Netflix regresa con una de esas series que empiezas casi sin expectativas y terminas recomendando al día siguiente. En este caso ha dado en el clavo con ‘Los no elegidos’, un thriller psicológico que ha ido creciendo capítulo a capítulo hasta colocarse entre lo más visto en decenas de países, generando comparaciones inevitables con ‘El cuento de la criada’ por su tono incómodo y su forma de retratar una realidad que inquieta.
Netflix ha conseguido algo que no siempre es fácil, enganchar desde el primer minuto con una historia que juega con lo desconocido y con los miedos más profundos. Porque ‘Los no elegidos’ no solo plantea una trama sobre sectas, también obliga a mirar de frente cómo funcionan estos entornos cerrados, cómo se construyen y, sobre todo, cómo atrapan a quienes forman parte de ellos sin que apenas lo noten.
1Una historia que atrapa desde el primer episodio
Netflix presenta en ‘Los no elegidos’ una comunidad que, a simple vista, parece idílica, un lugar tranquilo, casi perfecto, donde todo el mundo sonríe y la vida sigue un orden claro. Pero esa calma dura poco, porque pronto empiezan a aparecer grietas que dejan ver una realidad mucho más oscura.
La serie gira en torno a la ficticia ‘Fellowship of the Divine’, una secta aislada en Inglaterra donde los roles están marcados al milímetro. Las mujeres se encargan del hogar y los hijos, los hombres lideran, y todos deben seguir una vida estrictamente guiada por la fe. Ese equilibrio empieza a tambalearse con la llegada de un forastero, y ahí es donde ‘Los no elegidos’ empieza a mostrar su verdadero rostro.
