Feijóo inicia una ofensiva en Cataluña y País Vasco para desgastar a Junts y PNV por su apoyo a Sánchez

El líder del PP redobla su presencia en ambos territorios con el objetivo de recuperar al menos tres escaños clave para la mayoría alternativa. La dirección nacional confía en el desgaste de los socios del Gobierno y en el respaldo del empresariado catalán.

La dirección nacional del Partido Popular ha decidido redoblar su presencia en Cataluña y el País Vasco con un objetivo nítido: arañar los escaños suficientes a Junts y al PNV como para desarbolar la actual mayoría de investidura de Pedro Sánchez. La estrategia no es nueva —Feijóo la viene deslizando desde hace meses—, pero sí lo es la intensidad que Génova 13 le imprime ahora, convencida de que el desgaste de los socios del Gobierno abre un margen real de crecimiento en el centroderecha de ambos territorios.

«Iremos más a Cataluña y al País Vasco. Hay muchos ciudadanos que no comparten lo que está pasando», confirman fuentes del equipo del presidente nacional consultadas por Moncloa.com. El cálculo parlamentario es frío: el bloque de Sánchez sacó 14 diputados de ventaja al centroderecha en Euskadi y 32 en Cataluña en las últimas generales. Si el PP logra recortar apenas cuatro asientos en esas dos comunidades, la mayoría alternativa empieza a ser aritméticamente viable.

Por qué Feijóo acelera su despliegue territorial ahora

El calendario manda. Las elecciones generales pueden llegar en otoño o ya en 2027, pero el equipo de Feijóo asume que la campaña comenzó el mismo día en que se cerraron las urnas andaluzas. Desde entonces, la consigna ha sido ocupar el espacio de la alternativa con propuestas de Estado y con una presencia constante en los caladeros donde hay escaños disputables. «En Cataluña perdimos dos diputados —Girona y Lleida— por muy poco margen. Nos los quitaron el PSC y Junts. Ahí podemos crecer», desgranan en la cúpula popular.

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El martes, Alberto Núñez Feijóo participará en la reunión anual del Cercle d’Economia, un foro que para Génova tiene un valor estratégico de primer orden: es la ocasión de dirigirse directamente al empresariado catalán, un segmento que los populares creen cada vez más distante de un Govern de Pere Aragonès que ha apostado por la confrontación con el Estado y por una presión fiscal que inquieta a los grandes despachos de Barcelona. Feijóo mantendrá un coloquio con Teresa Garcia-Milà, presidenta de la entidad, y fuentes del partido anticipan que aprovechará para lanzar guiños a la estabilidad jurídica y a la baja fiscalidad que ya aplican las comunidades autónomas gobernadas por el PP.

El margen de crecimiento del PP en Cataluña y el País Vasco no se mide solo en votos: esos escaños pueden decidir si Feijóo llega a la Moncloa.

La batalla contra el PNV y Junts por el voto de centroderecha

La ofensiva no es solo programática: tiene un componente de fricción política muy estudiado. El secretario general del Grupo Parlamentario Popular, Miguel Tellado, se desplazó este fin de semana a Bilbao para verbalizar el argumentario con toda la dureza que permite el guion. «O se sostiene a la mafia en el poder o se está con un cambio en España», lanzó, en referencia al PNV. El presidente de los jeltzales, Aitor Esteban, había pedido elecciones días atrás. Tellado replicó: «¿Y por qué no las provocan ellos? Al final, mucho ruido y pocas nueces: se les ha caído la careta».

El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, fue un paso más allá y calificó a Esteban como «socialista» y «abonado a la falsedad». La línea argumental busca erosionar la credibilidad del PNV entre los votantes más ideológicos, insistiendo en que su alianza con Sánchez y su coexistencia con EH Bildu traicionan los principios que el nacionalismo conservador dice representar. «El PP es la única alternativa ideológica a todo lo que representa la izquierda en el País Vasco», remachó De Andrés.

En Cataluña, el objetivo es Junts, pero también Aliança Catalana, que según los análisis de Génova está arañando al electorado independentista más desencantado. «Junts tiene un problema con Aliança Catalana, igual que el PNV con Bildu. Que sigan», ironizan fuentes de la dirección nacional. La táctica es clara: dejar que los socios de Sánchez se desgasten entre ellos mientras el PP se coloca como única opción de centroderecha genuina en ambas comunidades.

El Eje del Poder Popular

El despliegue de Feijóo en Cataluña y el País Vasco no se entiende sin leerlo en paralelo al refuerzo de los presidentes autonómicos del PP en sus respectivos territorios. Isabel Díaz Ayuso lidera con insistencia la bajada de impuestos en Madrid —una referencia que los populares exhiben en sus actos ante el empresariado catalán—, mientras que Juanma Moreno y Alfonso Rueda han consolidado en Andalucía y Galicia mayorías que ejemplifican lo que Génova quiere proyectar: gobiernos estables, de centroderecha, sin necesidad de depender de los nacionalismos periféricos.

El pulso interno, de momento, es menor. La cúpula de Génova y los barones territoriales comparten el diagnóstico de que la batalla por los escaños marginales en Cataluña y Euskadi pasa por desgastar a Junts y al PNV sin salirse del carril constitucionalista. Cuca Gamarra, portavoz del GPP en el Congreso, prepara ya iniciativas parlamentarias para subrayar el coste que los pactos con Sánchez están teniendo para esas formaciones en sus feudos. La lectura a medio plazo es evidente: sin esos escaños, la investidura de Sánchez no se repite.

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No obstante, la estrategia entraña un riesgo que en la dirección del partido admiten en privado: que el PNV opte por cerrar filas con el PSOE y que Junts termine por hacer lo mismo, forzando una polarización que perjudique al PP en esos distritos vascos y catalanes donde el voto al centroderecha gravita mucho en torno al miedo a la inestabilidad. Es el dilema clásico de la política: tensar sin romper la cuerda.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno de Sánchez se sostiene sobre un PNV y un Junts cada vez más desgastados: el PP se ofrece como la única alternativa real en el centroderecha de Cataluña y el País Vasco.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Coloquio de Feijóo con el Cercle d’Economia el próximo martes 2 de junio, señal de arranque de la ofensiva territorial.

En paralelo, la secretaría general del partido ultima un informe comparativo sobre fiscalidad autonómica que será presentado en las próximas semanas, con Madrid, Andalucía y Galicia como argumentos para el sector privado catalán y vasco. La comunicación política del PP ha identificado 2026 como el año en que se decide si la alternativa de centroderecha es creíble o se diluye en un empate táctico que beneficie —una vez más— a la mayoría de investidura.