El peor incendio forestal de la historia de Andalucía, declarado en el municipio de Los Gallardos (Almería), ha sido extinguido en la madrugada de este sábado. Así lo ha confirmado el consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, a través de sus redes sociales.
«Buenas noticias. Extinguido el #IFLosGallardos», escribía Sanz, que agradecía «el trabajo de los efectivos de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y el Plan Infoca, así como la colaboración ejemplar de los vecinos de la zona».
El fuego, que se originó hace varios días en una zona de difícil acceso del Levante almeriense, había obligado a mantener un amplio dispositivo de emergencia y a extremar la vigilancia ante la evolución de las llamas y las condiciones meteorológicas, con temperaturas que rozaron los 43 grados y viento de poniente que avivaba los frentes. La extinción supone un alivio inmenso para una comarca que ha vivido jornadas de enorme preocupación, con evacuaciones preventivas en varios núcleos, carreteras cortadas y el temor a que el fuego alcanzara viviendas aisladas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El incendio forestal que comenzó en Los Gallardos y ha sido calificado como el peor de Andalucía ha sido oficialmente extinguido.
- ¿Dónde y quién? En el Levante almeriense, bajo la coordinación del Plan Infoca y la Agencia de Emergencias de Andalucía, con cientos de efectivos y medios aéreos.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Se pone fin a la emergencia, pero los vecinos de la zona afrontan ahora la recuperación de terrenos calcinados, las ayudas por los daños y la restauración de la normalidad.
El alivio recorre el Levante almeriense
Con la confirmación oficial de la extinción, la comarca respira. Los vecinos de Los Gallardos y de las pedanías cercanas que fueron evacuadas empiezan a regresar a sus viviendas mientras los técnicos de la Junta de Andalucía evalúan los daños y planifican la restauración de los montes calcinados. La presión que había soportado el dispositivo se disipa, aunque los equipos de extinción permanecerán en la zona durante las próximas horas para refrescar los puntos calientes y evitar rebrotes.
Un dispositivo de récord
Desde que se declaró el incendio, el dispositivo del Plan Infoca se reforzó con medios aéreos y terrestres procedentes de toda la comunidad autónoma. Los trabajos se prolongaron durante días en un entorno de orografía compleja, con temperaturas que superaron los 40 grados y rachas de viento cambiantes que obligaron a replegar los medios en varias ocasiones. «El comportamiento ejemplar de los vecinos», destacado por el consejero Antonio Sanz, fue clave para facilitar las tareas logísticas y unas evacuaciones que, según fuentes del 112, transcurrieron sin incidentes personales de consideración.
Las estimaciones provisionales sitúan la superficie calcinada muy por encima de los registros históricos de la región. Fuentes del operativo hablan de un perímetro que abarca miles de hectáreas repartidas entre monte bajo, matorral y algunas zonas de cultivo, lo que convierte al incendio de Los Gallardos en el más devastador jamás contabilizado en la comunidad. La comparación con otros grandes siniestros, como el de Riotinto en 2004 o el de Sierra Bermeja en 2021, subraya la excepcionalidad del episodio vivido en el Levante almeriense. Las imágenes de los helicópteros y aviones anfibios sobrevolando el humo han dado la vuelta a la provincia de Almería y a toda Andalucía.
La extinción de este incendio histórico demuestra la capacidad de respuesta del sistema de emergencias andaluz, pero también deja al descubierto la vulnerabilidad del monte mediterráneo frente a un clima cada vez más extremo.
El consejero Antonio Sanz ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a los habitantes de la zona y ha subrayado que, una vez extinguido el fuego, comienza una nueva fase centrada en la evaluación de daños y la restauración de los terrenos. «Ahora toca curar el monte», ha señalado, al tiempo que la Junta de Andalucía prepara ya el plan de ayudas para los afectados.
La Lectura Andaluza
Un incendio de esta magnitud no solo consume vegetación; altera la vida de pueblos enteros durante semanas y amenaza infraestructuras esenciales. En la provincia de Almería, donde el turismo rural y la agricultura intensiva bajo plástico conviven con espacios naturales de alto valor ecológico, el impacto se deja sentir en múltiples sectores: desde las explotaciones de almendro y cítricos hasta las casas rurales que jalonan la sierra. La rápida actuación del Plan Infoca —una red que integra a la Junta de Andalucía, los consorcios provinciales y los bomberos municipales— ha vuelto a demostrar su eficacia, pero los expertos insisten en que la frecuencia e intensidad de los incendios forestales ha aumentado en los últimos años en toda la cuenca mediterránea.
En este contexto, el caso de Los Gallardos se inscribe en una tendencia que obliga a repensar las políticas de gestión forestal y los protocolos de respuesta temprana. La Junta de Andalucía ya ha anunciado, en otros momentos, inversiones millonarias en prevención y en renovación de la flota aérea del Infoca, y es previsible que este episodio acelere esos compromisos. Mientras tanto, los vecinos del Levante almeriense regresan poco a poco a la normalidad con la certeza de que el fuego ha podido ser contenido, pero con la conciencia de que el monte tardará años en recuperarse. Las primeras valoraciones económicas apuntan a pérdidas millonarias en explotaciones agrícolas y en el tejido turístico de la comarca.
La extinción del incendio de Los Gallardos es, sin duda, una buena noticia. Pero la verdadera prueba, la de devolver la vida al paisaje calcinado y reparar el daño económico, no ha hecho más que empezar.

