El petróleo se dispara a 107$ por el bloqueo iraní de Ormuz

El Brent supera los 107 dólares y el WTI roza los 96 tras el cierre parcial del Estrecho. La AIE alerta de la mayor crisis de suministro reciente y Washington refuerza la VI Flota. España afronta subida de carburantes y presión inflacionaria.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Brent supera los 107 dólares por barril y el WTI roza los 96 tras el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz y el estancamiento de las negociaciones nucleares con Washington.
  • ¿Quién está detrás? Teherán activa el bloqueo a través de la Marina del IRGC (Cuerpo de Guardianes de la Revolución), con la administración Trump endureciendo el tono y la AIE (Agencia Internacional de la Energía) alertando de una crisis de suministro sin precedentes recientes.
  • ¿Qué impacto tiene? Encarecimiento inmediato de carburantes en España, presión sobre la inflación de la zona euro y movimiento de la VI Flota estadounidense hacia el Golfo Pérsico.

La crisis del petróleo en Ormuz dispara el Brent un 2% hasta superar los 107 dólares esta misma jornada, según los datos de cierre del mercado de Londres. El WTI cotiza en paralelo cerca de los 96 dólares, niveles no vistos desde el shock energético de 2022. La causa inmediata es doble: el bloqueo naval iraní del Estrecho de Ormuz y la ruptura de facto de las conversaciones nucleares entre Teherán y Washington.

Qué se ha cerrado en Ormuz y con qué medios

El paso por Ormuz, por donde transita en torno al 20% del petróleo mundial y cerca del 25% del GNL (gas natural licuado), opera con restricciones desde hace 72 horas. La Marina del IRGC ha desplegado lanchas rápidas, minado parcial selectivo y baterías costeras de misiles antibuque Noor y Ghadir, con alcances entre 120 y 300 kilómetros. Las imágenes satelitales que el IISS recoge en su seguimiento del Golfo apuntan a movimientos en las islas Abu Musa y Tunb Mayor, plataformas tradicionales de Teherán para hostigar el tráfico marítimo.

Diecisiete buques cisterna permanecen retenidos o han desviado ruta hacia el Mar Rojo, según fuentes navales consultadas por esta redacción. La compañía danesa Maersk y la francesa CMA CGM han suspendido tránsitos. La aseguradora Lloyd’s ha elevado las primas de guerra para la zona a niveles del 2,5% del valor del casco, multiplicando por diez la tarifa habitual.

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Washington ha respondido reforzando la VI Flota con el portaviones USS Gerald R. Ford y dos destructores AEGIS adicionales. La administración Trump ha calificado el bloqueo de ‘acto hostil’ y ha activado consultas con el Pentágono sobre opciones cinéticas limitadas. El Estado Mayor estadounidense estudia escoltas armadas para convoyes de buques aliados, replicando el modelo de la Operación Earnest Will de 1987, durante la guerra Irán-Irak.

El precio del Brent y el efecto sobre España

El salto del Brent por encima de 107 dólares tiene traslación inmediata. La gasolina 95 en España, que cerró marzo en 1,68 euros por litro de media según el Boletín Petrolero de la Comisión Europea, podría escalar hasta los 1,82-1,85 euros en las próximas dos semanas si el barril se mantiene en estos niveles. El gasóleo profesional acusaría un golpe equivalente, con efecto directo sobre transportistas y agricultores.

La factura energética española, que ya cerró 2025 con un déficit comercial de 38.000 millones de euros, se complica. España importa el 99% del crudo que consume. De ese total, alrededor del 14% procede de exportadores que utilizan Ormuz como ruta principal, fundamentalmente Arabia Saudí, Irak y Emiratos Árabes Unidos. La sustitución por crudos atlánticos (Nigeria, Brasil, Estados Unidos) es factible pero más cara y con desfase logístico de tres a cinco semanas.

bloqueo Estrecho Ormuz

Repsol, Cepsa y BP-Castellón disponen de reservas estratégicas equivalentes a 92 días de consumo, según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos. El colchón existe. Eso sí.

El Banco Central Europeo había proyectado en su último boletín económico una inflación del 2,1% para el cierre de 2026. Cada 10 dólares adicionales en el barril sostenido durante un trimestre añaden entre 0,3 y 0,5 puntos a la inflación de la zona euro, según los modelos del propio BCE. El margen para mantener la senda de bajadas de tipos se estrecha.

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La crisis de Ormuz no es un incidente acotado: es la prueba de que el petróleo vuelve a ser, en 2026, un arma geopolítica de primer orden y la economía europea, su rehén más expuesto.

Equilibrio de Poder

Lo que observamos no es un episodio aislado. Es la confluencia de tres dinámicas que se alimentan entre sí. La administración Trump ha condicionado el desbloqueo de las sanciones secundarias al cierre completo del programa de enriquecimiento iraní por encima del 3,67%, umbral del JCPOA original (Plan de Acción Integral Conjunto firmado en 2015). Teherán, con un stock de uranio enriquecido al 60% que la AIEA cifra en 274 kilogramos en su último informe, considera la exigencia inasumible. El Kremlin, a través del ministro Lavrov, ha respaldado a Irán y ha ofrecido mediación. Bruselas guarda un silencio que delata su irrelevancia en este tablero: la Alta Representante para Asuntos Exteriores ha pedido ‘desescalada’ sin proponer mecanismo concreto.

El precedente más útil es el de 2019. Cuando Trump rompió el JCPOA y reimpuso sanciones, Irán respondió con ataques con drones a las refinerías de Abqaiq y Khurais en Arabia Saudí, retirando del mercado 5,7 millones de barriles diarios durante dos semanas. El Brent saltó un 14% en una sola jornada. La diferencia con 2026 es que ahora el blanco directo es la propia ruta marítima, no una instalación concreta. La escalada es de naturaleza sistémica.

Para España, las implicaciones son tangibles. Moncloa afronta una crisis energética en pleno debate sobre el 5% del PIB en defensa que exige Trump, con la cumbre de la OTAN como horizonte. Las bases de Rota y Morón cobran protagonismo: Rota, con sus cuatro destructores AEGIS, es plataforma logística clave para cualquier despliegue estadounidense hacia el Golfo. El Ministerio de Defensa ha confirmado movimientos de apoyo, sin detallar alcance. Fuentes de Defensa consultadas por esta redacción apuntan a que el dispositivo está ‘activado pero no comprometido’.  La fórmula es deliberadamente ambigua.

La frontera sur añade un vector adicional. Argelia, principal suministrador de gas a España, observa la crisis con doble interés: como productor que se beneficia del repunte de precios, y como aliado tradicional de Teherán en foros como la OPEP+. Rabat, por contraste, se alinea con la posición estadounidense y refuerza su perfil de socio fiable para Washington. El Sahel, ya golpeado por la inseguridad alimentaria, sufrirá el efecto del encarecimiento del transporte y los fertilizantes.

El riesgo inmediato es la escalada cinética. Si un buque aliado resulta dañado o hundido, la respuesta estadounidense pasaría del posicionamiento al ataque. La ventana crítica son los próximos diez días: el Consejo de Seguridad de la ONU tiene convocada sesión para principios de mayo, y la AIE publicará su informe extraordinario de mercado el 5 de mayo. Hasta entonces, el barril manda.

Una contradicción cierra el cuadro. La administración Trump ha hecho de la independencia energética de Estados Unidos uno de sus pilares: el shale americano produce 13,4 millones de barriles diarios y compensa parcialmente el shock interno. Europa no tiene esa red de seguridad. La factura del bloqueo de Ormuz, una vez más, la pagará principalmente el contribuyente europeo.