Gabriel Le Senne traslada al Rey su preocupación por la ‘ley de nietos’

El presidente del Parlament balear y líder de Vox en Baleares pide a Felipe VI que la aplicación de la norma se haga 'de manera legal y razonable'. La formación denuncia que una instrucción ha ampliado su alcance de forma exagerada.

El presidente del Parlament balear y líder de Vox en Baleares, Gabriel Le Senne, ha trasladado al Rey Felipe VI su preocupación por la aplicación de la conocida como ley de nietos, pidiendo que todo se haga ‘de una manera legal y razonable’.

Lo hizo en el marco de la tradicional audiencia de verano que el monarca ofrece a las autoridades baleares en el Palacio Real de la Almudaina de Palma, celebrada este viernes. Durante el encuentro, Le Senne le expuso que la ‘ley de nietos’ constituye ‘una preocupación recurrente’ de su partido y que una instrucción dictada en su desarrollo ‘probablemente ha ampliado su ámbito de aplicación de manera exagerada’.

En declaraciones posteriores a los medios, el también presidente del Parlament precisó que ve ‘en cuestión una instrucción que se dictó en el desarrollo de esa ley’, y subrayó que su petición al Rey fue clara: ‘Que todo se haga de una manera legal y razonable’.

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Qué reclama Vox sobre la ‘ley de nietos’

Para Vox, la instrucción aludida por Le Senne ha desdibujado los criterios y ha abierto la puerta a solicitudes masivas sin un filtro suficiente. La formación considera que la llamada ‘ley de nietos’ —heredera de la Ley de Memoria Democrática— facilita la concesión de la nacionalidad española a descendientes de exiliados con controles laxos, lo que genera inseguridad jurídica y un goteo de expedientes sin las debidas garantías.

Le Senne vinculó esa inquietud con la necesidad de ‘hacer todo de manera legal y razonable’, un mensaje que conecta con la defensa de la soberanía nacional y el control de la inmigración, ejes centrales del discurso de Vox. ‘Es una preocupación que llevamos tiempo manifestando’, insistió.

La intervención de Le Senne convierte una audiencia protocolaria en un altavóz para una de las banderas de Vox: el control de la nacionalidad y la inmigración.

El contexto: una audiencia con trasfondo demográfico

A la cita también acudió la presidenta del Govern balear, Marga Prohens (PP), quien trasladó al Rey su preocupación por el crecimiento demográfico y la llegada de migrantes en patera, así como por la saturación de los sistemas de protección ante la llegada de menores extranjeros no acompañados. Prohens reclamó ‘atención pública, debate público y atención política no solo a la España que se vacía, sino también a los servicios públicos de una comunidad como la nuestra’.

Sin embargo, Le Senne fue un paso más allá al llevar el debate al terreno de la ley de nacionalidad, un asunto que Vox considera estratégico y que, a su juicio, está en la raíz de las tensiones demográficas. Mientras el PP pone el foco en los recursos, Vox apunta directamente a las normas que, sostiene, amplifican el problema.

Una estrategia de perfil propio desde las instituciones

El gesto de Le Senne no es anecdótico: refleja la apuesta de Vox por rentabilizar sus cargos institucionales para proyectar su discurso más allá del Congreso y marcar perfil frente al PP. La presidencia del Parlament balear se convierte así en un altavoz privilegiado para elevar hasta la Corona una de las banderas del partido: el control de la nacionalidad y la defensa de una inmigración ordenada.

Para la dirección nacional de Vox, este tipo de intervenciones consolidan la imagen de una formación que, incluso en contextos protocolarios, lleva sus principios a la primera línea política. La audiencia en la Almudaina sirve, además, para que Vox coloque en la agenda institucional un debate —el de la ‘ley de nietos’ y su aplicación— que el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene, según el partido, en un segundo plano.

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