Guerra en el Mar Rojo: Trump aviva la ofensiva contra los hutíes y el petróleo se dispara en España

Trump promete un 'castigo militar severo' a Irán tras el ataque con misiles de los hutíes a dos petroleros saudíes. El petróleo se dispara y la economía española nota el impacto en los surtidores.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los rebeldes hutíes han atacado con misiles dos petroleros saudíes en el Mar Rojo, provocando un incendio en uno de ellos. Donald Trump ha amenazado con un «castigo militar severo» contra Irán y los hutíes.
  • ¿Quién está detrás? El ataque fue reivindicado por el portavoz militar hutí. Trump responsabiliza directamente a Irán como patrocinador de los rebeldes yemeníes. El régimen saudí, principal damnificado, sopesa responder junto a Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
  • ¿Qué impacto tiene? La vía marítima del mar Rojo, por donde pasa el 15% del comercio global, vuelve a estrangularse. Los precios del petróleo se disparan y los españoles notarán el golpe en el surtidor y en los costes de transporte de mercancías.

El presidente Donald Trump ha amenazado con un «castigo militar severo» contra Irán y los rebeldes hutíes tras el ataque con misiles a dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. La escalada devuelve al primer plano el conflicto latente entre Washington y Teherán y amenaza con encarecer la factura energética de los hogares españoles.

Ataque a petroleros y la respuesta de la Casa Blanca

La madrugada del miércoles al jueves, los hutíes lanzaron misiles balísticos y de crucero contra los buques Encelia y Layla, ambos de bandera saudí. El primero ardió de proa, aunque la tripulación resultó ilesa. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, justificó la acción como castigo por violar el bloqueo impuesto a las exportaciones saudíes. Horas después, Trump publicó en Truth Social que «el castigo militar será importante» y que «Estados Unidos hará responsable a Irán» por ser el «representante o apoderado» de los hutíes.

La reacción de Washington no se limitó a la amenaza. Rubio, secretario de Estado, dijo desde Filipinas que los hutíes habían sido «engatusados por los iraníes» y que «deberían mantenerse al margen». El Departamento de Guerra (la denominación que ha adoptado el Pentágono bajo la administración Trump) confirmó que está listo para ejecutar las órdenes del comandante en jefe. Mientras tanto, al menos siete buques comerciales alteraron su ruta para evitar el estrecho de Bab el-Mandeb, y dos petroleros vinculados a China consiguieron cruzar sin incidentes al identificarse como «tripulación y propietarios chinos».

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El ataque se produce menos de un año después de que la fallida campaña de bombardeos de 2025 —que costó unos 1.000 millones de euros en solo un mes— obligase a la administración Trump a pactar con Omán una tregua que solo protegía a los buques estadounidenses, pero dejaba libres al resto. Ahora, con la guerra entre EE.UU. e Irán abierta desde hace meses, el tablero regional se recalienta.

El impacto en el precio del petróleo y en la economía española

El tráfico por el canal de Suez ya se había resentido durante la ofensiva hutí de 2023-2025. Ahora, los armadores exigen primas de riesgo desorbitadas o evitan la zona por completo, bordeando el cabo de Buena Esperanza. “Un ataque como este añade tiempo, combustible y presión sobre la flota de petroleros disponible; el resultado son costes de flete más altos y una prima incorporada al precio del crudo”, explica Steve Hanke, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins.

España importa más del 60% del petróleo que refina de Oriente Medio y del norte de África. Si los hutíes mantienen el bloqueo sobre los puertos saudíes, los contratos de suministro de Repsol, Cepsa y otras refinerías se encarecerán de manera inmediata. Las navieras ya cotizan primas adicionales para cualquier buque que atraviese el mar Rojo, y los seguros de cascos y carga se han duplicado en apenas 48 horas. El efecto cascada llega al consumidor: cada barril de Brent que supera los 90 euros se traduce en céntimos extra en los surtidores de las gasolineras españolas.

La guerra en el mar Rojo no es un conflicto lejano: cada misil hutí que bloquea el estrecho de Bab el-Mandeb sube el precio del diésel y de la calefacción en los hogares de Madrid, Barcelona o Valencia.

Desde la Cámara de Representantes, legisladores demócratas han criticado que la Casa Blanca no haya consultado al Congreso antes de elevar la retórica de guerra. Sin embargo, la opinión pública estadounidense apoya mayoritariamente la línea dura con Irán, y Trump sabe que un nuevo repunte del precio de la gasolina a meses de las elecciones legislativas de noviembre podría volverse en su contra si no se maneja con rapidez.

La Lógica de Washington

Para entender el fulminante giro de Trump hay que retroceder a la primavera de 2025. Entonces, la ofensiva contra los hutíes consumió más de mil misiones de bombardeo sin doblegar a los rebeldes, que esconden misiles y drones en el intrincado relieve montañoso del noroeste de Yemen. “El estrecho de Bab el-Mandeb discurre paralelo a picos que dan ventaja táctica a los hutíes: disparan desde arriba y ocultan el material en cuevas que resisten las bombas”, describe Joe Kent, exdirector del Centro Nacional Contraterrorista. La Casa Blanca sabe que no puede repetir aquel desgaste, así que ahora sube la apuesta: responsabilizar directamente a Irán y empujar a Arabia Saudí y a sus vecinos del Golfo a asumir parte del esfuerzo militar ofensivo.

Esa lógica encuentra eco en los precedentes históricos. En 1987, durante la guerra Irán-Irak, la administración Reagan reabanderó petroleros kuwaitíes bajo pabellón estadounidense para garantizar la libre navegación. Hoy, la situación es similar pero invertida: las monarquías del Golfo, armadas con tecnología de última generación vendida por EE.UU., pueden defenderse solas, y Washington espera que den el paso para atacar las fuentes del poder hutí, en lugar de limitarse a derribar drones.

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Para España, el riesgo es doble. La subida del crudo encarece las importaciones y deteriora la balanza comercial, justo cuando el Gobierno de Pedro Sánchez intenta contener la inflación subyacente. Las refinerías de la península, que procesan crudo ligero de Arabia Saudí y de Irak, verán cómo los plazos de entrega se estiran y los costes logísticos se comen los márgenes. En el terreno diplomático, el Ejecutivo español mantiene silencio, pero la ministra de Asuntos Exteriores, Aránzazu González Laya, ha convocado consultas con el embajador saudí para evaluar las rutas alternativas de suministro a través de Omán y Emiratos.

Las próximas 72 horas serán decisivas. Si la Casa Blanca ordena ataques de represalia, el Brent podría tocar los 100 euros por barril antes del fin de semana. Las navieras españolas como Empresa Naviera Elcano o Baleària ya han desviado sus buques hacia el Atlántico, encareciendo aún más el transporte de mercancías con Asia. La pregunta no es si la guerra en el mar Rojo tendrá consecuencias para España, sino cuánto tardarán en llegar al bolsillo de cada conductor.

Ficha del Caso

  • El caso: Conflicto asimétrico entre EE.UU. e Irán en el mar Rojo. Los hutíes, proxy iraní, lanzan misiles contra petroleros saudíes, estrangulando el tráfico marítimo y desatando una amenaza de castigo militar por parte de Donald Trump.
  • Datos clave: Dos buques atacados, incendio controlado. La campaña estadounidense de 2025 costó 1.000 millones de euros y no doblegó a los rebeldes. La prima de riesgo del transporte marítimo se ha duplicado en dos días; el Brent ha superado los 90 euros/barril.
  • Para España: El encarecimiento del crudo golpea de lleno en las importaciones, sube los precios de los carburantes y estrangula la logística de refino. Las empresas españolas con intereses en el Golfo (Repsol, Técnicas Reunidas) ven amenazados sus contratos y la estabilidad de sus cadenas de suministro.