está sometido a un intenso escrutinio político, tanto por los avances en profesionalización como por las deficiencias en prevención y el controvertido minifundio rural. Ahora, el debate se amplía al nuevo marco que propone Sánchez: una alianza entre todas las administraciones para multiplicar la prevención, la capacidad de respuesta operativa y la concienciación social.

La gestión de los incendios en Galicia lleva décadas siendo un laboratorio de políticas forestales que ahora encuentra un inesperado eco en la propuesta de Sánchez.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, conoce bien ese laboratorio. Durante sus años al frente de la Xunta (2009-2022) impulsó el Plan Infoga, una herramienta de planificación que centralizó la respuesta operativa y buscó profesionalizar los servicios de extinción frente a la dispersión competencial. Feijóo ha citado en varias ocasiones aquel modelo gallego como un ejemplo de eficacia frente a la fragmentación habitual en el Estado. De hecho, en su etapa como presidente autonómico, la Xunta logró reducir la respuesta media al incendio y aumentar la inversión en medios aéreos propios, aunque las catástrofes de 2017 evidenciaron las carencias que aún persisten.

El Parlamento de Galicia será escenario en las próximas semanas de un debate monográfico sobre la campaña de incendios de 2026, una sesión que medirá el apoyo al actual modelo de la Xunta. El BNG y el PSdeG reclaman una estrategia más ambiciosa que aborde el abandono del rural y la planificación del territorio, mientras que el PPdeG defiende la eficacia de su dispositivo y pide más corresponsabilidad estatal en la prevención.

Un verano que desborda las estadísticas

Los datos que maneja el Ejecutivo central son demoledores. En solo una jornada, el incendio de la sierra oeste de Madrid arrasó 5.000 hectáreas, elevando el acumulado nacional a 130.000 en 2026. Sánchez, que se reunió con el Comité Estatal de Coordinación, insistió en que la emergencia climática sobrepasa las previsiones más pesimistas y apremió a las instituciones a alinearse con la evidencia científica. El cambio climático está detrás de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y dañinos, dijo el presidente, que volvió a poner sobre la mesa la necesidad de un gran acuerdo nacional.

El pacto de Estado que propone Sánchez no se limita a la respuesta operativa. Busca una estrategia común de prevención, financiación y concienciación, con la vista puesta en un mes de septiembre que tradicionalmente ha sido crítico para los montes gallegos y del resto del país. La experiencia de Galicia, que en 2017 perdió 49.000 hectáreas en una trágica ola de incendios, es tenida muy en cuenta por los técnicos de Protección Civil. El entonces presidente de la Xunta, Feijóo, atribuyó aquella oleada a la acción de incendiarios, pero también puso el foco en la necesidad de una mayor coordinación con el Estado y en la mejora de la gestión forestal.

Publicidad

El debate sobre la coordinación autonómica y el papel de Galicia

La colaboración de Galicia con Madrid y Ávila ha sido canalizada a través del sistema de alerta y respuesta rápida del Ministerio del Interior, pero la falta de un mando único autonómico sigue generando fricciones. La Xunta, bajo el mandato de Rueda, defiende el mantenimiento de competencias propias, mientras que el BNG y el PSdeG creen que un pacto de Estado debería homogeneizar recursos y protocolos, algo que desde el PPdeG se ve con recelo. En el trasfondo está el temor a perder la autonomía en la gestión de un recurso que es estratégico para la Galicia rural.

El envío de brigadas gallegas ha sido bien recibido en los municipios afectados, pero ha reabierto el interrogante sobre la suficiencia de los medios autonómicos. Galicia mantiene uno de los mayores dispositivos contra incendios del país, con casi 4.500 efectivos en temporada alta y una flota de medios aéreos propia que incluye helicópteros y avionetas de vigilancia. Sin embargo, los sindicatos forestales reclaman mejoras en las condiciones laborales de las brigadas y una mayor dotación presupuestaria por parte del Estado.

El Laboratorio Gallego

La conexión entre la propuesta de Sánchez y la trayectoria de la Xunta no es casual. Alberto Núñez Feijóo ha convertido a Galicia en un laboratorio de gestión forestal que, con sus luces y sombras, ofrece lecciones para el resto de España. Durante su presidencia, se centralizó la respuesta en un mando único dependiente de la Xunta, se profesionalizó la extinción y se impulsó un sistema de alerta temprana con base en el IGE y Meteogalicia. Ese modelo ha sido citado por el PP nacional como ejemplo de eficacia frente al “café para todos” competencial.

No obstante, la oposición gallega recuerda que los grandes incendios de 2017 y 2022 pusieron en evidencia las debilidades del sistema, desde la controvertida gestión de los cortafuegos hasta la lentitud en la restauración de los montes. La propuesta de un pacto de Estado abre para Galicia una ventana de oportunidad: si el acuerdo incluye fondos para prevención y reordenación forestal, la comunidad podría beneficiarse de una inyección de recursos. Pero también podría exigir cesiones competenciales que la Xunta no parece dispuesta a aceptar sin negociación.

En las próximas semanas, el debate se trasladará al Parlamento de Galicia, donde los partidos medirán sus posturas antes de la próxima campaña de incendios, que en septiembre suele ser especialmente virulenta. La proyección nacional de este debate es innegable: Galicia vuelve a ser el espejo donde Madrid se mira cuando el fuego amenaza el territorio. El pacto de Estado propuesto por Sánchez se encuentra en una fase muy embrionaria, pero ya tiene en el modelo gallego uno de sus referentes inevitables.

Ficha del Caso

  • El caso: Sánchez propone un pacto de Estado contra la emergencia climática tras los devastadores incendios de 2026, mientras Galicia envía efectivos a Madrid y a Ávila, activando el debate sobre la coordinación autonómica.
  • Datos importantes: 130.000 hectáreas quemadas en 2026, 5.000 solo en la última jornada; Galicia moviliza brigadas forestales y un dispositivo de más de 4.500 efectivos.
  • Resumen: La gestión gallega, con la herencia de Feijóo, se convierte en referencia para un futuro pacto nacional, aunque las diferencias competenciales entre administraciones complican la unidad de acción.